This is such a precious, valuable, stunning corner in the world that I strongly beg visitors to approach the place with respect, trying to capture and understand what might not be immediately apprehensible. Try it in different seasons. Try it in silence. Try it at down and at dusk, smelling the breeze with warm weather. Walk around the church and enjoy every angle. Reading the explanatory panels to set yourself in will surely help.
Beyond the gorgeous sightseeing over the Ebro Valley and well up to the Demanda Mountain Range --with the San Lorenzo dominating the horizon-- the site is an intemporal vertex. A confluence of a long-term way of life --winemaking-- a singular landscape, and a singular history. The old Pisina (Piscina, pool, from the Bethesda Pool --just delve into the story) stood there for about five centuries, taking the most of an outcrop of calcarenite (or sandy limestone... I couldn't assess on the field) to first carve a necropolis with a likely baptismal pool, and eventually a grape-pressing place, knotting death, life and wine all toghether.
Other than that, the church is the best preserved example of pure Romanesque in the region, and a five minutes walk leads you to a must-see dolmen, a fool-proof indicator of the sizeable time-span the area has...
Read moreEste santuario es probablemente el edificio más interesante del Románico de La Rioja. A su belleza arquitectónica se le une la emoción de su emplazamiento agreste y solitario, así como el carácter legendario y esotérico que siempre lo ha caracterizado.
Su fundación tuvo lugar en la primera mitad del siglo XII, al parecer propiciada por el Infante Ramiro de Navarra, yerno de El Cid, quien acudió a la primera cruzada y participó en hechos de armas decisivos en Tierra Santa. A su regreso organizó una especie de orden de caballería denominada 'La Divisa'. Quienes pertenecían a ella, varones descendientes suyos, se reunían en una sala rectangular que se mantiene adosada al costado septentrional del santuario y creada al mismo tiempo que él. La denominación del santuario fue dada por Don Ramiro en honor de la Piscina Probática del Templo de Jerusalén, cuya ubicación le fue revelada aparentemente de forma sobrenatural durante su estancia en la Cuidad Santa.
Fue edificado en piedra de sillería, posee un ábside semicircular cubierto con bóveda de horno; es liso, con un ventanal ornado con dos columnillas y una saliente imposta bajo ésta. En la cornisa de su alero se conserva el ajedrezado en algunas zonas y algunos canecillos decorados con parejas abrazadas y un monstruo con el rabo sobre el lomo. La nave, más alta y ancha que el ábside, está reforzada por estribos. En el centro de la fachada sur se encuentra la puerta principal, en la que sobre jambas prismáticas parten tres archivoltas rodeando un tímpano liso, sobre el que se encuentra un enorme escudo de armas de la Divisa, colocado aquí hacia 1530. En la fachada del hastial se encuentra una ventana simple y sobre ella la torre campanario, de forma cuadrada. Los canecillos de los aleros son lisos, a excepción de dos de la portada sur decorados con una figura humana con el brazo apoyado en la cintura y un perro atado a un palo; entre ellos hay metopas con florones.
El interior está cubierto por bóvedas de cañón, reforzadas con tres arcos fajones de medio punto sobre columnas con capiteles con diferentes motivos. El presbiterio es rectangular y está cubierto del mismo modo. Aquí se veneraron durante mucho tiempo una astilla de la cruz de Cristo y una imagen de Nuestra Señora supuestamente tallada por el Evangelista San Lucas, reliquias traidas por Don Ramiro a su vuelta de Tierra Santa. El ábside y los muros del presbiterio también es posible observar restos de los frescos que los decoraron, aunque muy dañados. La nave tiene cuatro tramos iguales. La sala de reuniones, con acceso desde el interior y el exterior por una puerta situada al oeste, se ilumina con saeteras.
Alrededor del santuario se extiende una interesante necrópolis medieval (descubierta en excavaciones llevadas a cabo entre 1976 y 19878), con gran número de tumbas antropomorfas, talladas muchas ellas en la roca natural del suelo, y otras independientes a manera de sarcófago.
Fuente: Vicente Herbosa. Románico en La Rioja (2008)....
Read moreIn the foothills of the Sierra Cantabria, the Ermita de Santa Maria de La Piscina is one of the finest Romanesque churches. The site also has a necropolis dating to the period prior to the Reconquista of about fifty tombs hewn into rock at its feet, as well as evidence of dwellings in the hill above the hermitage (log holes, boundary stops). A dramatic location, a beautiful building, and stunning views. Well worth a stop on a drive through Rioja, or a pleasant four kilometer walk from San Vicente de...
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