Auténtica joya incrustada en lo más hondo de la inmensa veta diamantina que es Zacatecas cuando se trata de admirar y gozar su esplendor colonial. Lamentablemente, esta decimonónica cantina, a pesar de ser un tesoro arquitectónico de la mejor época que vivió Guadalupe en los dos siglos precedentes, es administrada al alimón por los hermanos Luis y Beto, herederos de esta reliquia colonial, pero quienes, por tozudos y necios, son repelentes a cualquier innovación y se obstinan en arruinar su propia herencia. Por ejemplo, el nombre del bar (“El Satélite”) quizás pudo haber sido muy atractivo en la década de 1950 cuando la extinta Unión Soviética lanzaba sus primeros aparatos al espacio, pero en la actualidad ese nombre es, por decir lo menos, chocante, dislocado, anacrónico, ajeno por completo a la estirpe colonial de esta cantina tradicional. Qué bonito sería que se llamara, por ejemplo, “Cielito Lindo”, “La Herencia” o “La Guadalupana”. Misión Imposible: ambos hermanos son tercos, necios, tozudos, repelentes a cualquier cambio, incluso en beneficio de su propia herencia. Por lo mismo, son limitadísimas las opciones de la carta de vinos, licores y cervezas. Lo básico, nomás. Muchas veces ni siquiera con hielo. ¿Botana? ¡Ni soñarlo! Sólo zanahorias crudas y frituras indigestas, si le va bien al parroquiano, La rocola no sirve, ni la van a reparar jamás, porque así de obstinados en el error son ambos hermanos. En resumen, una margarita en el hocico de un par...
Read moreThis place is the best bat I have been to in Mexico for relaxing and having some very reasonably priced drinks. Everything is generally friendly and down to earth, great bartender and historic vibe, it seems to be the last of the traditional men's bars...
Read moreExcelente lugar para relajarse y tomar un trago tranquilo a precios razonables. Un ambiente muy amigable para pasar un buen rato y...
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