El Cañón es una curiosa formación geológica producida por la erosión del agua y el viento que ha originado un ancho desfiladero semicircular y en el que destaca el color rojo de la tierra. Está rodeado por bosques de pinos negrales, con unas espectaculares vistas desde lo alto del mirador. A este cañón se le conoce popularmente en esta zona como la Plaza de Toros. Es sencillo llegar hasta el cañón. Si se viene desde Utiel por la carretera N-330, hay que tomar un desvío a la derecha tras pasar el pueblo de Casillas de Ranera, algo más de un kilómetro y medio. El desvío es apenas un corto camino asfaltado en el que veremos un cartel indicativo del Cañón de Talayuelas. Allí mismo se debe dejar el coche aparcado en un lado y desde aquí continuar andando a través de una pista forestal muy sencilla y sin pendiente durante algo menos de 2 kilómetros. Si se viene desde Talayuelas no se puede girar a la izquierda ya que hay línea continua, por lo que se debe seguir un par de kilómetros y entrar en el pueblo de Casillas de Ranera para poder dar la vuelta. Una vez en el cañón hay una zona acotada con vallas de madera. Al otro lado del cañón lo que hay son unos pequeños postes de hierro que nos indican que no debemos acercarnos más allá de ellos, ya que es un terreno muy inestable con una importante caída a un precipicio. Muy cerca de aquí, a unos 8 kilómetros en coche, se encuentra la laguna de Talayuelas en la que hay un buen número de aves que buscan aquí refugio. Se puede dejar el coche en el cercano merendero de la Olla, una zona de picnic con mesas donde se puede comer, y con un bonito mirador sobre el arroyo de la Hoz. Merece la pena llegar hasta el cañón por su enorme atractivo, el cual conforma un paisaje agreste que parece salido de un...
Read moreVisitar el Cañón del Júcar en Cuenca fue una experiencia inolvidable, marcada no solo por la majestuosidad del paisaje, sino también por un encuentro impresionante con la naturaleza. Mientras caminábamos por los senderos, nos sorprendió ver un grupo de entre 40 y 50 buitres volando justo sobre nuestras cabezas. Eran enormes, y el hecho de que volaran tan bajo hizo el momento aún más impresionante. Este espectáculo natural, junto con las imponentes paredes rocosas y el tranquilo fluir del río Júcar, creó una experiencia que combinaba aventura y serenidad. Es un lugar donde la naturaleza se muestra en su forma más pura, perfecto para desconectar y admirar la belleza del mundo natural. ¡Un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza y...
Read moreLittle bit difficult to find and make sure that you leave traces by putting branches on the pad. It takes you 2 hours going and back. But it's worth it. And we we're all alone with our little...
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