Mi Experiencia Decepcionante e Incomprensible en el Motel Trébol (Guillarei)|Éramos clientes habituales y fieles del Motel Trébol de Guillarei, pero nuestra última experiencia fue profundamente frustrante, inconsistente y terminó de la peor manera posible. Quiero compartirla para que otros clientes potenciales estén informados.|La primera incidencia ocurrió hace unas semanas: pedí un simple café de 1€, pero se negaron a servírmelo al instante, argumentando que debía pagarlo en el momento. La camarera, visiblemente nerviosa, me explicó que si no se pagaba al contado, tendría que asumirlo ella de su propio bolsillo, lo cual me pareció una práctica laboral inaceptable. Ante esta inflexibilidad y la frustración, pedí una hoja de reclamaciones. Mi intención era simplemente expresar mi enfado, y la dejé en la habitación sin cumplimentar, ya que no quise formalizar la queja.|Lo más sorprendente es que, a pesar de este incidente, volvimos al motel en dos ocasiones posteriores (después de esos 15 días) y fuimos atendidos con total normalidad, sin ningún problema. Esto demuestra que el incidente de la hoja de reclamaciones no fue, en ese momento, un motivo para vetarnos.|Sin embargo, la situación se tornó incomprensible en nuestra tercera visita posterior (y la última hasta la fecha). Ya de entrada, la primera habitación que nos asignaron era inaceptable, y tuvimos que pedir un cambio. Accedieron, pero al momento de irnos, ocurrió lo impensable: Justo cuando salíamos y el taxista estaba esperando, una empleada a través del interfono que el taxista pulso para que levantasen la baliza para poder abandonar el motel y, delante de él, nos comunicó de forma tajante que "ya no éramos bienvenidos" en el Motel Trébol. Fue un momento humillante y totalmente improfesional, sin dar una razón clara en ese instante.|Al intentar contactar con ellos posteriormente para entender lo sucedido, sus explicaciones fueron contradictorias y poco claras. Primero mencionaron el estado de la habitación (la cual, como siempre, usamos con normalidad, sin causar ningún daño o desorden fuera de lo habitual en un motel). Luego, sorprendentemente, intentaron justificar su decisión con el incidente de la hoja de reclamaciones de hace semanas, argumentando que les "faltaba" y que por ello no nos dejaban volver. Esta excusa carece de sentido, pues si ese fuera el motivo real, no nos habrían permitido regresar en las dos ocasiones anteriores.|La impresión general es de una gestión interna muy deficiente, con políticas excesivamente rígidas, un trato al cliente incoherente y sumamente irrespetuoso, y una clara falta de profesionalidad al comunicar un veto de forma pública y sin una justificación sólida. La presión sobre el personal, evidenciada por su miedo a asumir pequeños costes, también es alarmante.|Como clientes fieles, nos sentimos defraudados, humillados y maltratados por un establecimiento que no valora la lealtad ni la lógica. No | este motel a quienes busquen un trato justo y...
Read moreMi Experiencia Decepcionante e Incomprensible en el Motel Trébol (Guillarei) Éramos clientes habituales y fieles del Motel Trébol de Guillarei, pero nuestra última experiencia fue profundamente frustrante, inconsistente y terminó de la peor manera posible. Quiero compartirla para que otros clientes potenciales estén informados. La primera incidencia ocurrió hace unas semanas: pedí un simple café de 1€, pero se negaron a servírmelo al instante, argumentando que debía pagarlo en el momento. La camarera, visiblemente nerviosa, me explicó que si no se pagaba al contado, tendría que asumirlo ella de su propio bolsillo, lo cual me pareció una práctica laboral inaceptable. Ante esta inflexibilidad y la frustración, pedí una hoja de reclamaciones. Mi intención era simplemente expresar mi enfado, y la dejé en la habitación sin cumplimentar, ya que no quise formalizar la queja. Lo más sorprendente es que, a pesar de este incidente, volvimos al motel en dos ocasiones posteriores (después de esos 15 días) y fuimos atendidos con total normalidad, sin ningún problema. Esto demuestra que el incidente de la hoja de reclamaciones no fue, en ese momento, un motivo para vetarnos. Sin embargo, la situación se tornó incomprensible en nuestra tercera visita posterior (y la última hasta la fecha). Ya de entrada, la primera habitación que nos asignaron era inaceptable, y tuvimos que pedir un cambio. Accedieron, pero al momento de irnos, ocurrió lo impensable: Justo cuando salíamos y el taxista estaba esperando, una empleada a través del interfono que el taxista pulso para que levantasen la baliza para poder abandonar el motel y, delante de él, nos comunicó de forma tajante que "ya no éramos bienvenidos" en el Motel Trébol. Fue un momento humillante y totalmente improfesional, sin dar una razón clara en ese instante. Al intentar contactar con ellos posteriormente para entender lo sucedido, sus explicaciones fueron contradictorias y poco claras. Primero mencionaron el estado de la habitación (la cual, como siempre, usamos con normalidad, sin causar ningún daño o desorden fuera de lo habitual en un motel). Luego, sorprendentemente, intentaron justificar su decisión con el incidente de la hoja de reclamaciones de hace semanas, argumentando que les "faltaba" y que por ello no nos dejaban volver. Esta excusa carece de sentido, pues si ese fuera el motivo real, no nos habrían permitido regresar en las dos ocasiones anteriores. La impresión general es de una gestión interna muy deficiente, con políticas excesivamente rígidas, un trato al cliente incoherente y sumamente irrespetuoso, y una clara falta de profesionalidad al comunicar un veto de forma pública y sin una justificación sólida. La presión sobre el personal, evidenciada por su miedo a asumir pequeños costes, también es alarmante. Como clientes fieles, nos sentimos defraudados, humillados y maltratados por un establecimiento que no valora la lealtad ni la lógica. No este motel a quienes busquen un trato justo y...
Read moreThe hotel is lovely, the staff are helpful, the room (a junior suite) was clean, pleasant and welcome after a long journey. However, guests may wish to be aware that this place is set up with a particular clientele in mind. The "chaise longue" in our room was actually a sex cushion to facilitate different positions and is located in front of a full length mirror. The room service menu, in addition to drinks and snacks, also offers a range of sex toys, lubricants and condoms in case you need more than the one provided in the bathroom. Anything you request is delivered into the "servi-bar" - a kind of dumb waiter inside the wardrobe - with a polite knock on the inside of the door. ||If adventurous play on the couch isn't your thing, don't be put off. It's well-located, clean, quiet and comfortable. I definitely recommend it for the experience of hamburgers magically appearing in the...
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