Perfect restaurant for hikers wanting great food, fast service and a wonderful food experience. For 14€ you get a pre course (either a wonderful salad which tastes as if the vegetables in it just had been plucked from a garden, or a chorizo soup with a broth to brag about!) for your main course you could pick between pork and potatoes or a fish with potatoes both of which were exquisite and filling. And then for dessert you get to pick between 3 options, flan, yoghurt with nuts and honey, or a vanilla cream dish. To accompany this you got a full bottle of wine, water or cider to wash everything down. Would definitely recommend for any Pellegrino's entering...
Read moreLlegar a Muros de Nalón después de una etapa del Camino y encontrarse con este restaurante fue, literalmente, un regalo. A pesar de que ya era tarde para el horario habitual de comidas, nos atendieron con una amabilidad y disposición que nos sorprendieron. En ningún momento hubo prisas ni malas caras, todo lo contrario: nos hicieron sentir bienvenidos desde que cruzamos la puerta.
La ubicación es muy céntrica, en plena plaza del pueblo, con una pequeña terraza que invita a sentarse incluso antes de ver la carta. El interior es acogedor, sencillo y cuidado, con esa mezcla de tradición y calidez que tanto se agradece cuando uno viaja. Todo estaba perfectamente limpio y ordenado, lo cual dice mucho del respeto que tienen por quienes nos sentamos a su mesa.
La comida fue sabrosa, sin pretensiones, pero bien hecha y con productos que se notaban frescos. Se agradece mucho poder comer así después de una jornada de caminata. Aunque íbamos con el tiempo justo, nunca sentimos que nos apuraran o que no nos pudieran atender. De hecho, se tomaron el tiempo necesario para explicarnos opciones, adaptar alguna cosa, y todo ello con una sonrisa.
Pero si algo hay que destacar, más allá de la comida o el lugar, es la atención. Y especialmente la simpatía de Roberto. Cercano, natural, con ese toque asturiano que combina humor, atención y autenticidad. Nos hizo sentir como si nos conociera de antes, como si no fuera la primera vez que nos sentábamos allí. Y eso no tiene precio cuando estás lejos de casa.
En resumen, fue una parada inesperada pero muy agradecida. Todo en orden, buen producto, mejor trato y un lugar que, sin duda, recomendaría tanto a peregrinos como a cualquier persona que pase por Muros. Porque a veces lo que más se recuerda no es solo lo que se come, sino cómo te hacen sentir mientras lo haces.
#CaminoDeSantiago #MurosDeNalón #CocinaAsturiana #AtenciónAlPeregrino #RestaurantesConEncanto #ParadaGastronómica #CercaníaYCalidad #ComidaTradicional...
Read moreNo suelo escribir reseñas, pero en este caso me veo obligado a hacerlo.
Tras una noche difícil buscando donde cenar (todo estaba hasta arriba y nos habían rechazado en varios sitios), dimos por casualidad con La Casona, en Muros de Nalón. Amablemente se ofrecieron a montarnos una mesa para 9 comensales a las 22:30 de la noche en su terraza, mientras disfrutábamos de una película que estaban proyectando en la misma plaza. Da gusto ver que los ayuntamientos ofrecen este tipo de actividades a los vecinos.
Nos atendió Roberto, uno de esos camareros que sabe tratar a sus clientes y que siempre está atento para que no falta de nada, risas incluidas.
Pedimos 5 entrantes y 4 cachopos (2 de cecina y 2 de jamón) para 9 personas. Las cantidades son abundantes y la calidad sorprende viendo los precios que tienen. Aunque lo realmente sorprendente fue la salsa cabrales, no pudimos parar de pedirla en toda la cena. Como diría mi amigo Rozalén: "estaba para bebérsela"
La salsa cabrales eclipsó al resto de platos, no podíamos parar de mojar cosas en ella, pura adicción. En la mesa solo se hablaba de lo buena que estaba la salsa cabrales. Mi amigo Alejandro, fiel compañero de batallas culinarias, y yo, estabamos tan emocionados por la salsa cabrales que decidimos levantarnos y abrazarnos para celebrar lo que estabamos viviendo.
Roberto en todo momento estuvo atento para que no faltase salsa cabrales en la mesa, un auténtico maestro, y mejor persona.
Para finalizar pedimos unos postres: natillas, tarta de queso y arroz con leche, todo casero y riquísimo.
Gracias a La Casona y en especial a Roberto por hacer tan especial nuestra última cena de vacaciones en Asturias. Volveremos sin duda (y con suerte probaremos la tarta de philadelphia que lamentablemente no quedaba hoy).
Viva Asturias, su...
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