⭐⭐⭐⭐⭐ ¡Un templo gastronómico que hizo de nuestro reencuentro familiar un día épico! El Rincón Gallego es mucho más que un restaurante: es un lugar donde los sabores, el ambiente y el trato se combinan para crear magia. Fuimos para un reencuentro familiar y lo que vivimos fue simplemente espectacular. El local tiene un encanto único, con una atmósfera rústica gallega que te abraza, pero con ese toque elegante que hace que cualquier ocasión se sienta especial. El servicio es de otro mundo.
El trato de Alonso y su equipo fue, sin exagerar, superior. Desde el momento en que llegamos, nos hicieron sentir como en casa con una calidez, profesionalidad y pasión que se notan en cada detalle.
La comida… ¡una auténtica fiesta para el paladar! Empezamos con las piparras rebozadas, crujientes y llenas de sabor, el entrante perfecto para abrir boca. Luego llegó el momento cumbre: la carne madurada, que preparamos nosotros mismos en una plancha en la mesa. ¡Qué experiencia! La carne, de una calidad excepcional, era tierna, jugosa y con un sabor tan intenso que cada bocado era puro placer. Cocinarla a nuestro gusto en la mesa añadió un toque interactivo y divertido que nos encantó. Y los postres… ¡de otro planeta! El milhojas, con su hojaldre crujiente y crema suave, era una delicia que se deshacía en la boca. La torrija, jugosa y con el punto justo de dulzura, nos dejó sin palabras. Cada postre era como una obra de arte, tanto en sabor como en presentación.
No puedo olvidar las copas de vino gigantes, que son todo un espectáculo. Los vinos, exquisitos, maridaron a la perfección con cada plato, elevando la experiencia a otro nivel. La carta de vinos es tan buena que te dan ganas de quedarte horas probándolos.
El Rincón Gallego convirtió nuestra comida familiar en un día para guardar en el corazón, lleno de risas, sabores y momentos únicos. Ya estamos deseando volver para dejarnos llevar otra vez por su magia. Foodies, este es vuestro templo. ¡Recomendado al 1000%!
⭐⭐⭐⭐⭐ Un temple gastronòmic que va fer del nostre retrobament familiar un dia èpic! El Rincón Gallego és molt més que un restaurant: és un lloc on els sabors, l’ambient i el tracte es combinen per crear màgia. Vam anar-hi per a un retrobament familiar i el que vam viure va ser simplement espectacular. El local té un encant únic, amb una atmosfera rústica gallega que t’acull, però amb un toc elegant que fa que qualsevol ocasió se senti especial. El servei és d’un altre món. El tracte de l’Alonso i el seu equip va ser, sense exagerar, superior. Des del moment que vam arribar, ens van fer sentir com a casa amb una calidesa, professionalitat i passió que es noten en cada detall. El menjar… una autèntica festa per al paladar! Vam començar amb les piparras arrebossades, cruixents i plenes de sabor, l’entrant perfecte per obrir la gana. Després va arribar el moment culminant: la carn madurada, que vam preparar nosaltres mateixos en una plancha a la taula. Quina experiència! La carn, d’una qualitat excepcional, era tendra, sucosa i amb un gust tan intens que cada mos era pur plaer. Cuinar-la al nostre gust a la taula va afegir un toc interactiu i divertit que ens va encantar. I les postres… d’un altre planeta! El milfulles, amb el seu full cruixent i crema suau, era una delícia que es desfeia a la boca. La torrija, sucosa i amb el punt just de dolçor, ens va deixar sense paraules. Cada postre era com una obra d’art, tant pel sabor com per la presentació. No puc oblidar les copes de vi gegants, que són tot un espectacle. Els vins, exquisits, van maridar a la perfecció amb cada plat, elevant l’experiència a un altre nivell. La carta de vins és tan bona que et vénen ganes de quedar-t’hi hores tastant-los. El Rincón Gallego va transformar el nostre dinar familiar en un dia per guardar al cor, ple de rialles, sabors i moments únics. Ja estem desitjant tornar-hi per deixar-nos endur de nou per la seva màgia. Foodies, aquest és el vostre temple....
Read moreEn primer lugar quiero destacar que la atención del camarero ha sido buena pero...el restaurante en sí...muy muy caro. En mi caso he pedido solomillo de ternera por el "modico precio" de 28 eurazos, sí...muy pijotero que te ponen tu piedra para que te des el punto de la carne, pero me lo han acompañado de unas tristes patatas fritas, sin terminar de freír y un pedacito, si, un único pedacito de pimiento rojo asado de lata o bote...he estado en sitios donde la carne la suelen acompañar de su buena patata asada o, en su defecto, patatas a lo pobre, pero en este restaurante NO HA SIDO EL CASO. Mi padre ha pedido un Bacalao con salsa de gulas y gambas por el modico precio de 22 eurazos...y a mi madre por un poquito de caldo con arroz y una tortilla francesa de 1 huevo(cabe destacar muy amables por parte del restaurante porque no lo tenían en carta y aún así se lo prepararon) pero le cobraron 3.50€ por la tortilla en concepto de "huevo frito" y 5 eurazos por el caldito con arroz blanco... Total...75€ 3 personas...me parece excesivo, PLATOS SIMPLES DE DUDOSA CALIDAD Y PROCEDENCIA. Por el "pan" que ni si quiera probamos cobraron 4.50€...se está poniendo de moda cobrarlo todo sin ni si quiera informar al cliente...pero creo que ya nos saquearon bastante en la comida como para que nos cobren 1 bolsita de palillos y 3 rebanadas de pan a ese precio... En resumen, NO ES UN LUGAR QUE RECOMENDARIA y, sinceramente, hay muchos lugares en Cabra donde comer una buena carne y comidas similares a mejor precio. NO...
Read moreApostamos por visitar este restaurante por su buenísima valoración en redes, y no ha defraudado. Es uno de los mejores descubrimientos que he hecho este año.
Una terraza muy acogedora (preparada para el invierno incluso), unos platos espectaculares y nada caro para los precios que suelen tener este tipo de productos Gallegos. El servicio, inmejorable: Muy atentos y agradables los camareros.
Queríamos probarlo todo y lógicamente salimos de allí que no nos podíamos mover. A destacar el pintxo de Tortilla de Patatas al Cabrales y Alcaparra, el Pulpo a la parrilla con ajada gallega, y el cachopo gallego que tenían fuera de carta. Para terminar, por si fuera poco, pedimos una Milhoja de Nata y Chocolate que estaba espectacular (es difícil disfrutar de un postre estando tan lleno,...
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