Hace unos días visité el café Esencia con mi familia. Decidimos sentarnos afuera para desayunar, pero la experiencia fue muy desagradable de principio a fin.
La atención de la mesera —una joven rubia— fue simplemente grosera y maleducada. Fue ruda, careció de modales y mostró una actitud claramente inapropiada para alguien en atención al cliente. Nos sentimos incómodas desde que llegó a tomar el pedido, y aún así decidimos no decir nada, pensando que quizás estaba teniendo un mal día. Pero no, simplemente no sabía atender.
Mientras esperábamos, entré al local. La decoración es bonita, pero carece totalmente de armonía y coherencia. Es puro “look”, sin sustancia. Luego, apenas nos sirven el desayuno, antes de que probemos un solo bocado y apenas habiendo tomado un sorbo del café, la mesera nos tira la cuenta en la mesa, sin decir una palabra. Estábamos sentadas afuera y jamás en ningún otro restaurante nos han hecho eso. Fue un gesto de muy mal gusto, fuera de lugar y grosero.
La comida fue otra decepción: el croissant estaba seco, y el mollete empapado en harina cruda que parecía azúcar glass, seco, sin sabor y mal hecho. Y encima todo carísimo. No entiendo cómo pueden cobrar precios tan altos por comida tan mal preparada.
Para rematar, pedí una bolsa de papel y me dieron una bolsa plástica barata, que parecía de basura. Un gesto final que refleja lo poco que les importa el detalle, el servicio y la experiencia del cliente.
Conclusión: este lugar es pura apariencia. Bonito por fuera, pero con mala atención, mala comida, precios injustificados y cero respeto al cliente. Incluso llegué a pensar que me trataron así por parecer extranjera. No lo recomiendo bajo ninguna circunstancia. Hay muchos mejores lugares donde sí saben tratar a las personas.
A few days ago, I visited Essencia Café with my family. We decided to sit outside for breakfast, but the experience was awful from start to finish.
The waitress—a young blonde—was rude, ill-mannered, and had a completely inappropriate attitude for someone who works in customer service. Zero manners, zero courtesy, and, obviously, zero customer service training! From the moment she took our order, she made us feel uncomfortable, but we still gave her the benefit of the doubt. And what a mistake! In the end, it became clear that her lack of professionalism was absolute.
While waiting, I stepped inside. The decor looks nice, but lacks any sense of harmony or flow. It’s all aesthetic and no substance. Then, before we even had a chance to take a bite of food, and just after sipping our coffee, she threw the bill on the table, without saying a word. We were seated outside, and that has never happened to us at any café. It was rude, uncalled for, and completely inappropriate.
The food? Terrible. The croissant was dry, and the mollete was covered in raw flour that looked like powdered sugar, dry, flavorless, and poorly made. And the prices? Way too high for such low quality.
To top it off, I asked for a paper bag and was handed a cheap plastic one that looked like a garbage bag. That detail summed up the lack of care and attention across the board.
Bottom line: this place is all looks and no substance. Bad service, bad food, overpriced, and no respect for customers. I even wondered if I was treated that way for looking like a foreigner. I do not recommend this place under any circumstance. There are far better spots where you’ll be treated with decency and...
Read moreAyer estuve con mi hija tomando algo en este local y aunque recomendable, se muestran sensaciones contradictorias. Tendremos que ir otra vez para confirmar.
La decoración del local, tipo colonial, es acogedora y bastante trabajada. Personalmente me gustó bastante, salvo pequeñas notas que quizás se quedan en el intento, pero no son malas (mural de espejos). No obstante el sitio es comodísimo para tomar algo y disfrutar justo en el centro de Ciudad Real.
Me llamó la atención, en una tetaría, que, aunque en la carta aparecía, en ese momento no tuvieran el té con hierbabuena. Un clásico imprescindible. Por otra parte los tés vienen en bolsita, son de calidad, pero esperaba infusiones en teteras con mezcla de hierbas seleccionadas. Aportaría mucho más al ambiente.
Por otra parte vi que tenían Red Velvet, pastel que tengo que probar donde voy (mi favorito). Como en muchos sitios no es hecho a mano (no engañan y te lo dicen desde el principio), es comprensible al no ser obrador. Pero no obstante, si quieres, tienen una selección de productos elaborados a mano.
El trozo de mi tarta, el de la foto, no sé la razón esta totalmente reseco. De hecho el sabor que tenía no era fresco y en la parte final tenía trozos de algo duro y algo azul (se pueden ver en la foto). Lo azul no tiene importancia, ya que podría ser una mota desprendida de la decoración del plato.
Una vez terminado se lo comenté al servicio, dos chicas (una morena media melena y otra rubia con coleta), muy simpáticas y profesionales. La morena me agradeció la indicación y quiso quitar toda la tarta del expositor y poner otra. Pero no estoy seguro si esa tarta era nueva, por lo tanto fresca y mi trozo provenía de alguna anterior. Me pidió disculpas e insistió en no cobrarme la tarta.
Es de agradecer ese trato, ya que en pocos sitios tienen tan en cuenta al cliente.
Volveremos a ver si puedo probar el té con hierbabuena y la Red Velvet totalmente fresca. Sobre todo por la...
Read moreEs difícil encontrar en Ciudad Real un 25/07/2024 a las 17:30 horas un lugar para tomarse una copa que no hayas visitado ya y que te sorprenda para bien. Concretamente veníamos mis amigos y yo del Carmen Carmen y como siempre encantados de la atención recibida. Empezaron mal desde el principio porque al acceder al local la camarera, de malas maneras, salió sin franquearnos el paso y achuchándonos como si fuéramos perros para que la dejásemos salir a la par que graznaba lo siguiente: CHEEE, QUE VOY. Una vez en la mesa, la misma camarera nos preguntó qué queríamos tomar y ahí volvió a ser súper elegante porque le pregunté por los whiskys y ésta respondió que no me iba a relatar toda la lista porque para eso tenía un código en la mesa. Viendo que para ella era un gran problema se lo puse fácil y le pedí que me dijera los que los clientes solían tomar, remitiendo de nuevo con aires chulescos que lo mirase en la carta. Viendo su gran profesionalidad no quise insistir más porque en el fondo descubrí que no se le podía pedir demasiado a ésta gran profesional. Vamos, que hasta que los responsables no reciclen a sus trabajadores o los cambien por otros más amables seguiré volviendo a los establecimientos donde no me tienen que perdonar la vida por tomar una consumición. En el fondo creo que el problema es que en el establecimiento Essencia están aconstumbrados a tratar con clientes adolescentes que nos le han exigido una buena atención...
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