Un bonito local, en el extremo sur de la playa de Doniños, con amplias cristaleras, que nos permitieron contemplar un ocaso espléndido. Y local está decorado con el blanco como principal protagonista, dispuesto en alturas diferentes, comenzando por la escalera de acceso, resultando muy integrado con su entorno, con un aparcamiento de tierra-arena cercano, amén de algún lugar improvisado más cercano al local, para dejar nuestro coche. Comenzamos con la propuesta , así subrayada en la carta, de la ensaladilla, que abandonó el tradicional apelativo de "rusa", y la verdad, hubiese aplaudido que semejase la citada, pues la , que invita a pensar en un nivel superior, fue lo contrario, una patatada absurda con una mahonesa indigna de tal nombre, en la que asomaban unos trocitos de zanahoria tamaño cabeza de alfiler, coronada por tres aceitunas...y nada más ; supongo que era mucho pedir que se hubiesen acercado a un supermercado no muy lejano y adquiriesen una humilde lata de bonito, por eso de darle algo de gracia al bolo servido, pero no fue así. Creo que la foto correspondiente anticipa lo poco que puede esperarse de lo que, en este y en otros establecimientos, es uno de los entrantes más clásicos del estío. Tomamos unas croquetas de carabineros, o de camarones, no recuerdo lo que anunció el camarero, educado y amable, pues habíamos pedido unas rellenas de jamón ibérico, también sus favoritas, según su aserto, pero se habían acabado, así q fuimos a la única alternativa disponible, como en el caso del cava, y, si bien estaban bien ejecutadas, en su punto de fritura, su contenido fue descrito con una perspectiva excesivamente optimista, pues no solo no había una pequeña muestra de "algo", si no que, evidentemente, el relleno era una pasta-bechamel con un muy lejano sabor a marisco. Luego se quejan de que los foráneos son muy exigentes...ya !, nosotros somos de aquí, recorremos multitud de restaurantes y, obviamente, sabemos lo que es una buena croqueta de marisco, no importa cual, o de jamón, como inicialmente pedimos. No estuvo mal, sin embargo, el secreto de cerdo ibérico pedido al punto, no muy uniforme pero sí con tiras jugosas, que venía acompañado de unas patatas fritas caseras, también con desigual punto de fritura, pero asumibles. El secreto estaba espolvoreado en su parte superior con sal gorda, lo que le dio un bienvenido punto. En cuanto a sabor, destacó el Tiramisú, acertado, gustoso y bien equilibrado. Aquí sí no se puede escamotear un justo notable alto. Cómo cava, el alternativo, Vilarnau, lo habían agotado, frío, con la alta demanda de Aperol Spritz que habían tenido en la jornada, ssí que, sí o sí, tomamos un Jaume Serra Brut Nature, que no aporta nada, siendo bastante inexpresivo ; se nota que la clientela habitual no discurre en su demanda líquida por esta senda, pues hay profusión de productos, dentro o fuera de la DOP Penedés que juegan en ligas superiores y son ofertados por los distribuidores locales, presencial o vía online, pero bueno, supongo que es una oferta no...
Read moreThis place is outrageously good.The food is the best we've had in Galicia, a part of the world known for excellent food. The staff are exceptional, the decor trendy, tasteful... it perches up on one end of a breathtaking beach, Atlantic swell rolling in, surfers etc.
When a restaurant is this brilliant, money shouldn't really be a concern. But, frankly, if our bill had been 3x greater, it would still be great value. As it stands, the proprietors of this restaurant are engaging in some sort of charity, filling the lives of their customers with great experiences for an almost embarrassingly low charge.
On a blustery, cloudy day, we walked the cliffs to the west of the restaurant, swam in the crystal clear rock pools beneath and then settled down for the afternoon with a bottle of Albarinho and a fantastic...
Read moreFood recommendations first: Starter- the zamburinas were delicious and would be enough to make us come back
Mains - tuna steak and the rap en salsa, both delicious
Dessert - crema Boa Onda was one of the best crema catalana desserts we’ve ever tried. The cream was the perfect consistency and had a delicious vanilla flavor and the brûlée on top was the perfect thin, crispy layer of sweet.
All the wines are from Galicia 👌 and our server gave us a beautiful pairing for the food we ordered, a dry Ribiera “the bird and the bee”
We stayed at Doninos Beach for the whole day and went to Boa Onda three times for morning coffee, an afternoon snack and a sunset dinner.
The owner happened to be there and along with his staff were the reason we kept coming back. The food, the service and the setting are...
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