La sensación placentera de haber estado en Los Arándanos sólo es comparable a cuando te ha pasado algo especial que tardas en olvidar. He de decir que hemos estado hace 4 semanas, y que, tal como nos dijeron, cerraban temporada ese fin de semana hasta la próxima primavera. Hace tiempo, demasiado, que tenía, teníamos, una cita pendiente en nuestra libreta de lugares con ganas de ir a comer. Y no resultó una decepción. Todo lo contrario, fue una experiencia estupenda, genial. Conozco la historia de Virginia y Miguel hace años a través de los medios de comunicación asturianos y alguno nacional. Y siempre me resultó admirable. Irte de la urbe capitalina del país a un casi remoto rincón rural del occidente asturiano es como un giro de 180º. Obtener el Premio Nacional a la Excelencia hace unos años fue un empujón al buen hacer. Pero el cuidado del entorno, el mimo en el cultivo de sus productos y la estupenda cocina del restaurante es el forjado de este sueño hecho realidad por esta pareja y su equipo. Y es que está cuidado hasta el último detalle. La entrada al restaurante está precedida por un sendero que cruza un increíble jardín con su pequeño estanque incluido. Ya vas relajado y preparado. Desde la recepción al entrar hasta que te vas están muy claras las normas del protocolo Covid 19. Y la amabilidad. Las mesas con distanciamiento. Tras acceder a la carta a través del teléfono móvil, decidimos deleitarnos con los platos que Miguel y su equipo preparan con esmero y pasión. Empezando con el pan, de varios tipos, que creo que ellos mismos elaboran. Una ensalada de la casa con salsa de arándanos que es ...una explosión de sabores. A compartir. Luego cada uno un plato, solomillo de ternera. Y de postre una tarta requesón. Previamente te convidan a un aperitivo gastronómico. Y si no te importa empaparte de los subproductos de su plantación ecológica de frutos rojos, no dejes de probar la Arándana, una bebida refrescante a base de un poco de sidra natural y zumo de arándanos. A destacar que tengan el agua mineral natural Fuensanta, producto asturiano, económica circular. En envase de vidrio. El poder disfrutar de Los Arándanos es terapeútico. Debería ser prescripción obligatoria del psicólog@ ...lo digo con criterio. Y además puedes adquirir sus mermeladas ecológicas y zumo de arándanos. A todo el equipo en general, y por los minutos que nos dedicó Virginia al final de la comida ... gracias, gracias, gracias. Disfrutad del merecido descanso del final...
Read moreEstuvimos la primera vez hace unos años y hemos vuelto esta vez a pesar de estar muy alejado del pueblo más cercano. A pesar de haber llamado para reservar mesa y sin pedirme ni siquiera el número, me hablaron por whatsapp para confirmar una reserva que ya mismo se había confirmado el día anterior al llamar, utilizado el número de teléfono y una red social de contacto muy personal al que no se le ha facilitado el acceso en ningún momento. A la hora de tomar la comanda, nos avisaron de que no contaban con varios platos de la carta, no obstante, para nuestra sorpresa, después de pedir los refrescos nos dijeron que tampoco tenían la mayoría de ellos, algunos tan comunes como la coca cola o la fanta naranja. De entrantes pedimos una fabada para compartir, a lo que el camarero accedió sin ningún problema dándonos la facilidad de que viniera servida desde cocina en 4 pequeños platos (acorde a los comensales que éramos) a los pocos minutos la dueña se acercó para decir que ponía 2 para así poder compartir a lo que le dijimos que no, que queríamos una y unos platos pequeños donde poder servirla. A esto recibimos una respuesta horrorosa y el mayor motivo de nuestra desagradable experiencia ya que alegó que compartir una fabada conllevaba mucho (lavar los platos suponemos…), no siendo suficiente nos cobró 3€ de suplemento por este motivo. Un suplemento por compartir un plato, de absoluta vergüenza. Ese importe es desorbitado por lavar 4 platos en un servicio de 139,30€, vergonzoso. Los postres, que precisamente baratos no son resultan ser un engaño, un prometedor coulant de chocolate que es ni más ni menos una magdalena normal de cualquier supermercado con un coste de 7,50€. Las carnes no merecen ni la mitad del precio que cuestan, siendo absolutamente mediocres. En conclusión, un sitio muy alejado, al que no merece la pena ir, con una comida mediocre y un trato...
Read moreWhat a fantastic place. A pearl in the middle of the Oscos. We had their salad and it was magnificent, the mixture of berries, salt and vinegar is a festival of flavours in your mouth. The I had the Pitu Calella and it was very tender and tasty. The deserts were also fantastic. All this in a restaurant with a fantastic decoration where attention to detail is evident, in a place with magnificent views and with such friendly staff that make the whole experience amazing. Definitely well worth the trip to visit it. Straight to my list of favourite places and wouldn't hesitate to recommend to anyone...
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