Te resuelve el almuerzo, pero aún les queda mucho por aprender. No lo digo por decir tengo 25 años en el sector y puedo decir que parece que promete, pero no termina de cuajar. La carta está bien, no es ni variada ni escasa, pero se queda corto a la hora de preparar ciertos platos. El secreto no lo volvería a pedir, es más un plato de niño que un buena elección. Sería mejor usar cerdo blanco y poner una buena ración quizás ahumada o preparada en una parrilla, que hoy en día no cuesta nada tenerla de piedra volcánica. Quitaría ese plato y pondría un rabillo de cadera poco hecho y fileteado grueso. Lo de servir el secreto en picadillo es bastante extraño y no queda bien presentado. Al cocinero le falta experiencia con la carne. Deben tener una carta de verano que apetezca, los callos no deberían estar en agosto. El pescado es pasable, el bonito a la plancha esta bien no está seco y es un logro. Lo malo es que queda soso. Sería bueno pintarlo con un aceite de oliva poco ácido y quizás con un toque de ajo. Eso lo cambiaría todo, o unas cebollas en hilo hechas en aceite de oliva como sombrero. Plato de tomate con bonito y pimientos. No he encontrado el bonito. Con lo fácil que es hacer bonito en conserva. No puedes escatimar el bonito en un plato de tomate con bonito. Realmente eran unas migajas de bonito bastante mal elaborado. Como cocinero me he tomado la molestia de aprender con buenos profesionales a hacer conservas y eso es lo que te hace un buen cocinero. Hay que esforzarse en aprender las mejores técnicas, para trasladarlas a tu cocina. Improvisar no es la clave. También hemos pedido rabas y otras cosas. Me sorprendió la ración de rabas, pero por lo pequeña. En Suma pueden mejorar. Están aún lejos de dar un gran servicio de calidad, pero nones por culpa de los camareros que bastante bien lo hacen. La cocina está muy verde. Y la verdad es que es muy lenta. La ración de rabas demoró unos 15 minutos en salir. Y entre las rabas y el siguiente plato otros 10 minutos. Los tomates demoraron 24 minutos. Si lo he cronometrado. Y eso es un problema en la elaboración de fríos. Los fríos no deberían demorar más de 6 o 7 minutos. Volveré en unos meses. Y quizás cambie mi opinión. Hay que esforzarse. Es un restaurante donde la carta tiene toques de restaurante y de bar de raciones de barrio. No han definido aún su estilo, y han tenido tiempo. Yo les invito a arriesgar a preguntar a sus clientes. Hay que darle un giro a esa carta y a la forma de prepararlos. No tiene un estilo definido. Os doy ánimos y os invito a arriesgar. Es lo que nadie hace arriesgar. Una tabla de carnes en su punto. Un pescado al carbón, más ensaladas un poke colorido incluso un padthai. Pero opciones diferentes. Y por favor. Probar la comida antes de sacarla. Debo confesar que los torreznos me sorprendieron. Esa es la clave más originalidad. Y probar la comida. Los torreznos estaba. De muerte, pero se habían pasado con la sal. Lo dicho. Nos vemos en unos...
Read moreFuimos tres personas con reserva hecha por teléfono con dos días de antelación, y nos sentaron en la terraza el día más caluroso del año en Cantabria, con 41 °C de sensación térmica y alerta oficial por calor extremo. Preguntamos si podíamos sentarnos dentro y nos dijeron que no. La única alternativa fue cambiarnos a otra mesa también en la terraza, bajo las mismas condiciones. Aunque había sombrillas, el calor era inaguantable; terminamos echándonos agua por encima para poder soportarlo. Para colmo, había un nido de avispas en un árbol cercano, con insectos posándose sobre nosotros. Dentro tampoco hay aire acondicionado, así que los comensales también estaban pasando calor, aunque al menos algo más resguardados.
Sinceramente, colocar clientes en terraza bajo una alerta oficial y no informar en el momento de la reserva es una falta de responsabilidad total. Si no puedes garantizar un mínimo de confort, no aceptes más reservas. No hubo ni un gesto por parte del personal: ni hielos para el agua, ni disculpas, ni soluciones reales.
La comida, en general, nos gustó. Buen sabor, el rape estaba bueno, el pudin de cabracho correcto, y se nota que trabajan buen producto. Pero hubo detalles que decepcionan: la ensalada llegó sola y demasiado pronto, el rape venía con tan pocas patatas que parecía que se les habían acabado, y los canelones de pato llevaban tan poco que era difícil encontrarle el sabor. El servicio fue desorganizado, sin coordinación ni atención.
Entendemos que días así no son lo habitual en Cantabria, como tampoco lo es este tipo de calor en muchas zonas del norte. Pero precisamente por eso, un restaurante debe estar preparado al menos con lo básico para garantizar que sus clientes estén cómodos, incluso en condiciones excepcionales. No pedimos lujos, pero sí un mínimo de previsión, empatía y cuidado. No lo hubo, y la experiencia se arruinó por completo....
Read moreLeyendo las reseñas de este lugar… son totalmente injustas. Los niños llorando POR SUPUESTO que molestan a los demás. Nadie tenemos que aguantar a los niños de los demás llorando, porque a un restaurante se viene a comer/cenar y disfrutar de la comida. Encima los padres se ofenden… (no os podes imaginar lo que molestan los niños llorando! Tener empatía vosotros con el resto de comensales y no les lleveis a un sitio de adultos). Por otro lado… las reseñas del calor… a caso los restaurantes tienen la culpa???? “Deberian de poner aire acondicionado dice una”… Si claro, como a todos los sitios a los que vas en Madrid con 41 grados y no pasas calor eh!!)). Decir que todos los establecimientos de la zona están cansados de la mala educación de algunos Madrileños que vienen 15 días y quieren todo YA, RAPIDO, y se quejan por cosas que no tienen derecho…. También hay que decir que los hay muy amables… La gente está trabajando, respetar los turnos, no seáis impertinentes!!!! Aqui vivimos muy tranquilos todo el año. Este año es espacial habeis sido horrorosos, sobre todo el ambiente Cayetano que son insoportables (quiero y no puedo).
Ahora ya valoraré este sitio…. TODO GENIAL. La comida expectacular. Sitio con encanto, el personal muy amable. Se nota que le ponen cariño a lo que hacen. Recomendable 100%. Y por supuesto que lo que sobran aqui mientras comes o cenas son niños llorando, por eso hay en muchos restaurantes que no les aceptan. No es culpa de los niños el llorar… pero tampoco tenemos que...
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