Son casi diez los años que mi grupo de amigos y yo llevamos acudiendo a este complejo -perfectamente equipado y situado en un marco incomparable, por cierto- para pasar un fin de semana, y nunca antes nos habíamos encontrado con unas personas tan especiales como la señora que publicó el último comentario. Es muy sencillo comprobar lo que comento; tan sólo hay que echar un vistazo a su historial de opiniones.
Cuando uno/a falta a la verdad y convierte el victimismo en argumento, queda expuesto/a a recibir una respuesta no carente de cierta sorna; por esto y por alusiones, me veo obligado a hacer algunas puntualizaciones:
Es absolutamente incierto que más de treinta personas estuvieran molestando a la hora que esta señora menciona, empezando porque nuestro grupo al completo lo conformaban veintinueve adultos. Por lo pronto, somos dos parejas las que en esta ocasión hemos acudido con bebés -de tres y seis meses, respectivamente-, y es por lo que tanto mi mujer y yo como la otra pareja de papás nos estábamos recogiendo poco después de la media noche. Me consta que algunos amigos y amigas más se fueron retirando paulatinamente, de forma que a la hora mencionada no quedarían despiertas más de seis u ocho personas. Dicho esto, me gustaría añadir que nuestra casa pertenecía a la misma promoción que la casa donde se alojaba la familia "afectada", y nosotros no tuvimos absolutamente ningún problema para dormir.
Puedo garantizar que el nivel de decibelios no superó en ningún momento lo establecido. Aún así, un amigo/familiar de esta señora se personó en el salón en el que mis amigos se encontraban y, según tengo entendido, se le atendió con total educación, se bajó el volumen de la música y se cerró la estancia por completo.
Ya hay que ser inmaduros y resentidos para, como represalia, hacer saltar las alarmas de los coches una y otra vez durante la mañana del sábado, en un intento fallido por despertar a los culpables -y a terceros, no lo olviden-, y usando, por cierto, de forma absolutamente indecorosa a sus propios hijos. Desafortunadamente para ellos, ni nos despertaron a nosotros, que llevábamos levantados desde las 8'30 horas, ¡ni tampoco al resto de nuestros amigos! Caramba, ¡hasta para eso tuvieron mala suerte!
Hay que tomarse la vida con más filosofía,...
Read moreUn lugar muy recomendable. Las casas están genial. Pasar unos días rodeados de naturaleza y con los amigos es una experiencia única. Por eso mi grupo de amigos nos reunimos en este sitio desde hace muchos años. Se pueden visitar los senderos de la zona que están muy bien señalizados y puedes ver una gran cantidad de animales autóctonos que se encuentran por la zona. Normalmente se acercan otros animales que conviven cerca e las casas como caballos, burros y gatos.
Es una gran experiencia aunque a veces te puedes encontrar con vecinos indeseables como el que ha escrito el comentario con nombre de usuario "Rcv tcz (rcv)" (que viendo su historial de comentarios se intuye que está bastante amargado con la vida) que estuvo todo el día espiándonos por la ventana (una señora mayor sobre todo y haciendo gestos ofensivos), nos quitaron nuestras sillas (esas mismas a las que le hizo la foto y ya desaparecieron del lugar) y para colmo pusieron a sus pobres hijos a jugar con las alarmas de sus coches para despertarnos por la mañana temprano (con el gran ruido y molestia acústica que supone para los animales de la zona).
A pesar de las molestias que causó este usuario, recomiendo que visiten este lugar...
Read moreEl complejo de los Montes Comunales es excepcional, no sólo por la comodidad y equipamiento de las casas, sino también por el paisaje, donde puedes hacer senderismo rodeado de pinos, atravesar arroyuelos y encontrar ciervos y otras especies de fauna salvaje. Voy anualmente desde 2010, ya que vivo en una localidad cercana, y nunca me cansaré de compartir este lugar con amigos o familia. Por eso me extrañan comentarios como el de alguien que tiene puestas iniciales en su nombre (no sé si por cobardía a identificarse), en el que valoran una situación puntual en vez de valorar la calidad de las casas y la belleza del paisaje. En mis múltiples presencias en las casas he visto de todo: desde despedidas de soltero a cumpleaños; desde un encuentro familiar con niños a otro de cazadores. En definitiva, esa publicación que he leído quejándose de ruido considero que es intolerancia pura y falta a la realidad del lugar, pero claro, echando un ojo a las publicaciones anteriores de la persona en cuestión, descubres que dice “hay mucho ruido cuando la cafetería está llena”. Evidentemente, porque es una cafetería, no...
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