El mejor recreo docente de mi vida
Fui a Paraje Rubiccini con un grupo de colegas de secundaria (sí, docentes, esos seres que viven a mate, tizas y parciales interminables). Y fue como teletransportarse a una postal detenida en el tiempo: viejos almacenes de ramos generales, mesas de madera que crujen historias, y un aire que huele a libertad y a campo recién mojado.
La atención y los precios parecen arrancados de un libro de historia o de algún poema gauchesco: amabilidad pura, sin pretensiones. Nos reímos a carcajadas, bebimos licores caseros que aterciopelan la lengua, probamos manjares que saben a hogar. Y sí: literal podés darle de comer alfalfa a las vacas en la boca. Bucólico, pastoril, casi un cuadro costumbrista que respira vida.
¿La contra? Para quienes tenemos intestinos caprichosos, el menú queda corto. Solo pude comer pizza sin TACC: deliciosa, pero insuficiente. Sería un golazo que traigan ese espíritu bucólico al siglo XXI en materia de opciones para celíacos.
Por lo demás, es un oasis a pocos minutos de la civilización. Un lugar al que llegás agobiado y del que volvés con las venas llenas de oxígeno y la risa fresca. Un golazo de libertad campestre que...
Read moreEs un parador pintoresco. Sin duda creo una propuesta muy agradable para los ciclistas, que pueden acercarse en auto, estacionar en el amplio estacionamiento y salir a andar por caminos rurales. Hay un mural de firmas, tan lleno de recuerdos, que se quedó sin espacio. Los visitantes salieron del pergamino y comenzaron a firmar sobre el propio dibujo, dándole una impronta única.
Dentro del almacén, que fuera antiguamente una pulpería, hoy suerte a los visitantes de bocadillos (clásicos de kiosco), y sandwich y bebidas para el almuerzo.
Los curiosos de las Antigüedades, tal vez nos fuimos un poco desepcionados ya que (aunque posee hermosas piezas de carpintería, la vieja caramelera, la caja registradora vieja, la fideera de madera de vidrios redondos, una cocina económica de leña) estos objetos están tapados o un poco escondidos entre productos de kiosco.
Sus dueños, nos recibieron total simpatía...
Read moreEntiendo su objetivo de tener ese enfoque de antigüedad y campesino, pero no termina de convencerme. Siento que el orden de mesas no es del todo estético, teniendo sillas y mesas con materiales mezclados, y a la vista queda raro. Una musica agradable pero que se siente a volumen muy bajo, pero puede ser una buena opción para pasar en familia un fin de semana al mediodía. Probablemente haya sido por la alta cantidad de personas, pero el servicio fue bastante lento y demoraron los pedidos. La comida, no obstante es muy buena, e incluso es normal llenarse de manera rápida. No me termina de gustar la experiencia, pero tampoco es el peor lugar que vas a conocer. Mis respetos a los clientes y dueños, es un paraje con mas de 100 años de historia, y tengo entendido que cada generación que viene, sigue con este...
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