LEER HASTA EL FINAL, TRATO NEFASTO Y ENGAÑOSO. QUE NO OS VENDAN LA MOTO POR UNA BASURA DE MENÚ.
Paramos aquí porque ofertaban un menú (cosa extraña siendo un sábado en temporada de verano). A mi no me convencia, pero mis amigos que estaban de turismo tenían hambre y estaban cansados de andar. Al darnos la carta, nos sirven bebidas y pan. A los 15 minutos, el camarero viene a tomarnos nota y nos informa de que los menús ya no están disponibles. Pregunté el motivo (ofertaban varios platos, por lo que es poco probable que se haya agotado toda la comida), y se limitó a repetirme que no estaba disponible para, seguidamente, preguntarnos qué platos íbamos a pedir.
Le dije que no vamos a cenar nada puesto que no me veía comprometida al haber abierto las bebidas ya que ESTO QUE PRACTICAIS ES ILEGAL. Por este mismo motivo, le SUGERÍ QUE QUITEN LA PIZARRA EN LA QUE SOLAMENTE SE OFERTA UN MENÚ DEL CUAL PRESCINDEN. Y que nos podían haber informado de ello según atienden la mesa. Pagamos y nos vamos del local MIENTRAS AGUANTAMOS LAS MALAS MIRADAS DEL PERSONAL.
Al salir, me dispongo a hacer una foto de dicha pizarra. En ese mismo instante, se avalancha sobre mi (sí, se avalancha. Puso su cara a unos 30cm de la mía SIN RESPETAR DISTANCIA DE SEGURIDAD EN PLENA PANDEMIA) un señor de unos 60 años, corpulento, canoso, ojos azules Y CON UNA ACTITUD AGRESIVA, DÉSPOTA (imagino que fuera quien regenta el local).
Me pregunta chillándome que a qué hago una foto, le respondo que a su menú. Él pregunta por qué la hago, y le digo que porque su menú me había encantado y que modere su tono. Entonces, este personaje (evitaré usar despectivos) ya COLÉRICO, se corona diciéndome que no puedo fotografiar su pizarra. Le informo de que él no sale en la foto, su pizarra está en vía pública y viene a ser lo mismo que si fotografío una farola. Ante esto, el muy animal, chilla más, por lo que nos retiramos. Como dice él dicho: "qué mas quiere el borracho que beban con él"
No llamé a la Guardia Civil porque sino no cenaba esa noche. MOTIVOS PARA PEDIR LA HOJA DE RECLAMACIONES, ASÍ COMO PARA INTERPONER UNA DENUNCIA POR INTIMIDACIÓN, tenía de sobra. Ojo, que también tengo testigos. Mis acompañantes, que son madrileños, se quedaron anonadados.
CONCLUSIÓN: ni trato, ni me da de comer la calaña.
Si queréis trato y comida exquisita, recomiendo altamente el restaurante al que fui: "La taberna del puerto" muy amplio, está en la acera de enfrente, con una tabla de marisco para dos, exactamente por el mismo precio por persona que el menú fantasma.
Adjunto la foto de...
Read moreHola, no tenía pensado poner una reseña pero la verdad que la situación lo requiere. Mis amigos y yo vinimos de Madrid a pasar unos días a Asturias y en ellos estaba el visitar Cantabria, estábamos hambrientos y cansados por lo que buscamos un sitio para comer y vimos El Mozucu, en la pizarra el menú no tenía mala pinta y decidimos comer allí. El trato del camarero la verdad que muy bueno, nos pedimos 2 menús del día (una amiga y yo) ella escogió pasta carbonara y de segundo cachopo de lomo adobado, yo de primero paella de marisco y de segundo el mismo cachopo, a ella todo le pareció bueno, pero yo tengo que decir que aunque el cachopo estaba bueno, el primer plato, la paella de marisco tenía granos de arroz o muy pasados o poco hechos, con caldo que parecía que era agua echada de después, de sabor sin más. Después una amiga pidió una hamburguesa especial (no tuvo queja alguna), otros amigos 2 cachopos de Cabrales, uno de ellos no se lo pudo terminar (raro porque el tiene muy buen paladar y le gusta todo) opinando que el cachopo y la salsa de cabrales tenían un sabor demasiado fuerte e incomible ya que no tenía pinta de ser de ese mismo día. Pero para colmo, mi pareja se pidió un cachopo de jamón y queso, cuando lo llevaron a la mesa la verdad que tenía bastante buena pinta y era enorme, pero en cuanto empezó a comer me comentó que desprendía un olor como a amoniaco y bastante desagradable el sabor, que no era capaz de comérselo y efectivamente olía muy fuerte, se lo comentamos al camarero de que creíamos que estaba malo y nos dijo amablemente que lo miraría dentro sin problema, pero al salir nos comenta que había partido un trocito sin tocar lo demás para probarlo y que no le sabía malo para nada, que la carne era fresca de esa mañana, mientras que a su vez se escuchaban comentarios de “amigos” de los camareros del bar mofándose a lo bajini de que como iba a estar malo. A todo esto no nos dieron ni una otra posibilidad y nos cobraron completamente igual que si estuviese en buen estado. Por último que añadir, cuando fuimos a pagar, pagamos cada uno su plato por separado ya que habíamos preguntado con antelación si se podía y nos dijeron que sin problema, la mujer de la barra con el pelo corto, rubio y rizado muy amable aunque no se la veía con el control del pedido de la mesa y una mujer mayor a su lado con una actitud cortante, borde y malas miradas qué no son adecuadas como para trabajar en la hostelería. Por desgracia no miramos las reseñas antes de ir, pero si lo hubiésemos llegado a hacer...
Read more¡Evitad ir!
El pasado fin de semana estuve con mi mujer en este "restaurante". Debido a su localización y a la cantidad de gente que hay en la terraza tomando cerveza, puede parecer que es un buen sitio para comer. Después de esperar sentados en la mesa 15 minutos a que nos pusieran los cubiertos y nos tomaran nota de la bebida, finalmente un camarero se acercó a tomarnos nota. Decicimos comer el menú del día, ya que íbamos con un poco de prisa. Después de 20 minutos esperando para el primer plato (¡20 minutos para el primero en un menú del día!), finalmente el camarero apareció con los dos platos, una fabada seca y salada y unos espaguetis blancos con una salsa por encima, comida regular tirando a mala. Nuestra sorpresa vino después, cuando tras esperar más de 25 minutos, el camarero nos pregunta que si no hemos comido los segundos. Nosotros, atónitos y visiblemente enfadados, dijimos que no, que seguíamos esperando, a lo que él contestó que en cocina le aseguraban que sí que los habíamos comido (??). Tras otros 15 minutos de espera, aparece con dos segundos, ¡que no son los nuestros! Decidimos que nos íbamos sin comer el segundo. La explicación del camarero fue que en cocina habían perdido la comanda, que seguramente se la hubiera llevado el viento (????). Llegó el momento de pedir la cuenta, y no solo nos cobraron todo religiosamente, sino que los refrescos que pedimos no los incluyeron dentro del menú. Por supuesto, no se podía pagar con tarjeta, solo en efectivo o Bizum. Es una pena que en la vuelta a la actividad de la restauración, estos "restaurantes" den una imagen equivocada del sector. Nunca en mi vida me había levantado de una mesa a medio comer y, menos aún, un menú del día, que precisamente está diseñado para ir rápido y sin complicaciones. Una estafa y una vergüenza, si puedes evitar ir, te...
Read more