La Reforma de las Carambolas tiene dos caras; una es pequeña y aparentemente más íntima, tiene toda la facha de una pulquería tradicional a la que acuden hombres vecinos de la zona, en su mayoría; en la otra la casa se llena, litros y litros de curados se beben. De lunes a jueves, entre 10 de la mañana y 7 de la noche, “Las Carambolas” –como popularmente se le conoce– vende su pulque y curados en el local original propio de la pulcata, este no es muy grande y su interior es tono verde agua. No tiene baño solo un meadero a la vista de las personas, exactamente a un costado de la entrada. Pocas mujeres toman ahí el pulque –a las mujeres regularmente se les deja entrar al baño de la “casa” de enfrente–. Entre semana la variedad de los curados a lo mucho llega a cinco –no falta jitomate ni avena–. Cuando hay partidos de fútbol en televisión se deja caer más banda. Aún mantiene el pequeñísimo espacio de lo que fuera el “departamento de damas” en otras épocas. De viernes a domingo Las Carambolas se transforma y se inunda de vida –principalmente sábados y domingos–. Es una pulquería completamente diferente –literal–, la vida de la pulcata es en el patio-garage de una casa –al parecer taller mecánico en épocas pasadas–. Mientras no llueva el lugar es muy agradable pues se está al aire libre además de ser espacioso, una parte está techada con lámina. Hay bastantes mesas que se mantienen llenas el sábado y domingo. En estos dos días hay que llegar temprano –entre 10 y 12:30– para que haya de todos los curados, estos vuelan –preparan aproximadamente 12 curados diferentes–, muy probablemente para las dos de la tarde ya no hay de ninguno, salvo pulque y cerveza. En ambos lugares de la pulcata hay salsa, chicharrón y tortillas para el taco, también vuela el chicharrón y las tortillas. Contrario a lo que ocurre entre semana, la afluencia de personas es bien variada, van mujeres y hombres de todas edades y, aparentemente, nivel socioeconómico; es común que la gente que va en grupo lleve su comida para almorzar. El pulque está en $20, cerveza $22 y curados a partir de $40 -jitomate- y hasta...
Read moreYa es poco común encontrar una pulquería en esta sociedad industrializada y tan llena de cerveza, pero existen todavía algunos de esos locales que mantienen las tradiciones de la verdadera bebida de reyes: el pulque.
En La Reforma de la Carambola (Calle Yerbabuena) no hay ni anuncio en la calle, pero las puertas de madera con bisagras tradicionales la delatan al pasar. Por dentro, no hay nada que no sea del ambiente del pulque y sus tradiciones: mesas sencillas, los contenedores del pulque (tres sabores entre semana y los fines de semana con más variedad).
No hay lujos, no hay grandes comodidades, pero sí un pulque tradicional, sabroso, y de opción para los que apenas se adentran a...
Read moreHe sido cliente de la pulcata por años, pero últimamente me he dado cuenta que la calidad del servicio ha bajado notoriamente.
Subieron los precios de los pulques, cosa que sucede, pero también bajaron la cantidad que te servían. Antes era un tarro grande de 1lt desde $40 - $60, y ahora el más barato es de $65 y te sirven como 700ml. Todo esto se dejaría pasar si no fueran tan m*mones al momento del servicio; antes iba muy seguido porque el servicio, calidad y precio era muy bueno.
Espero que puedan mejorar...
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