Este bar parece a primera vista un rincón práctico e incluso acogedor en un aeropuerto que casi siempre está vacío. Pero cuando has de pedir algo y pagar el doble o triple de su precio, desde luego se te van las ganas de repetir: un cortado 2,60€, un bombón 2,80€; lo que llaman bocadillos pequeños son del tamaño de un pepito digno de niños de guardería y te sablan 5€ por ellos; el bocadillo "de verdad", el grande/normal, el que venden a los empleados de Aena o aerolíneas que gustosamente se lo llevan sin pagarlo (tendrán un acuerdo de facturación a la empresa) lo tienen en carta a 9€; en comparación con esos precios de ATROPELLO, el de los platos preparados casi me pareció razonable (6,50€), aunque si eliges los guisantes con jamón y se te ocurre pedir un poquito de pan para comerlos, la señora te dice -con la misma ACRITUD y DESGANA que te sirve todo- que lo siente, pero el único pan es "este" - y te saca un bocadillo de los esmirriados; con lo cual, esperas que te diga "dos euros" y lo dejas estar. Sin duda, lo peor de todo, peor aún que estos precios de verdaderos PIRATAS, es la mala actitud. ¿Será porque no soportan estar sablando al personal? Lo dudo... A este aeropuerto, si has de esperar comiendo algo, mejor llévate el bocata o...
Read morePues que vas a esperar de algo que está en un aeropuerto y que no tiene nada alrededor en muchos kilómetros. Ve comido o limítate a pedir poco o nada. No esperes comida con estrella Michelin aunque el...
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