Llegamos allí un grupo de diez agotados ciclistas de montaña tras una reserva fallida el día anterior (culpa nuestra), con el temor de que nos pusieran mala cara, pero de eso nada, la dueña, Estela, una personal vital y súper simpática, un terremoto, nos estaba esperando en la calle para darnos la bienvenida y ofrecernos de todo. Bebimos muchas cervezas y muchas jarras de sangría y una vez repuestos los líquidos (lo necesitábamos) nos sirvieron un inmenso croquetón de casi kilo y medio que compartimos. Esos inventos suelen quedar crudos por dentro, pero este estaba glorioso, con una masa muy sabrosa y muy bien frito. De segundo un monumental arroz de setas silvestres (Gibelurdiña, Cesárea y Rebozuelo) en cantidad como para repetir tres veces, y unos postres caseros. El que no quiso arroz probó un guiso de fríjoles con morro como para calentar a un muerto. Todo bien regado con más jarras de sangría y cervezas y más risas con Estela, simpática en su punto justo y muy agradable. Cafés para todos (no quisimos chupitos, al final somos deportistas), y salimos de allí rodando, menos mal que la ruta de tarde era cuesta abajo hasta la misma puerta del hotel. El precio de 22€ por cabeza nos dejó aún más contentos, habíamos pagado más el día anterior por unos platos combinados. Mención especial para el cocinero, un catalán con una mano especial para las setas y los arroces y que además se sabía la receta auténtica del carajillo. Hemos recomendado el restaurante en la recepción del hotel, a los taxistas de la zona, a todo el mundo. Si vais por la zona reservad un día para subir a Labaien a comer, me lo vais a...
Read more𝐿𝑎 𝑐𝑒𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑎𝑣𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑓𝑢𝑒 𝑢𝑛 "𝑐𝑎𝑟𝑛𝑎𝑣𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑠𝑎𝑏𝑜𝑟𝑒𝑠" 𝐿𝑎 𝑒𝑛𝑠𝑎𝑙𝑎𝑑𝑎 𝑒𝑠 𝑢𝑛 𝑝𝑢𝑝𝑢𝑟𝑟𝑖𝑡 𝑑𝑒 𝑠𝑒𝑛𝑠𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑔𝑢𝑠𝑡𝑎𝑡𝑖𝑣𝑎𝑠. 𝐿𝑎𝑠 𝑔𝑎𝑚𝑏𝑎𝑠 𝑎𝑙 𝑎𝑗𝑖𝑙𝑙𝑜, 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒𝑛 𝑢𝑛 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑡𝑒 𝑠𝑎𝑏𝑜𝑟 𝑎 𝑚𝑎𝑟. 𝐸𝑙 𝑐𝑜𝑟𝑑𝑒𝑟𝑜 𝑎𝑙 𝑐ℎ𝑖𝑙𝑖𝑛𝑑𝑟𝑜𝑛 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑝𝑒𝑟𝑓𝑒𝑐𝑡𝑜 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑑𝑎𝑗𝑒 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑠𝑎𝑏𝑜𝑟𝑒𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟 𝑐𝑎𝑡𝑎𝑙𝑎𝑛 𝑦 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑔𝑖𝑎 𝑣𝑎𝑠𝑐𝑎. 𝐸𝑙 𝑒𝑞𝑢𝑖𝑝𝑜 𝑑𝑖𝑟𝑖𝑔𝑖𝑑𝑜 𝑝𝑜𝑟 𝑙𝑎 𝑆𝑟𝑎 𝑆𝑡𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑦 𝑒𝑙 𝑔𝑟𝑎𝑛 𝑐ℎ𝑒𝑓 𝑃𝑎𝑡𝑟𝑖𝑐𝑖𝑜, 𝑦 𝑠𝑢 𝑏𝑟𝑎𝑧𝑜 𝑑𝑒𝑟𝑒𝑐ℎ𝑜 𝑅𝑎𝑢𝑙 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝐸𝑟𝑟𝑖𝑘𝑜 𝑂𝑠𝑡𝑎𝑡𝑢𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑒𝑥𝑝𝑒𝑟𝑖𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑖𝑓𝑖𝑐𝑖𝑙 𝑑𝑒 𝑜𝑙𝑣𝑖𝑑𝑎𝑟. 𝑂𝑠𝑜...
Read moreMe sumo a las felicitaciones que se hacen por el buen hacer, por la atención, y sobretodo por la riquísima comida. Hemos seguido sus recomendaciones y ha sido todo un éxito. Para empezar, una ensaladilla rusa (rica, original) y un contundente guiso de cordero. Hacía años que no lo comía así (soy de tierra de corderos y ovejas, y ha sido una experiencia para los sentidos el rememorar estos sabores.
De segundo, dos de ternera a la brasa en su punto. ESPECTACULAR. Acompañada de pimiento del piquillo y unas patatas fritas inolvidables.
Y de postre, un arroz con leche de oveja, pura crema, rico y buenísimo. Y una cuajada rica rica.
Reservar en este ostatua ha sido de lo mejor en estos días. No lo dudéis: será una experiencia culinaria gratificante.
Menú, con vino...
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