Reservamos para las 14h, y a esa hora estábamos sentados, 4 adultos y un niño. Rápidamente nos toman nota de la bebida y nos la sirven (La cerveza no estaba fría...). El camarero que nos atiende desaparece y ya no se sabe nada más de él. A partir de aquí viene todo lo demás. Hasta las 14:35h, media hora después, no nos toman nota de la comida, y porque tenemos que llamarles la atención. Nos van poniendo los primeros platos a cuentagotas, nada de todo junto, para que comamos todos a la vez, debemos pedir el pan que no nos habían puesto (casi 7€ por cinco bollos pequeños de pan de baja calidad y tres bolsas de picos, de idéntica calidad al pan). Para el segundo plato habíamos pedido un plato que estaba en la carta, corvina al horno, su coste, 18'40€. El camarero nos comenta que va a preguntar si hay. Al rato, casi 10 minutos, viene y dice que no hay problema. Sobre las 15:15h viene el camarero y nos dice que va a poner los segundos, pero que no hay corvina. Al final nos apañamos con los segundos, entre los otros tres hacemos un plato, de la mala leche. A las 15:40 pedimos las cuenta, que no los traen hasta las 16h. En la cuenta nos han incluido un plato de corvina al peso, por un importe de 36€ (es decir, si hubieran tenido la corvina habríamos tenido lío, ya que en ningún momento pedimos algo al peso, sino un plato cerrado). Nos quejamos y nos quitan la corvina. Para rematar, al entrar al "aparcamiento" exclusivo de clientes nos cobran 10€ y nos dicen que más tarde nos descuentan 7€ en la cuenta. Ese aparcamiento exclusivo es un terraguerio de narices.
Respecto a la comida, ni la voy a valorar, ya que no pude disfrutar de ella.
En definitiva, este sitio actualmente, tiene una falta de personal que repercute negativamente en el cliente. El sitio no es barato como para entender la falta de buen servicio. No sé si será por el covid o por otras causas, pero no es aceptable tardar más de dos horas en comer, teniendo que estar reclamando las cosas cada dos por tres, pendiente de los camareros para poder pedir bebida, errores en la cuenta, malas instalaciones etc...
Las opiniones eran buenas, pero nosotros no...
Read moreEmpezaré diciendo que he venido muchas veces a lo largo de los años a comer aquí, y lo tenía como uno de los "fijos" de cada temporada de verano. Pero eso se ha terminado. Hicimos la reserva con 2 semanas de antelación y, a pesar de tener la mitad de las mesas vacías en el "primer turno", nos pusieron fuera del techo y debajo de unas telas finas con todo el calor que hacía. Tuvimos que reclamar que nos pusiesen dentro. Y después la comida tirando a mala: pedimos 1 ración de chocos y no llenaba ni la mitad del plato (no quiero ni imaginarme cómo será la media ración) y la hamburguesa ni siquiera llevaba el queso que decía en la descripción del menú. Pedimos de beber tinto con blanca, y en el vaso te ponen 3 hielos gigantes que ocupan el 75% del espacio, por lo que de vino y gaseosa calculo que pondrían unos 250 ml. Te sale más a cuenta pedir refrescos directamente, es insultante. No volveré, y mira que me gustaba...
2025: Decidimos darle otra oportunidad. Error. Nos intentaron sentar en la zona del cesped bajo los toldos, donde hay una diferencia de al menos 5 grados más con respecto a la zona techada. No querían sentarnos en la mesa preparada bajo techo, a pesar de que teníamos reserva desde hace días. Finalmente conseguimos que claudicasen. En cuanto al servicio, la camarera nos dejó pedir espeto de Lubina sin problemas, pero volvió a los 5 minutos diciendo que ya no quedaba, que la mesa de al lado había pedido la última antes que nosotros a pesar de que solo habían pedido las bebidas. La comida en general ha vuelto a bajar la calidad un año más: lo que era una muy buena ensalada de tartar de atún con alga wakame ahora es mucha alga wakame con algo de atún y la mitad del aguacate que solía llevar. El lingote de atún no sabía a nada (literalmente, ni sal le habían puesto), los tintos con blanca los peores que he probado en mucho tiempo (tuve que beber agua en vez de...
Read moreEl servicio mal, pedimos unas patatas bravas de entrante y nos dijeron que no quedaban, así que pedimos otra cosa y al final nos trajeron ambas y nos cobraron ambas también, cosa que no deseábamos. El canelón de atún no está nada bueno, demasiado especiado y casi no sabe a atún. El risotto tenía de todo menos arroz, y los precios desproporcionados. También pedimos una botella de vino y no nos la trajeron. Además nos sentaron en una mesa en la que no había luz que nos alumbrase para cenar. No volveremos.
Actualización: hemos pasado a las copas y se han pedido dos mojitos. Tras una hora de espera nos dicen que a partir de la una no ponen cócteles. Una demostración más de la poca organización del servicio.
Actualización 2.0: al ponernos la primera copa y no llegar ni a bebernos la mitad nos dicen que hay que pagar ya, que se quieren ir. Le pedimos al camarero si podemos pagar con tarjeta por separado y nos dice que solo 1 o 2 personas paguen con tarjeta y nos las arreglemos con bizum (bastante sospechoso, parece que al camarero le daba pereza cobrarnos por separado). Antes de volvernos a casa uno de nosotros va al baño y el camarero (un chaval jovencito y moreno con el pelo larguito) le dice a mi amigo que no puede entrar en el baño, que se vaya a la playa. Eso tras haber pagado una cuenta de aproximadamente 300€. Nos sentimos totalmente vacilados. Intentamos hablar con el encargado y ha sido imposible, los camareros se cubren entre ellos.
En definitiva, una nefasta experiencia.
P.D: algunos de los camareros fueron muy amables con nosotros, especialmente un chico brasileño que nos...
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