Reservamos para las 3:00 p.m. en este restaurante de Aitona y, para nuestra sorpresa, llegamos media hora antes. Como premio de bienvenida, nos sentaron para una maratón de 45 minutos de espera, mientras la sala y la cocina parecían ensayar una coreografía sin director.
El primer plato fue una auténtica obra de ‘arte abstracto’: un revoltillo de gambas que, en lugar de exaltar sabores, exhibía espárragos, huevos y unas pocas gambas congeladas, como si quisieran recordarnos que la creatividad a veces se queda en el intento. La “ensalada de brie” (o, mejor dicho, un solitario pedazo de brie) y los caracoles, que parecían haber sido interpretados por artistas sin vocación, completaron el espectáculo culinario.
Los segundos no fueron menos pintorescos: bacalaos con tomate abundantes en cantidad pero mediocres en esencia, y un churrasco a la brasa cuya guarnición se limitó a media patata y un par de tiras de pimiento –algo digno de un menú “minimalista”.
Hablando del servicio, los camareros fueron los verdaderos héroes de esta tragicomedia. Sin formación ni dirección, lucharon contra viento y marea, intentando cumplir con su labor en medio del caos de una gestión desorganizada. Al momento de pagar, ni ellos sabían qué habíamos consumido, y tuvimos que recapitular cada plato como si estuviéramos en un concurso de memoria.
Y todo esto, por el módico precio que ronda los 25 euros, un importe que uno pensaría que respaldaría una experiencia de calidad.
Para rematar, los baños parecían haber sido diseñados con la idea de que “menos es más”, en el peor de los sentidos.
En definitiva, si buscas un lugar donde el caos se sirva a la carta y la falta de coordinación se vista de humor, este restaurante te espera. Pero si valoras una experiencia gastronómica coherente y placentera, mejor sigue tu camino. ¡A los camareros les aplaudo el esfuerzo, pero la culpa es...
Read moreMuy mala experiencia por el mal servicio. Tardaban mucho en servir dos platos combinados cuando solo habían 2 mesas con gente. Le digo a la chica (que era china) que me cobre y me dice: “TRANQUILO” con mucho desprecio. El camarero dando voces y todo el rato me soltaba la frase de “no estoy acostumbrado esta no es mi faena. Los calamares estaban duros”. Y para que te cobren tenias que hacer tu la cuenta es decir. Le tenia que decir cuanto cuesta el plato y ayudarle a sumar todos los importes mas los de las bebidas. He pedido un plato combinado ensalada patatas y sepia. Ponía también o gambas o chipirones. No le había pedido ninguna de esas y me puso las dos opciones cuando en la carta ponía solo a elegir una de las dos y encima me pone las 2 cobrándome 3 euros de mas. Se los he pagado porque me estaba agobiando y con ganas de marcharme de este lamentable sitio. Tampoco he podido pagar con tarjeta porque la chica no sabia usar el datáfono. Tampoco ponen pan. No lo recomiendo y tampoco pienso volver. Ojalá les...
Read moreDecepcionante. Al entrar te das cuenta de que es un restaurante popular, no se dan aires de nada, pero es lo que buscaba. No tengo quejas por ese lado.
Pero la comida no fue del nivel. Poco producto local, el pan era del industrial, de gama baja. El vino, genérico, sin referencias a la región.
Pedí una longaniza a la brasa que no solo era buena de sabor y calidad, sino que estaba bien cocinada en la brasa. Ninguna queja sobre ella. Les pedí que me cambiaran la guarnición, y sin problema ninguno.
El único postre que se esperaba que podría ser casero (natillas frente Tarta al Whisky, tarrina de helado y tarta de helado), y que venía en su escudilla de barro...... era de polvos, pero tipo Horeca. Siquiera le dieron algo de caramelo líquido (no te digo que quemes azúcar encima, que te arruinas.....)
La comida, en resumen, quitando la longaniza, de tipo polígono, gama baja, y MUY CARA: el menú de sábado 16 Eur....
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