Estuvimos en un par de ocasiones y vivimos el lado bueno que se ven en los comentarios y otro que voy a exponer. Con esto adelanto que si das con el camarero que solo se dedica a dar un buen servicio a sus conocidos/colegas; Si ves que pasan 5 minutos y han pasado de ti, estas con el camarero anti-turistas jeje, te aconsejo que si tienes coche y tienes opción a alternativas no lo pienses, sino le tendrás que llamar varias veces para que te atienda y si decides cenar, cenarás cuando a él se le antoje. Estábamos alojado en Casasturga y María nos animo a probarlo por lo bien que estaba. Primera noche: el camarero era un chaval atento y con igual trato para todos (creo que se llamaba Aitor), nos atendió fenomenal y probamos algo de carne y sepia. La carne espectacular en calidad y sabor, la sepia algo insípida. La comida salió de forma rápida a pesar de haber varias mesas con gente para cenar. El motivo de la baja puntuación viene en la segunda visita. Otro camarero que claramente no quería atendernos. Le pido una Jarra grande de cerveza que vi la noche anterior y me llamo la atención; me dice creo que no hay...Le dije bueno si hay, la traes, sino pues un botellín. Me trae un botellín y mi sorpresa viene cuando una mesa que se sentó después de nosotros (conocidos del camarero) les saca 2 jarras como la que le pedí bien fresquitas y minutos mas tarde otra jarra a otra mesa colega del camarero. Ahi ya va mal la cosa... pero bueno, decidimos pedir la carta para cenar porque su falta de profesionalidad no quita lo bien que funciona la cocina...nos pone pegas porque dice que solo hay una persona en cocina (aclaro que la noche anterior era el mismo número de personas trabajando: camarero atendiendo mesa y única cocinera, el hombre daba algo de apoyo cuando no hablaba con este segundo camarero).Bueno, pues en el rato que nos tomábamos la consumición(20 minutos) no le vimos dar ninguna comanda a la barra ni salir comida, pero aún así el camarero paso de nosotros para centrar su atención a sus conocidos. No éramos los únicos desconocidos para el camarero puesto que otra mesa cansado de esperar a que le tomaran nota de la comida decidió levantarse y pedírsela al hombre de la barra. Nosotros pagamos las bebidas y decidimos no volver mas el resto de tiempo que...
Read moreEs difícil que la gente llegue a este lugar si previamente no te han hablado de él. Se encuentra al final de una carretera en un pueblo de La Vera al que tienes que ir ex profeso ya que sólo se accede a él por una carretera que sale de Jaraíz de La Vera. Podría tratarse del típico chiringuito que en esta zona abunda junto a las zonas de baño de las gargantas pero nada más lejos de la realidad. Este chiringuito tiene más de restaurante que de kiosko de bebidas playero. Su carta no es muy extensa, no hay primeros platos ni segundos, ellos dejan que te compongas tu velada como quieras pero nada tiene desperdicio. Especialmente recomendables los buñuelos de verdura y los chipirones a la plancha con salsa chimichurri. Es imprescindible reservarse para los postres porque tampoco defraudan, todos caseros.
El lugar también es una estupenda idea para pasar la tarde y refrescarse en la piscina natural ya que su oferta de batidos y granizados naturales son algo realmente especial.
El trato es muy agradable y el ambiente muy relajado gracias a la zona de arboleda que lo rodea. Los precios son bastante asequibles rondando los 20 euros por comensal si no te vas al entrecot a la plancha ni a una botella de vino de copete.
Para acceder a este lugar hay que llegar a Jaraiz de la Vera y tomar la carretera que lleva al pueblo de Collado de La Vera. Nada más entrar en el pueblo una indicación nos muestra el camino para llegar a la piscina natural por una carretera que baja a la garganta. También se puede visitar en otoño y en primavera ya que disponen de un salón con estufa de leña con unos enormes ventanales que te hacen sentir sumergirte en la naturaleza que rodea a este...
Read moreOs conocimos en 2019 con los anteriores propietarios y fue para nosotros una cena en un entorno idilico Volvimos en 2020 y habian cambiado los propietarios. En esta ocasion entorno idilico y cena idilica. Pasamos una velada encantadora. Los precios habian aumentado pero habia mejorado espectacularmente el trato y la calidad Nos fuimos encantados, sobre todo con la tarta de queso Este año volviamos unos dias a la Vera reservamos este restaurante al mismo tiempo que la casa rural Queriamos volver sin duda!! Pero por desgracia, algo ha cambiado Los precios de la carta se han vuelto a incrementar pero la calidad ha caído Pero lo mas triste ha sido el trato El salmorejo que nos sirvieron estaba en mal estado Lo retiraron cuando se lo comentamos y aun seguimos esperando un comentario de disculpas, de sugerencia de cambio por otro plato, de explicacion por parte de la propietaria que ni siquiera nos despidio de forma personalizada por el mal rato Hubieramos vuelto si la atenciom hubiese sido mejor porque errores cometemos todos, pero la profesionalidad tambien es el trato personalizado al cliente Por cierto la tarta de queso tampoco es igual!! Lastima por todo!! No...
Read more