El restaurante está algo escondido, en un pequeño parque (Pilarreneako) que da a la calle Mayor (Nagusia Kalea) de Idiazábal. Pero está bien indicado. En verano no hacen menús y te ofrecen una carta con raciones, ensaladas, cazuelitas, platos combinados, bocadillos y postres. Así que efectivamente (y nos referimos al menos al mes de agosto), se trata más de una taberna – cafetería que de un restaurante. Hay terraza fuera y también tienen dentro una sala luminosa y limpia. Agradable al principio, algo ruidosa después cuando la barra del bar se llenó de gente. Nada de manteles ni demás florituras: tienen la carta en papel y eso es lo que te hace de “mantel individual”. El servicio lo llevan dos chicos jóvenes (chico y chica) que no paran un segundo y que atienden rápido y con simpatía. Muy bien. Y aunque él tenga unos 100 años menos que tú…cada vez que te atiende te saluda con un “¿qué tal chicos?” que nos animó bastante. Y ella, aunque no conozca ni tu estado civil ni tu parentesco…siempre saluda con un “¿qué tal familia?” que de tanto decirlo…nos produjo un efecto casi navideño…La verdad es que fueron muy amables y eficientes. Siguiendo el espíritu del local, comimos “informal”: ensalada, rabas, lasaña de verduras y cerramos con un coulant. Todo para dos a compartir. Primer detalle de agradecer: el chico nos aconseja muy bien la cantidad a comer. Acertó y comimos lo justo. La ensalada (lechuga, espárragos, huevo duro, tomate, cebolla, olivas) fresca, buena y en la cantidad correcta. Muy tierna y sabrosa. Las rabas fresquisimas, bien tostadas (aunque en la foto puedan parecer demasiado rebozadas, estaban bien). Para alguna gente imaginamos que serán algo escasas, para nosotros era suficiente. Para beber un rosado por copas: correcto, con cuerpo, equilibrado, largo. Bien. También correcto el pan. La lasaña de verduras tardó bastante y tenía el defecto de que la pasta era blandengue de más y el tomate un poco ácido. Pero la verdad es que en conjunto estaba bastante buena. Era de espinacas, básicamente. El postre fue el único fallo claro: un coulant que era en realidad un brownie seco, muy seco, con poco cacao y que no tenía nada de líquido dentro. Malo, francamente. A los cafés les quedaba algo de aroma, pero los hicieron demasiado largos y quedaron aguados. Lástima. En resumen: un sitio para comer correctamente, más de cafetería que de restaurante, en una sala bonita, donde comimos...
Read moreMuy mala experiencia. No regresaría. Nos dieron una mesa junto a la puerta que conduce a la galería. Dado que hay una ola de frío polar, le dijimos a la dueña que cuando la gente saliese a fumar entraría mucho frío, pero intentó convencernos con un soliloquio diciendo que nadie comería allí. La puerta se abrió infinidad de veces, incluso dos dueños se asomaron para contemplar la galería dejándola abierta, y también para servir a quienes finalmente sí comieron allí. La ensalada mixta tenía espárragos raquíticos, un solo huevo cortado en cuatro y apenas una gota de aceite. Las hojas de lechuga eran gruesas y duras. Las patatas son de las envasadas y congeladas. Lo peor de todo era la música estridente. Pedimos que la bajaran y al poco tiempo volvieron a subir el volumen. Cuando la dueña nos preguntó qué tal todo (al momento de pagar, no antes) le dijimos que habíamos sufrido frío y se puso totalmente a...
Read moreFuimos a cenar en pareja y la camarera nos dijo que estaba cerrada a las diez de la noche pero vino el que parecía el jefe y nos puso una mesa Nos dio la carta y también nos recomendó alguna otra cosa fuera de carta yo le hice caso y me pedí unas carrilleras que solo tenían grasa y mi mujer pidió una hamburguesa y apareció con un escalope que no se comió porque no estaba bueno también nos recomendó unas croquetas de jamón que estaban buenísimas y lo que estaban eran congeladas por dentro No habíamos cenado tan mal hace muchos años y nos dieron la cuenta que me pareció un engaño lo pagamos y nos fuimos. No lo recomiendo para nada estos restaurantes que no tienen ni idea se están cargando a los de...
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