Si hubiera que explicar lo que significa "Un lugar con Encanto", bastaría con referirse al local LA BODEGUILLA de Piedralaves. La calle de entrada al local ciertamente no hace presagiar la sorpresa que te espera unos pasos más adelante. Si, en tan solo unos metros se abre el ambiente de un jardín vestido con una barra de bar de estilo añejo y una terraza de bar con mesas bajas y pintorescas banquetas bajas de corcho, todo ello insertado en un meandro de un rumoroso río, sembrado de mini cascadas que nos regalan una inigualable música de agua juguetona, que está justo al lado de tu mesa, y te hace disfrutar de un paisaje salpicado de plantas y flores, con la imagen de un puente romano al fondo. Las palabras son traicioneras y desmerecen la mágica impresión que tuve al descubrir la Bodeguilla. Lo primero que experimenté al entrar en el callejón de la Bodeguilla fue el inmediato deseo de ocupar una de sus pequeñas mesas y pedir todos los platos que veía en las mesas aledañas. La primera sensación es que todo el público del local muy probablemente eran ya amigos, o familia, porque se respiraba un ambiente alegre, distendido y vacacional del que siempre quieres formar parte. Sin poder ni querer evitarlo nos vimos sentados en una mesa, justo en la valla baja de piedra que linda con el río. Unas flores y un árbol completaban la valla que delimita el río y adorna el callejón que alberga a la Bodeguilla. Hay un par de puertas que dan entrada a dos estancias del local. La primera, más grande, da a un salón circundado de antiguas barricas de barro en posición vertical, donde en tiempos se almacenaba (y tal vez aún lo hagan) los gustosos vinos del Valle del Tietar. El recinto invita a probar sus vinos y sus especialidades, al calor de una animada conversación de amigos. La otra puerta da paso a otra barra de antigua madera que rezuma sabor rural y auténtico. Al fondo se adivina otra estancia, que nos invitaron a visitar, indicando que era "La carcel", tal vez porque se se trataba de una minúscula estancia donde apenas caben dos mesas, que proporciona una mayor intimidad si cabe. Todas las paredes están decoradas con objetos rurales auténticos como aperos, cedazos, hazadillas, cestos y un sinfín de utensilios agrarios. Si las paredes sorprenden, el techo hipnotiza al estar totalmente cubierto de calabazas secas con formas estilizadas que conforman uno de los techos más espectaculares que haya visto en local alguno. Bueno, el local es inigualable, pero de sus platos no podemos decir menos, las tortillas, alitas, chorizos, huevos rotos camperos y todo lo demás, ponen el broche final que merecen las 5 estrellas de esta reseña. Hay que citar expresamente las famosas croquetas y las inigualsbles patatas revolconas que hay que probar si o si. Si vas por Piedralaves no puedes faltar a la cita con la Bodeguilla, o mejor aún, ve a la Bodeguilla y de paso visita Piedralaves. Si, el pueblo mismo ya merece una o varias visitas por el encanto serrano y rural del mismo, por las pozas del río y las mil rutas increíbles que tienen como origen el pueblo. Lo que más me sorprendió es que a pesar de sus muchos atractivos, el pueblo no está "turistizado" y no está sucio. Está limpisimo, sin botellas ni latas, ni en el pueblo NI EN EL CAMPO del alrededor. Las afueras dan paso a tupidos bosques plagados de rutas sorprendentes y tal vez con posibilidades mitológicas. Lo mejor es visitarlo y descubrir sus muchos restaurantes y bares, después de haber gozado de su frondosa naturaleza. Incluyo unas fotos para que tengáis una pequeña idea....
Read morePasan los años y La Bodeguilla sigue siendo uno de los mejores lugares del mundo. La bodeguilla está situada en un entorno de película. No sólo por el propio pueblo de Piedralaves que es mágico, sino que además la bodega está junto a un puente romano, pegado al río. Siempre con sombra y siempre fresco.
Quienes pasamos todos los años por "La Bodeguilla" sabemos que ha tenido altibajos. A veces atendían mejor, otras se veían sobrepasados. Su oferta gastronómica es sencilla y caben destacar el pisto, hecho con calabacín y pimientos del pueblo. y las patatas revolconas conforme a la tradición del Valle del Tietar. El pisto merece ser degustado con deleite pues su saber difícilmente puede conseguirse en Madrid.
En la bodeguilla ofrecen un vino embocado de la propia tierra que, sin ser de alta gama, se degusta en unas jarras que evocan el ambiente de una taberna en el siglo XVI. Está fresco y sabe muy bien.
Tomar algo con los amigos en La Bodeguilla es como pasar un rato con Frodo Bolsón en una taberna de "La Comarca" ("Lord of the rings). A medida que oscurece y fluye el vino, afloran las mejores historias de aventuras.
Se agradece que no pongan música ni televisión y únicamente cabe mejorar el aperitivo que ponen con la cerveza. Las cortezas plasticosas no van con el lugar. Ya puestos, unas almendras tostadas, o cortezas tradicionales conjugarían mejor con el lugar.
Uno de esos lugares en los que la...
Read moreLugar con una ubicación inmejorable, y vistas espectaculares...pero ahí acaba todo. Las mesas son demasiado bajas para cualquiera que mida más de 160cm, con unos taburetes enanos y súper incómodos. Tras varias visitas puedo decir que las raciones, aparte de que no son nada del otro mundo, son bastante pequeñas, por lo que acaban resultando muy caras viendo la calidad y la cantidad ofrecida; y ya, lo de la última visita que decir...que pidas una tortilla de patatas (que resultó ser bastante pequeña como es habitual), te traigan 4 rebanadas de pan como el papel de fumar con ella, sin pedirlas, y te cobren 2 Euros por ellas y sin avisar..es casi una estafa...es como pedir un botellín y que te traigan una tapa con él sin pedirla y luego te la cobren. Ridículo... Añadir también que el servicio es muuuy lento. En alguna ocasión hemos llegamos a pedir las rondas de dos en dos por ahorrar las esperas, pero hay cosas que no se pueden evitar por parte del cliente: a hora de pagar, pedimos la cuenta, más de 15 minutos después nos la trajeron, pedimos pagar con tarjeta...pues otros 15 minutos más esperando por el datáfono, y todo esto ya con las consumiciones agotadas... Muy...
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