El Asador Soriano es uno de los clásicos restaurantes de VillaLED (antes conocida como Vigo). Su amplio comedor, con excelentes vistas, así como el reservado, ideal para grupos que buscan una comida con sobremesa prolongada, en ambiente de privacidad, son sus principales atractivos. No puede decirse lo mismo de su cocina, mucho menos de la profesionalidad que se presupone a un establecimiento de esta (presunta) categoría. Elegimos unos entrantes sencillos, croquetas y pulpo a la brasa. Las croquetas, muy normalitas y ni siquiera estaban calientes (probablemente "salían del banquillo"). El pulpo, servido sobre brasas en la mesa, practicaba natación sobre aceite como único acompañante. Para los segundos preferíamos carne, supuestamente la especialidad de la casa. El camarero nos sugirió " chuletón de buey gallego"; al preguntar por el precio/kilo dijo una cantidad obscena que no repetiré por pudor (muy por encima de lo habitual en el mercado) y recalcó "pero es gallego de aquí". Dada nuestra vocación internacionalista preguntamos por la procedencia de las carnes alternativas, a lo que el camarero, algo dubitativo, respondió que procederían de Bulgaria, Alemania o Polonia. El precio parecía mucho más razonable aunque elevado para tratarse de proteína extranjera...A nuestro requerimiento de unas ensaladas el camarero sugirió "un piquillo" para acompañar el excelso vacuno. Bien; el piquillo consiste en abrir dos latas de pimientos, que tras un metódico y magistral paso por microondas se coloca en el plato con precisión geométrica. La carne, más allá de sus resonancias de mugidos eslavos, estaba más bien dura e insípida; desde luego muy en disonancia con su precio. Venía acompañada de "patata" (y el singular no es casual; porque era una patata envuelta en papel de aluminio-no fuimos invitados a repetir guarnición, cuando vino la segunda tanda de res búlgara; llamémosle, en adelante, Kostadinov-). El maridaje fue con Tomás Postigo (a nada menos que 84 euros cada botella magnum). De este se puede decir que estaba bueno. También a reseñar en el apartado etílico una degustación virtual de licor Courvoisier, de textura y sabores ignotos y que no se sirvió a la temperatura adecuada; sencillamente apareció en la cuenta al módico precio de 25 euros y fue calificado de "error de introducción". Los postres, un "variado" al centro, más bien escaso y de precio también injustificado (unos helados y cremas de escaso valor gastronómico e imaginativo). Reseñar que en la sobremesa pedimos unos combinados (dos, para ser exactos) y el segundo fue servido sobre el hielo derretido y los restos del primero, sin pudor alguno...Otro detalle indigno, ya no de un asador de prestigio, sino de la tasca más humilde. En resumen, nuestra experiencia es la de un establecimiento cuya bandera es la inflación de precios, que desde nuestro punto de vista ha rozado la estafa (casi a 90 euros por comensal). No volveremos.
Editado 28/2/2020: Han tardado en responder y es evidente su falta de autocrítica (y de vergüenza, diría yo) cuando refieren acordarse de que la camarera rectificó el error tan pronto como se dio cuenta. Por cierto, no hubo tal invitación a chupitos (que por otra parte no aceptaríamos porque no pretendemos su ruina), sino que apagaron las luces para echarnos y no eran ni las 00.30. En cualquier caso el asunto de la cuenta es uno más de muchos detalles que convierten a este restaurante en un establecimiento muy poco recomendable; y lo digo basado en múltiples visitas, no en una experiencia aislada. Gracias por su invitación a repetir el error pero no lo haré (salvo que unos peligrosos secuestradores me obliguen a alimentarme allí durante mi...
Read moreEsperábamos mucho más de Soriano, un restaurante con gran reputación y recomendaciones de varias personas, pero la experiencia fue un completo desastre. De los cinco días que estuvimos en la zona, este es, sin duda, el último restaurante que recomendaría.
La calidad de la carne es indiscutible, pero ¿de qué sirve un buen producto si el servicio es nefasto y poco profesional? Fuimos un grupo de siete personas a cenar un sábado por la noche, y el trato que recibimos fue inaceptable. Para empezar, un camarero nos tiró una copa de vino en la mesa y ni siquiera se molestó en disculparse. Como si eso no fuera suficiente, a las 11:30 de la noche, cuando aún quedaba otra mesa además de la nuestra, el personal decidió empezar a arrastrar todo el mobiliario del restaurante: sillas, mesas, absolutamente todo, generando un ruido insoportable durante más de 10 minutos. La sensación era de que querían echarnos lo antes posible, sin importarles el mínimo respeto por los clientes.
Pagar un cubierto en un restaurante que presume de categoría debería implicar un mínimo de profesionalidad y atención al cliente, pero aquí brillan por su ausencia. Una verdadera falta de respeto y educación por parte del personal, que arruina por completo la experiencia.
Un restaurante no es solo el producto que ofrece, sino también el trato que da a sus clientes. Y en este caso, por muy buena que sea la carne, la experiencia es un absoluto fracaso. No volveremos y no lo recomendaría a nadie.
Una mala experiencia por 600€, lamentable.
We had high expectations for Soriano, as it came highly recommended and has a strong reputation. Unfortunately, our experience was a complete disaster. After spending five days in the area, this is, without a doubt, the last restaurant I would recommend.
The quality of the meat was excellent, but what’s the point of great food if the service is appalling and unprofessional? We were a group of seven dining on a Saturday night, and the treatment we received was unacceptable. First, a waiter spilled a glass of wine on our table and didn’t even bother to apologize. As if that weren’t bad enough, at 11:30 PM, when only one other table remained, the staff decided to start moving all the furniture—chairs, tables, everything—creating a deafening noise for over ten minutes. It felt like they were trying to push us out as quickly as possible, showing a total lack of respect for their customers.
When you dine at a supposedly high-end restaurant, you expect a minimum level of professionalism and customer care, but that was completely missing here. The staff’s rudeness and lack of consideration ruined the entire experience.
A restaurant is not just about the quality of its food; it’s about the entire experience. And in this case, no matter how good the meat is, the experience was a complete failure. We will never return and would not recommend...
Read moreLamentable. Quise probar su cocina ya que se supone que es un asador de prestigio. Lo mínimo que pido cuando ceno en un restaurante de "categoría" es terminar cada plato diciendo "Qué rico", esto no ocurrió en el Soriano. El pulpo a la brasa horrible. Cierto es que le dan un toque en la brasa porque en las casi transparentes lonchas de pulpo se puede apreciar, pero al llegar a la mesa lo sirven en una bandeja inox como las que tiene mi abuela sumergido en dos dedos de aceite y brasas por abajo. Resultado: O lo retiras inmediatamente de la bandeja/freidora o te queda un crujiente de pulpo imposible de masticar. Pulpo insípido de dudosa procedencia y ración cara para la cantidad. No pude decir "Qué rico"
Chuletón especial de 62€kg. Preguntamos al camarero que nos advirtió del tamaño (1'5- 1'8 kg el chuletón) y decidimos compartir el chuletón "al punto". Lo sirven crudo y lo que es peor, FRÍO. Se lo comentamos al camarero que lo retira inmediatamente y lo devuelve ya pasado pero por lo menos estaba templado. Esperaba buena calidad, pero la carne no tenía nada especial, ni sabor ni nada. Como guarnición una patada asada con una salsa industrial por encima. Patata bien, chuletón mal. No pude decir "Qué rico". En cuanto al postre bien, ahí sí pude decir qué rico porque realmente estaba bueno.
La experiencia no termina ahí porque el servicio no fue agradable, comentarios sarcásticos por aprovechar la carne pegada al hueso, por pedir una cuchara más pequeña para el postre (la que ponen es casi tamaño sopera, que no dudo que sea de postre, pero si el cliente pide una más pequeña se cambia y punto) y el micromachismo final que personalmente me molestó. Pido la cuenta y se la ponen a mi acompañante hombre, lo mismo con el tpv, a si que tuve que dejar mi tarjeta y el pin a mi acompañante. La sorpresa en la cuenta es que cobran el pan sin estar en carta, algo ILEGAL. Por cierto, en ningún momento lo pedimos, lo trajeron sin más y a 1'20€ por trozo. Otra sorpresa en la cuenta es que cobran el IVA dos veces en algunos productos. Algo que además de ser ILEGAL es una estafa.
Para terminar la reseña decir que las raciones son escasas y que tanto mi acompañante como yo nos quedamos con hambre. Es posible que en sus tiempos el Soriano fuera un buen restaurante pero puedo asegurarles que por 80€ persona he comido mejores productos en ferias gastronómicas de pueblo.
Ni volveré ni lo recomiendo....
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