Hemos cenado en varias ocasiones en Trocadero Arena y tomado algún cóctel o copa en Trocadero Zanzíbar y nos gusta mucho ir, pero tuvimos una experiencia algo desafortunada que nos dejó muy sorprendidos. Tras tomar un cocktail con unos amigos, nos pedimos una copa y una ración de ensaladilla para picar algo pues se alargó la tarde. Tras casi una hora de espera, llegó la ensaladilla, y cuando comenzamos a comerla, mi pareja me dice que por favor ilumine el plato (la visibilidad es bastante pobre en ambos Trocaderos, la luz es muy tenue y muchas veces no se ve bien el plato) ya que le había parecido ver algo raro: había un GUSANO en medio de la ensaladilla, comiéndose uno de los brotes que venían adornando y acompañando el plato. Tras tal suceso, en vez de alertar a todo el local del mismo, decidimos avisar rápidamente a la camarera para comunicarle lo ocurrido (pues somos gente que viene mucho a estos locales y preferimos hacerlo así, más discreto, no queríamos hacer daño a nadie). La camarera alertó a la encargada (una tal Lola), que no se dignó ni a acercarse y pedirnos disculpas. Nos ofrecieron pedir otro plato, lo cual no aceptamos viendo que ni si quiera lavaban los brotes de acompañamiento o se fijaban en el emplatado (el gusano debía medir unos 4-5 centímetros, no era nada que pasara desapercibido). La camarera no sabía que hacer, y le comentamos que no nos parecía bien que la encargada no se hubiese dignado ni a acercarse tras tal suceso (vimos como la camarera mostraba el gusano en la ensaladilla a la encargada desde nuestro sitio), que podría haber generado una reputación nefasta para el local y aún más, podría haber dañado nuestra salud en función de la clase de gusano de la que se tratara. Finalmente, Lola se dignó a acercarse hasta nuestra mesa, pidiendo disculpas de manera forzada, e insistió en invitarnos a otra ronda de bebida. Tras comentarle nuestro descontento generalizado (pues no es nuestro trabajo decir a un encargado lo que tiene que hacer), y conversar con ella, aceptamos la propuesta, aunque realmente nos daba igual esa bebida extra. Tras otros 40 minutos de espera, viendo que las bebidas no venían, pedimos la cuenta en la que figuraban dos "INVITACION" que nunca llegaron. Pagamos y al salir nos cruzamos con Lola y le comentamos lo ocurrido con su invitación, y en vez de tomar alguna acción al respecto (conozco amigos que trabajan en hostelería de alta calidad y claramente esa no es la política para tratar a un cliente que ha tenido tal incidente), nos pide perdón de nuevo y añade "esa mesa ha sido un lío hoy, lo siento, etc etc". En definitiva, noche maquiavélica e inesperada, que lamentablemente nos dejó con mal sabor de boca pues nos suele gustar ir a Trocadero. Dejó en evidencia la calidad del personal en Zanzíbar, pero tengo que decir que nuestra camarera fue muy buena e hizo lo que estuvo en su mano...
Read moreI try to be reasonable when I review places in general, so I’m trying my best to be fair with this one. The drinks, in all honesty, were good. The location and the view is truly lovely. Our first waitress was very awesome, and very hospitable. We then had a different waitress which messed up our order. We did communicate that but that order wasn’t entirely removed from our bill, just partially. Perhaps it was miscommunication from both parties, but I think the entire situation could have been handled with more grace and hospitality. It would have left us with a better impression of Trocadero Zanzibar and we would have become...
Read moreFuimos esta tarde al Zanzíbar Trocadero en Marbella con la idea de disfrutar del atardecer, como ya había hecho en otras ocasiones. Al principio todo parecía bien: pedimos dos aguas con gas y una cerveza, con la intención de seguir pidiendo cócteles después. Sin embargo, tras media hora en la mesa, apareció el encargado con muy malas formas diciéndonos que teníamos que levantarnos porque la mesa estaba reservada. Nadie nos avisó de eso al sentarnos ni al pedir. Lo peor fue que, además, nos dijo que con esa consumición no podíamos quedarnos y que no nos dejaría pedir nada más, incluso llegó a ofrecernos devolvernos el dinero para que nos fuéramos. La actitud fue muy desagradable y nos cortó totalmente el plan. Por suerte, la camarera que nos atendió después fue encantadora, se disculpó por la situación y finalmente nos sirvió un cóctel. Aun así, la experiencia quedó empañada: no es de recibo que traten así a los clientes, menos aún cuando la idea era seguir consumiendo y disfrutar tranquilamente del lugar. Una pena, porque el sitio...
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