Variante de Hospitales – Camino Primitivo
Cuando uno llega a la variante de Hospitales y debe tomar una decisión, si el tiempo acompaña, lo mejor es seguir por el caminito de la derecha. Ese sendero nos llevará a explorar el tramo más solitario, tal vez, de todo el Camino Primitivo.
Nada más comenzar a dar unos pasos, aparece a mano derecha un bosque donde los árboles dejan caer sus piñas. Es un lugar interesante, un camino de mucho pensamiento, una posibilidad —diría yo— de caminar en silencio absoluto.
Apenas avanzamos unos veinte metros y vemos que otro caminito se interna hacia abajo, dentro del bosquecito. A lo lejos, entre los árboles, se divisa una casa: es el albergue de Samblismo, que actualmente está cerrado, pero donde muchos peregrinos piden agua antes de seguir la ruta de Hospitales, la más exigente.
Si uno decide continuar por esa ruta, no encontrará más albergues hasta Barducedo. Para mí, es un tramo mágico: no solo por las ruinas de los antiguos hospitales. que fueron albergues en otros tiempos, sino también por las huellas visibles de las antiguas minas romanas. Caminar aquí es pensar en todo lo que ha sucedido en esta tierra a lo largo de los siglos.
Es un camino de gratitud. Hoy lo hacemos para llegar a Santiago, pero antaño se recorría por necesidad, para trabajar duro, para extraer el oro de la tierra y llevarlo hasta donde hiciera falta.
Es una ruta hermosa que, si el tiempo acompaña, regala paisajes increíbles. Pero más allá de eso, nos invita a medirnos con nosotros mismos: la soledad extrema, el viento sorpresivo, la niebla que aparece sin pedir permiso y nos obliga a detenernos un momento. Cuando la niebla cubre todo, los caminos parecen iguales, y entonces entendemos que esta senda nos enseña a entrar dentro, a permanecer en el estado de presencia.
Si antes de la bifurcación tomamos el camino de la izquierda, veremos enseguida otro mojón, apenas a cinco metros, que nos indica continuar por el sendero de abajo. Lo primero que encontramos es el maravilloso albergue de Samblismo, creado por Xavi, que ahora nos recibe desde otro lugar, desde el cielo, aunque su esencia sigue habitando el albergue. Es un sitio digno de fotografiar, lleno de alma.
Seguimos unos metros más, cruzamos la carretera general que va de Setineo a Pola de Allande, y nos adentramos en otro misterio del Camino: el bosque. Dejamos atrás las poquitas casas del pueblo, tal vez las de las personas más mayores, como Rosita, que seguramente anda por allí, en sus jardines, con su amabilidad de siempre.
Continuamos bajando entre bosques y montañas que nos custodian, terrenos del ciervo, testigo de las barrea. Si alguien prefiere hacer una pausa antes de Hospitales, a tres kilómetros, en Colinas de Arriba, encontrará un albergue donde pasar la noche. Desde allí puede subir tres kilómetros al día siguiente para reencontrarse con la ruta de Hospitales. De ese modo se pierde un pequeño tramo original, pero se gana descanso y seguridad.
Y si seguimos carretera abajo, entre árboles y silencio, llegaremos a la maravillosa Pola de Allande, un pueblo amable, con todos los servicios, perfecto para recuperar fuerzas y prepararse para subir al puerto que nos espera al día siguiente.
En algún punto, seguramente nos cruzaremos con los peregrinos que vienen desde Hospitales, y seguiremos juntos el resto del camino.
A partir de ahí, el paisaje se abre para mostrarnos maravillas como el místico Montefurado. Y ya no tengo más que decir, solo que esta es una ruta maravillosa, que cada vez que la hago aprendo algo nuevo.
El paisaje cambia: a veces talan, a veces el fuego deja su huella, y las cosas se mueven del lugar. Por eso siempre hay que caminar conscientes de que lo que estamos viendo es único, y quizá sea la última vez que lo veamos así.
Te deseo un excelente y buen Camino. Y ojalá que en algún momento nos encontremos, aunque no sepamos...
Read moreMucha mucha gente en el Primitivo, ya lo sabía, pero la realidad supera lo que me había imaginado,Ya se ve en este Camino que hay dificultades para alojarse. Por ello lo que iba a ser (según había previsto) una etapa más bien corta, de Tineo a Colinas de Arriba ( albergue Los Hospitales), donde hay un albergue que tenía ganas de conocer ya que está muy bien situado tanto si se decide ir por Pola ( este fin de semana no es buena opinión ya que hay fiesta en Pola, y quizá mucho ruido nocturno para el descanso del peregrino), como si se va por Hospitales.
Pues bien esa etapa ya de por sí cortita la he dividido en dos, o sea que me quedan dos micro jornadas. Una de Tineo a Campiello
La salida de Tineo es empinada, sobre todo el principio, luego se suaviza, y el sendero es guapo y fácil de andar. En una hora aprox de subida ininterrumpida se llega a un alto ya más cómodo y se comienza a bajar y llanear hasta el Alto de Piedratecha, un poquito por carretera y enseguida a mano izquierda la bajada con algunas piedras hasta el desvío a Obona y a Villaluz. Lo siguiente son 3 kms de carretera, ayer ya con calor. Etapina fácil, aunque ya digo que la primera hora es subida sin pausa.
En Campiello me alojo en un sitio clásico: Casa Herminia, que tiene sus defensores y sus detractores. Yo ayer muy bien, tanto el descanso como la comida y el trato en...
Read moreLa etapa más dura y más bonita de todas.
Tuvimos un tiempo increíble y hubo un solazo abrasador, NO HAY APENAS SOMBRA, y hay que LLEVAR MUCHA AGUA, pues los servicios escasean.
Hay vida salvaje que hay que respetar y ser limpios con el entorno natural.
Hay una bajada que, tal vez y dependiendo de tus condiciones físicas, es mejor hacer por carretera.
Increíble y una maravilla visual.
Si vais a dormir en algún lado, es recomendable el Albergue de los Hospitales, que tiene ruta directa a esta preciosa etapa del...
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