Reservamos en Iriarte (Berrobi) obligados por las buenas críticas que tiene este restaurante en internet y no nos defraudará en absoluto. Algunos pequeños fallos, pero todo lo compensará con creces la calidad de su cocina. Primer fallo: al reservar nos insisten en que por favor seamos puntuales porque tienen dos turnos de cocina. Llegamos puntuales y…las camareras aún comiendo. Quedamos en que nos avisarán cuando podamos entrar y esperamos fuera pero…no nos avisan. Pues vaya. Segundo fallo (todo un clásico): cuando conseguimos entrar (sala muy pequeña pero agradable) teniendo todo el comedor libre casi durante toda la comida (el primer turno es muy pronto y había poca gente) nos sientan a los pocos clientes que tienen ahora…¡¡juntos!! Y ya nos oiremos a conciencia unos a otros toda la comida. Tercer fallo: la gente del bar que va al lavabo molesta a los que comen tranquilamente. Deberían aislarlo de otra manera (el biombo no es suficiente). Comes y mientras…te distraes viendo a todos lo que van entrando al lavabo… Aciertos: todo lo demás (o casi). Comemos dos de menú pero con ese cochinillo del que tan bien hablan y que crían ellos, al parecer (tiene suplemento: 10 euros). Primeros: vainas con huevo: buenísimas, tiernas, bien cocinadas, sabrosas. Y crema de puerros: impresionante. En nuestro nivel de restaurantes (siempre bastante asequibles) sólo habíamos probado algo de este nivel en uno: Casa Lucas, en Correpoco (antes de su traspaso: actualmente no sabemos qué tal cocinan). Es una crema con una intensidad espectacular, que cuando la mezclas con el huevo aún es más impresionante. De diez. Lástima que se acabe enseguida (las cantidades son justitas). Vino: otro acierto para un menú de este precio. Un Betikoa de la Rioja Alavesa que nos pareció muy bueno: joven, muy afrutado, goloso, original. Segundos: un bonito muy tierno y sabroso, con una salsa de tomate bien hecha. Y el cochinillo, que no defrauda. La crema nos pareció algo empalagosa, pero el cochinillo es tierno, bueno, piel crujiente. Muy bien. Otra vez comparable (en este caso “casi comparable”) al de la antigua Casa Lucas. Postres: una tarta de queso muy buena, presentada en forma de tartaleta y con sabor muy intenso. Y el otro postre…el fallo más notable de la comida: una incomprensible crepe de nata con chocolate. ¡¡sin azúcar!! Todo nata…apenas chocolate y al no tener azúcar resultaba mala de verdad. Aquí pecamos de discretos y no quisimos decir nada (podría ser un fallo puntual y lo podrían haber subsanado quizás), pero la verdad es que era un postre para devolverlo a cocina directamente. Una lástima. Los cafés correctos (tienen aroma). Y un último fallo: te cobran fuera. No tardarías nada en pagar en la mesa (si quieren, te cobran en un momento) pero te hacen pasar por la barra del bar a pagar. En resumen, fallos aparte: una comida de muy buen nivel, de sabores intensos y con muy buena presentación...
Read moreWe ordered 1 entree and 1.3kg of fresh fish! + tarta de queso dessert and a glass of cider and dessert wine. Upon entering and being seated, we were served pumpkin and carrot soup with warm bread and delicious longaniza (sausage). I have attached the receipt - the fish was much more than we anticipated, however, it was delicious and cooked to perfection! Price : Quality we were expecting more from the fish and the mushroom entree but the cheesecake (which is really all we went for!) was amazing 😋
The service was outstanding! Next time we would stick to the recommendations mentioned in...
Read moreMi restaurante favorito con diferencia.
Ya he perdido la cuenta de las veces que he ido a comer (la última vez agosto 2023 con amigos) y en todas y cada una de las veces he salido encantado. He ido con familia, con amigos, con clientes... Todos ellos igual de encantados que yo.
La comida es insuperable, da igual lo que pidas, todo está buenísimo y muy elaborado, con cariño. Ofrecen varios menús diferentes o carta, y los menús degustación de temporada que merecen la pena 100%. A destacar para mí, la ración de hongos con huevo a 60ºC, el cochinillo por supuesto de otro mundo, y la tarta de queso para chuparse los dedos. Pero repito, da igual lo que pidas, imposible fallar.
En cuanto al personal, son un amor. Muy amables, siempre con una sonrisa, te aconsejan y dan una atención personalizada, se preocupan de que todo esté a tú gusto sin llegar a ser tedioso. Más de una vez ha salido el boss de la cocina para preguntarnos si todo ha sido de nuestro agrado, gesto que desde luego se agradece un montón.
El restaurante es precioso, tanto el comedor interior como el comedor de terraza con cristalera, y la zona es muy tranquila.
No puedo decir más, sencillamente cada vez que voy me siento como en casa. Mila esker por...
Read more