Después de 2 años intentándolo nos tocó el sorteo online (el sistema es horrible y pensé que el sorteo era tongo pero al final nos tocó). Por fin pudimos ir, además un domingo de otoño que es cuando más demandado y precioso está. El Hayedo es increíble y uno de los pocos tan al sur de Europa. Merece muchísimo la pena ver los colores del otoño, nosotros hicimos el paseo junto al río.
Ahora viene el pero y por qué no le daría 5 estrellas. Es cierto que al menos en madrid y alrededores es un paraje inigualable, pero aunque otros como el Abedular de Canencia quizá no son así de bonitos, son muy dignos de visitar y sin este engorroso proceso del sorteo. Otro Hayedo, el de Tejeranegra, tampoco lo tiene.
Si buscas andar o descubrir la naturaleza a tu aire, el de Montejo no es tu opción. Al final es un paseo que dicen que dura hora y media pero la realidad es aue apenas andas 20 minutos, es un camino muy corto y casi todo de explicaciones. Vas en grupo. Muy pequeño, es cierto (20 personas en la ruta) y el guía es genial, pero no dejas de recorrer el paraje en rebaño.
Entiendo la protección, perocreo que debería haber un término medio entre desteozarlo, talarlo y hacer barbacoas como en los 80 con dejar tsn poca libertad y acceso a un lugar. Insisto, casi dos años para ir y al final vas de la mano de un guía. Así la naturaleza no se disfruta igual. Espero que en un siglo, cuando gracias a la acción humana el hayedo sea más grande (porque está creciendo) esto cambie.
Al final es lo de siempre en Madrid: espontaneidad cero y mucha gente. Hay otros hayedos en norte y desde luego la Selva de Irati que le hacen justicia y sin esta burocracia.
Dicho todo esto, volvería a venir!
Nota: el madrugón es importante si te toca el primer turno online y vienes de la ciudad porque tiene que estar media hora antes (no esperes la cola, entra directo). Pero si no consigues reserva online, madruga incluso un poco más y haz la cola del turno presencial. Te arriesgas a que no queden entradas, pero yo vi a bastante gente que la consiguió, porque también hay mucho visitante online que al...
Read moreVamos a ver, quiero ir por partes.
Para ir al hayedo hay que tener reserva previa, gratis pero difícil de conseguir, en especial si la quieres para fechas cercanas. Previo paso por el Centro de Información, donde te dan una pequeña charla sobre lo que vas a ver. Hasta aquí todo normal, si no fuera porque empiezan a darte una serie de reglas para la conservación que empiezan a darte la sensación de que "se pasan".
A la entrada hay un espacio con mesas rurales para tomar algo (si lo llevas) pero sin papeleras (los restos, al bolso) y sin servicios sanitarios. Al empezar la ruta de verdad prepárate a no tener "necesidades", incluidas las de beber (prohibida la entrada de comida y bebida) en pleno estío.
La ruta usual es la de baja dificultad, excepto un pequeño tramo, cerca del final, donde tener genes de cabra viene bien. El sendero, a veces un tanto estrecho, está delimitado y no puedes salirte ni un paso de él o el guía te llamará la atención porque podrías pisar las pequeñas hayas que brotan. Hasta aquí, bien... lo malo es que mientras vas paralelo al río ves pasar las vacas (muchas) de una orilla a la otra y, por lo visto, están muy bien educadas y no pisan (ni se comen) los brotes de haya. Por convenio pueden estar las vacas de los lugareños, pero al visitante (en pequeños cupos) no se le deja ni salirse un palmo para sacar una foto.
El lugar es notable, en especial por ser uno de los pocos hayedos que no están en la zona norte peninsular. Pero en León, Asturias y Cantabria he conocido bosques, con alto contenido de especies protegidas, verdaderamente increíbles y donde ni se les da importancia ni sobreprotección. Y están mejor de salud... si no fuera por los pirómanos de turno. El visitante, en número controlado y avisado, no mata los bosques. Sí lo hacen los psicópatas y los que guiados por oscuros intereses crematísticos les prenden fuego. Más vale una protección básica para todos los bosques que la axfisiante sobreprotección para los menos.
Dicho lo cual no quita que sea un hayedo excepcional, en un entorno muy agraciado... pero que me...
Read moreUna experiencia maravillosa. La zona es preciosa y es una suerte que tan cerca de Madrid haya algo así y que hagan tantos esfuerzos para mantenerlo y cuidarlo. Además, las explicaciones tanto de Ascen como de Andrés redondean la experiencia, se nota que les gusta lo que hacen y lo transmiten, desde luego sales convencido de porque se gestiona así. Es cierto que es una lata el sistema de sorteo, pero si no se hiciera así, ya no habría Hayedo o acabaría desapareciendo más pronto que tarde, cuando te explican todo como lo hacen lo entiendes perfectamente, y si tengo que esperar lo que sea para que me vuelva a tocar un pase, lo esperaré y ya está.
Respecto a comentarios varios que leo sobre el sistema de pases: Es una zona muy delicada y única en el sur de Europa que estuvo muy castigada en los años 70-80, es normal que haya que hacerlo así... como he dicho, si hubiera entrada libre o más manga ancha el Hayedo iba a desaparecer más pronto que tarde. Sobre las entradas en si, aunque te haya tocado el sorteo, hay que recogerlas antes en el centro de interpretación que hay en el pueblo de Montejo de la Sierra. No es ningún incordio ni complicado de localizar, además justo al lado hay un parking muy grande. Además te mandan un correo un par de días antes avisándote de esto, por lo que por falta de información no es, si alguien no se entera es culpa suya. Sobre los trabajadores / guías que hacen las visitas solo tengo buenas palabras, muy simpáticos y saben un montón del sitio, lo cual lo transmiten. Nos dijeron que en temporada de mucha afluencia no pueden prestar tanta atención a las explicaciones ya que tienen que vigilar que mucha más gente cumpla las normas (repito, necesarias). Y para los que dicen que si los del pueblo entran como y cuando quieren y todo eso... el Hayedo es una zona que pertenece a montejo desde el S XV, además los habitantes aunque puedan acceder más fácilmente, tienen que pedir igualmente permiso.
Con muchas...
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