Siempre que he estado aquí ha sido bueno el trato. Pero hoy, cuando he entrado a tomarme una manzanilla, justo en la puesta de entrada, una señora fumando y me tragué todo el humo. El señor que atendía en barra, estaba fumando, con el cigarrillo en la boca. Cuando le hablé y me vio, rápidamente se quitó el cigarro. Lo saludé y ni siquiera me habló. Fuí al baño, y allí también habían fumado, pues había olor y ceniza en el suelo del tabaco. Regresé al bar y no sabía dónde ponerme, debido al fuerte olor a tabaco, ya que me molesta el olor y humo a tabaco. Una mala experiencia. Por el hecho de ser un bar de pueblo y personas mayores, hay que seguir cumpliendo las normativas del gobierno y respetar a aquellos que no les gusta el tabaco y desean tomarse algo en un sitio sin...
Read moreEstá bien...
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