En la Edad Media se construyó el castillo de Viana do Bolo, que disfrutaba de foros y gobierno propios. De él hoy se conserva únicamente la torre del homenaje, de base cuadrada y 32,7 metros de altitud, levantada alrededor del año 800 para la defensa contra los árabes y destruida en la defensa de la villa. En 1180 el rey Fernando II llegó a Viana do Bolo, que estaba deshabitada, y ordenó la reconstrucción de la torre y la repoblación de la villa. La torre perteneció en primera instancia a Fernando Osorio de Castro, pasando después a Pedro Enríquez. Fue reconstruida en el siglo XV tras sucesivos conflictos, y Felipe II la convirtió en cabeza de marquesado a favor de Pedro Pimentel, hijo del conde de Benavente. Durante las guerras carlistas del s. XIX fue de nuevo escenario de duros enfrentamientos. Fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 22 de...
Read moreCon la arquitectura es como las letras perduran si los dejan. Siempre es unico en todos...
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