Ser un buen empresario/a y gestionar profesionalmente un negocio va mucho más allá de levantar la persiana en un bajo aislado y pasarse 14 horas al día haciendo tartitas y panes. (Eso de las 14 horas fue uno de los argumentos que me aportó a modo de excusa la joven supuesta responsable del negocio que estuvo en todo momento acompañada de otra señora mayor con acento no nativo que siempre está en el mostrador y que deduzco que es también dueña o en su defecto trabajadora con su correspondiente alta en la seguridad social)
Crear una marca también es algo serio que requiere de experiencia, conocimientos y profesionalidad o uno puede terminar con algo que al hispanohablante le suena a ovina onomatopeya y al anglosajón a negocio relacionado con la apicultura y el mundo de las abejas. Además, es importante registrar las marcas ante la oficina de patentes y marcas, no sea que alguien la vaya a registrar y que quedes sin ella…
Lo que voy a detallar a continuación se explica incluso en los cursos básicos gratuitos de atención al cliente para iniciados ofrecidos en multitud de plataformas y de fácil acceso… si se tiene voluntad en mejorar y ser un buen profesional.
El caso es que era cliente más o menos frecuente del negocio en cuestión y, un domingo, haciendo uso de una conocida aplicación contra el desperdicio alimentario, hice un pedido de pastelería y planifiqué todo mi domingo (itinerario, postre de mi comida, etc.) en función ceñirme rigurosamente al horario de recogidas establecido.
Cual fue mi sorpresa cuando apenas 30 minutos antes de la recogida, y cuando ya estaba en el coche camino al local para recoger el pedido, me llegó cancelado, dando al traste así con toda mi agenda y valiosa planificación dominical.
Ante el perjuicio sufrido, (la devolución del dinero era lo de menos) obviamente pedí educadamente explicaciones a las dos personas que he citado anteriormente y que estaban tras el mostrador. La respuesta fue a la defensiva y enérgica (cierto es que la joven lo reconoció y llegó a pedir disculpas por el tono empleado, cosa que no hizo la señora mayor) indicando como excusa que tenía muchos problemas con esa plataforma y que les había enviado un email para que cambiasen la información sobre los pedidos ya que no estaban disponibles.
Ante esa respuesta, le respondí que entiendo que eso le pueda pasar, pero que yo no era responsable de los problemas que ella tuviese con la plataforma y que no tenía que verme perjudicado por ello. Además, le recomendé un modo serio y profesional de resolver el problema: no perjudicar al cliente y final y resolver de modo interno con la plataforma sus discrepancias.
Ante dicha recomendación, lejos de valorar y agradecer el asesoramiento profesional gratuito, en un tono inapropiado para dirigirse a un cliente me respondió que ella no iba a darme otro producto y perder dinero tras estar 14 horas al día trabajando y que utilizaba dicha plataforma pese a los múltiples problemas que le causa con sus clientes porque está muy concienciada contra el desperdicio alimentario.
Yo le respondí que si una plataforma perjudica tanto a su negocio y si ella está tan supuestamente concienciada con el desperdicio alimentario, es de sentido común que deje de trabajar con dicha plataforma y que lleve los excedentes a una ong o similar para así no perjudicar a sus clientes y tener tranquila su preciada conciencia.
Lejos de recapacitar sobre la recomendación hecha, la señora mayor elevó el tono y dijo “no lo quieres entender”, tras lo que finalicé la conversación a abandoné para siempre el local.
Tras décadas de experiencia asesorando a “negocios” como este, me he encontrado con que unos pocos recapacitaban, se formaban y mejoraban su negocio (esos continúan abiertos a día de hoy), otros hacían caso omiso y se dejaban la vida trabajando incontables horas para apenas sobrevivir (las trabas burocráticas e impuestos empeoran todavía más la situación) y otros muchos (la mayoría) que terminaban cerrando. La respuesta a esta reseña será un claro indicador del camino que seguirá...
Read moreDuring the heatwave in June, I had ordered via the App TooGoodtogo. This bakery is very small, and there was a long queue, I had to wait outside under the sun, and when eventually I got inside, it was also very hot, after 25 minutes it was my turn, and I was told that my order was not ready, even if on the App it was ready, and I was told by the only person serving clients that I had to wait because she had to serve "her clients" (assuming I was not one of them). I waited and after 15 minutes, since still she was not attending me, I asked what was going on, and she told me that she still had to serve "her clients" and I told her I was also one client, and she pointed to the people in the queue and said she had to serve them first. Having wasted 40 minutes of my time waiting under the sun outside, I left....
Read moreI tried this place a couple of times recently, to help them get established. Very disappointed. First time I bought an empanada the filling of which was so wet and unappetizing that I threw it away. Second time, I went with my wife and we ordered fizzy water with ice and a slice of lemon. To my astonishment, I was billed 20 cts...
Read more