I’ve always loved going to small-chain, high-quality restaurants, and Entre Migas La Boutique del Pan isn’t an exception. I personally recommend the tomato soup and the risotto; they’re just uniquely delicious and special! Also, the atmosphere’s simply charming, fun and comfortable. I recommend this restaurant to everyone, as there are multiple dishes that can appeal to people from different countries, cultures and places; it’s a travel around the world’s culinary menu.
Mi gran decepción, ni siquiera avisando con 20 minutos de antelación,me pude evitar los 45 minutos de espera, que por cierto no sirvió de nada, pues No pude almorzar, mi comida nunca llegó, era simplemente pasta, ningún plato exótico que demandará al mejor de los chefs, y mi mayor sorpresa al explicar a la señora en caja que ya no podía esperar más, me cobra el refresco y la pequeña entrada que consumí lentamente para dar tiempo a mi plato principal, y se me empezó a deshacer la pajilla o popote de papel en el refresco!! Permitame boutique del pan, eso no se hace, por lo menos para pincelar un poco su error, porque no me fui sólo por irme con hambre, sino por su mal servicio. Es una lástima, porque otras veces he estado ahí, y la comida es muy buena, cuando se logra comer, no todos tenemos más de una hora para almorzar. Una vez me pasó lo mismo en un restaurante chino, junto con tres personas más, el cocinero salió, se disculpó, y me dijo.. Sus cuatro bebidas son de cortesía, disculpe mi error!!
El sitio la comida es aceptable y el precio está bien, el sitio es limpio y el ambiente tranquilo, sin embargo son unos grandísimos clasistas, unos amargados tambien, y solo saludan y tratan bien a los que entran bien vestidos, más que queda al lado de la corte, si uno entra y no da pinta de tener billete ni lo alzan a uno a ver, solo se acercan a ofrecer el menú hasta que ya es bien obvio que lleva uno tamaño poco de tiempo sin ser atendido. Esa es otra, atienden y sirven primero a la gente que parece pipi, y cuando uno termina de comer están esperando que uno se vaya rápido. Otro día pasé a comer y tenia ganas de un postre pero como lo hacen a uno prácticamente echado no me iba a comer el postre en la calle así que no lo compré. Hay algunas meseras que si son más amables. En la caja son bien lentos también más si uno pide factura se ponen a cobrar a otras personas y lo dejan a uno de último.