Ideal comienzo con una ración de calamares crudos (fallo nuestro porque quién pide calamares en la Sierra de Madrid, pero dado el precio, que no es barato 13€, esperábamos que fuera algo más que calamares congelados). Le pedimos al camarero que nos cambiara el plato, lo hizo y nos trajo otra ración de calamares nuevamente crudos, aunque está vez eran algo más comestibles. La cantidad de patatas que vienen de guarnición en el menú de chuletón 1kg (62€) si lo divides entre 4, que éramos los comensales, dábamos a 3 patatas cada uno (los pimientos de padrón daban a 1 por persona), y la carne estaba fibrosa, nada tierna. Ni siquiera nos dieron cuchillos aserrados para cortarla así que fue un reto tanto para los cubiertos como para nuestras mandíbulas. Y la guinda del pastel (nunca mejor dicho), vino con el postre: una tarta de queso horneada (7,50€ por la gracia) que nos vino, después de más de 20 minutos esperando, como pueden observar en la foto, deshecha. Evidentemente, no nos la comimos porque ya parecía que estaban riéndose de nosotros, pero no se veía muy apetecible. En cuanto a los camareros, uno de ellos muy amable, la otra, una empanada. Y el tiempo de espera entre platos mejor no comentarlo. Por si no fuera poco, encontré en mi servilleta (que ya las podrían cambiar con los precios que ponen) una mancha rosa, de pintalabios, supongo. En resumen, comida mediocre a precio de oro, precio como si se estuviera en plena Gran Vía cuando es un simple restaurante perdido en un pueblo....
Read moreEl cocido que tienen como plato estrella está bueno, bastante bueno, pero no es excepcional. Me explico. Mucha sopa, un puchero enorme para dos personas. El sabor de esta sopa es muy bueno, suave, gustoso y sin exceso de grasa. La cantidad de garbanzos, que no eran del tipo pedrosillano, sino bastante gordos, fue escasa. Había mas repollo que garbanzos. Estaban bien cocidos, sin pieles sueltas. El compango es mejorable. Tenía morcilla, chorizo, pollo y dos tipos de carne. El chorizo deberían poner uno de mejor calidad, estropea un poco al resto. El pollo y la morcilla, para mí sobraban, no los probé. La carne, la parte de morcillo buena, la otra parte, que parecía falda, muy seca. La tarte de queso, en un plato muy adornado, estaba buena. La atención fue excelente, rápidos y atentos. Lo que estropeó un poco la degustación de este menú, fue que nos pusieron en una mesa, muy muy próxima a la barra, apenas a dos metros y esa situación, con el paso de gente que acudía a la barra, más el ruido intenso que las conversaciones producían, hizo que la comida resultara un tanto desagradable. Deberían cuidar eso. Fuimos con reserva previa y deberían habernos avisado de la situación de las mesas. Conocíamos el comedor y nunca pensamos que nos acomodarían en él. Quizás se pusieran una mampara o biombo, todo sería...
Read moreDespués de un magnífico día de campo por El Berrueco y Sieteiglesias, decidimos comer en el Serón con reserva previa. El sitio es un 10, no le pongo más estrellas porque Google no me deja. Lo regenta una familia que dispensa un trato súper cercano al “forastero”. Nos sentimos como en casa y eso que era la primera vez que íbamos. Son amables, cariñosos, trabajan con mucho esmero, rápidos y siempre pendientes en todo momento por si nos faltaba algo. En el apartado comida, lo que ofrecen es exquisito. Los torreznos arrieros están para comerse hasta la bandeja donde los sirven. El solomillo es para hacerle la ola y el pollo con almendras está tan rico que acabas cantando esa de…”el po-llo-llo, la galli-na-na y el caba-llo. Dejamos para la próxima su famosísimo Cocido, que muy amablemente “El Jefe” Dilfenio nos enseñó donde lo hacían en la Olla de barro con leña de encina cociéndose durante horas. Los postres son para catalogarlos de Restaurante de Estrella Michelín. ¡BRAVO FAMILIA! por el rato tan agradable que nos habéis hecho pasar. “De Madrid al Cielo, pero pasando por el SERÓN primero”…😀😀😀 Charo, Carlos,...
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