Celebramos la comunión de mi hijo el 13 de mayo de 2023. Pedimos un menú de 50€ el cual lo vendía la encargada Ana, cómo si fueran delicatesen con salsas exquisitas y un cóctel suficiente y abundante para esperar a la entrada al salón. El menú llevaba ibéricos, ensalada Hacienda Romero, calamares a la andaluza, carpaccio, pescado, sorbete, solomillo con frutos rojos y parmentier y tarta. Cuando llegamos el cóctel eran dos mesas con 3 platos de patatas fritas y olivas y 3 platos de miniempanadillas congeladas ya frías. En las mesas botellas de 2 litros de refrescos y alguna jarra de cerveza. Casi no habían copas para poder servirte bebida y claramente cuando llegamos no probamos nada porque no iban los camareros con platos para repetir. Todo muy escaso y pobre. Al entrar al salón nos van poniendo la comida. Trajeron unos calamares ridículos y muy poco apetecibles. Ni en el peor chiringuito de playa he probado yo unos calamares así. La ensalada la describen como algo especial (lleva el nombre del restaurante) y nada de diferente tiene de una bolsa de ensalada de Mercadona con tomate y dos líneas de Salmón con vinagreta. Nos dios vergüenza poner ese menú para nuestra familia. Llega el pescado y estaba bueno pero nada de especial. Al llegar el sorbete, con su pajita es imposible de beberlo porque sale congelado y tenemos que tomarlo con cuchara. La metre, muy adiestrada, se da cuenta de mi cara y viene con un sorbete en condiciones solo para mí, cosa que aún me enfado más porque quiero la misma calidad para mí que para mis invitados. Llegamos a la carne y emplatan dos trozos de solomillo con dos pegotes de algo que se supone eran los frutos rojos y el parmentier con salsa que hace un año nos vendió como exquisito. Durante toda la comida tuvimos que estar reclamando al camarero bebida porque nos faltaban muchísimas cosas y éramos tan sólo 39 adultos para comer. Llegamos a la ansiada tarta y mi hijo se pone a cortarla cuando el pobre no puede. Hace fuerza y nada, hasta que me doy cuenta de que la tarta de queso está a medio descongelar y de la mitad para abajo y está dura. Cuando la sirven, porciones de dos dedos por persona, sigue congelada por supuesto. Se lo digo a la encargada Ana y me dice que es una tarta compacta, la chica no hay que negar que tiene salidas. Una tarta de queso que no es nada especial, si lo hubiera sabido la hubiera encargado en alguna confitería porque no es de dos pisos ni nada diferente, una de Mercadona grande de niños de trufa no le tiene nada que envidiar ni en sabor ni en tamaño y menos en presentación. Toda la comida estuvimos escuchando la música de las demás comuniones ya que es un salón grande dividido por biombos. Cuando una comunión pone una música tu comes con esa música, si hay video, también, así que habíamos 7 comuniones y al final desde que entramos la comida fue como si estuviéramos en una discoteca comiendo. Unido al murmullo de las personas y niños de 7 comuniones que al llover y unido a que las monitoras no estuvieron muy pendientes de los niños, se quedaron en los salones jugando entre ellos y correteando. No disfrutamos el día porque estábamos más pendiente de que todo saliera bien en el restaurante que de vivir el momento con nuestro hijo. Desde luego que no recomiendo hacer una celebración si quieres calidad y buen servicio ya que considero que abarcan más de lo que realmente pueden y descuidan los detalles y el servicio. La encargada debería leer estas palabras de forma constructiva. Cuando vas un año antes de la fecha para reservar quieres que ese día salga todo bien, sea especial y Ana te lo vende todo fenomenal. Pero te sientes engañado cuando llega el día y lo que te ofreció con buenas palabras y salsas exquisitas compruebas que es comida mediocre y con falta de detalles y calidad. Nos dio vergüenza invitar a nuestra familia en un día tan especial en ese...
Read moreAyer estuvimos en una comunión en este lugar, y lo que al principio por su ambiente parecía que iba a salir todo genial fue un auténtico desastre una cosa tras otra. Comenzamos cuando llegamos a revisar la mesa de chuches allí contratada y no le habían puesto los globos de adorno por encima y nos habían quitado los nuestros del photocall para la mesa candy. Seguimos con que los adultos comenzaron a comer y nos niños sin comer, llagaba los monitores para llevárselos al parque y no habían comido nada aún, y cuando le traen las hamburguesas se las traen crudas por dentro y al detectarlo nosotros se la llevan para cocina otra vez tardando más todavía, con solo decir que el niño de comunión le traen la hamburguesa a las 4 de la tarde que estaba desmayado de hambre. Continuamos con que el pan que habían puesto para el carpaccio parecía de la semana pasada más duro que las piedras, los calamares de bolsa congelados, que los mordías y era plástico duro casi, la comida todo el rato a destiempo, todo el rato pidiendo bebida y o no la traían o tardaban media hora para traerla, dos camareros solos para una comunión de casi 60 personas que los pobres no daban a basto y uno de ellos siendo su primer día allí. La madre de la comunión pidió un solo que nunca llegó… y una cerveza que le dijo la chica cuando servimos el postre ya no hay más cerveza ni nada. Después de todo el desastre que estaban haciendo negarle eso a la madre del niño de comunión es inadmisible. Continuamos que cuando ponen la música para la tarta o para los detalles de las madres apenas se oye, porque van con un altavoz rodante por cada comunión poniéndolo y apenas se escuchaba nada. Para más inri la tarta de comunión del niño se le cae al suelo al camarero y se queda allí en medio del salón. Se contrata una monitora en concreto para los más pequeños y no se preocupa no de techarles agua ni ayudarles a darle de comer. Los padres de la comunión ya no daban crédito a todos los errores que se cometieron uno tras otro, en la barra libre traen otra botella que no se les había pedido en vez de las reservadas, la música apenas se oía la letra solo el hilo musical como si los agudos se los hubieran bajado. Música totalmente desactualizada para la barra libre. Fue un auténtico desastre. Y es doloroso ver como unos padres confían en alguien para hacerle el día mágico a su hijo y termine todo así. No volveré ahí nunca jamás, y jamás lo recomendaría, lo siento. Desastre absoluto de...
Read moreDecepción absoluta, celebramos la comunión de nuestro hijo y desde el minuto uno que llegamos fue fracaso tras fracaso: Cuando es la llegada habían quintos para los invitados pero para los que tomen refrescos o agua me lo sacaban uno por uno en vaso de plástico , cuando lo lógico es una bandeja con agua mínimo para los dieciocho niños que beban agua los refrescos no aparecían..... La entrada esta bien y los entrantes están ya colocodas en la mesa cuando llegas , la comida está bien lo único la pota rebozada que estaba aceitosa y recalentada pero eso era lo de menos lo peor y más triste es el servicio ,dos camareros para 41 adultos y 18 niños ,la mesa de los niños estuvo desatendida en todo momento,los padres se tenían que levantar para pedir la bebida de los niños que una vez más no ponían las botellas en la mesa le servían en vaso ( tenían una mesa auxiliar con las botellas de 2 litros de refresco y recargaban los vasos allí) Lo lógico es poner agua y refrescos en la mesa ya que estás pagando un menu de 39€ ,pues eso no es lo peor el menú de los niños era hamburguesas y después de esperar más de una hora a qué lo sirvieran todas las burger llegaron arrebatas por fuera y crudas por dentro, nos ofrecieron alternativa para pechugas empanadas pero los niños estaban muertos de hambre y desesperados. A eso le puedes sumar que te hacen que contrates una Nani para menores de 6 años que cuesta 90€ aparece una niña de no más de 17 años a la que le tengo que comentar que porfavor no este con los brazos cruzadas que si puede ayudar a comer a los pequeños..... Y así muchas más cosas , accidente desastroso de la tarta donde se le callo al camarera al suelo.He de decir que uno de los dos camareros que tenía me comentó que era su primer día, y la verdad que ellos genial estaban haciendo su trabajo a tope pero los pobres no daban a basto. Comentar por último los lavavos con lejía, donde los invitados salían con los vestidos y camisas manchadas. En fin una gran desilusión para un día tan especial, parece que a ellos solo le importa el dinero porque si Ana la metre hubiera tenido consideración por nosotros como clientes y por sus empleados que iban a tope creo que podría haber metido un camarero más para apoyar en el momento más fuerte. Es una pena para un día tan...
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