Fuimos a desayunar el día 1 y 2 de noviembre. El primer día llegamos a las 7:40 y preguntamos si tenían churros, a lo que la señora nos respondió, “sí, pero hoy no voy a hacer”. Se ve que, aún siendo viernes festivo, solo hacen churros los fines de semana. Pedimos unas tostadas con aceite tomate y jamón. Al prepararnos los platos observé que el aceite venía en tarrinas monodosis y le dije que yo prefería echarme de la botella como la mesa que ya habían servido justo antes de nosotros. La mujer nos indicó que no podía porque está prohibido servir el aceite así, y que si venía sanidad la multa es para ella. No lo terminaba de entender la verdad, porque si le preocupaba sanidad, la botella de aceite no debería haberla puesto a otros clientes tampoco… Le dijimos que no se preocupara y nos tomamos las tostadas. Muy buenas por cierto, pan y jamón estupendos.
Al día siguiente fuimos de nuevo, ya que le habíamos prometido a nuestro hijo de 2 años que iríamos a comer churros. Esta vez fuimos algo después de las 8:00, y mi mujer se acercó a la barra a pedir y preguntó si había churros. La chica de la barra le respondió de un modo bastante borde “más tarde, es muy pronto todavía para churros”. Como estábamos sentados e íbamos con nuestro hijo pedimos un vaso de leche y un par de cafés con la idea de marcharnos.
La camarera (otra chica diferente a la de la barra) nos preguntó qué íbamos a comer y le explicamos que habíamos ido por los churros que por nuestro hijo, pero que teníamos algo de prisa por irnos y que si iban a tardar mucho no íbamos a esperar. Nos dijo que el aceite ya estaba caliente y que a las 8:30 saldrían. Le dije que si era a esa hora esperábamos (por el crío), y me dijo, bueno quizás fueran ocho y media largas. Le dije que de acuerdo pero que nos fuera poniendo los chocolates, pensando que estaría muy caliente para que fuera enfriando.
10 minutos después le volví a pedir los chocolates. La chica se los pidió a la de la barra que le preguntó “¿yaaaa?”. Eso nos hizo pensar que los churros aún iban a tardar. Los chocolates no estaban calientes, quizás la máquina no lo había calentado suficientemente.
Eran las 8:40 cuando se acercó de nuevo la camarera diciéndonos que habían echado una harina errónea a la masa y que debían hacerla de nuevo, que disculpáramos pero que en seguida saldrían.
A esto el local ya estaba lleno.
Yo decidí irme a preparar todo para nuestra excursión de modo que no nos retrasáramos mucho más.
Llegué a las 8:55 y aún no estaban los churros, y cuando le decía a mi mujer que mejor nos fuéramos, justo la chica apareció con las dos raciones.
Además trajo azúcar en un salero algo que nos extrañó ya que la señora nos reiteró varias veces el día anterior no podía ofrecer ese tipo de servicio por sanidad…
Los churros estaban regulares la verdad y el chocolate frío no ayudaba. Pedimos dos raciones (6 churros) y no nos comimos todos, algo raro en nosotros.
Obviamente no volvimos el tercer día de nuestras vacaciones, aunque es el único sitio de desayunos del pueblo. Cogimos el coche y nos fuimos a otro sitio donde desayunamos muy bien y nos dejaron la botella de aceite en la mesa.
La actitud borde de la chica de la barra no fue únicamente con nosotros, quizás porque tuviera un mal día o quizás porque no sabe tratar a su clientela mejor.
El local por lo demás está bien decorado y limpio, y a favor tiene que cuenta con una buena rampa de acceso para personas con movilidad reducida.
De cualquier modo nos limitamos a contar los hechos para que otros clientes sepan qué servicio pueden esperar y también los dueños por si quieren mejorar algo.
Hemos intentado evitar comentarios irónicos o emocionales en esta reseña para ajustarnos a lo...
Read moreSoy de un grupo scout y fuimos allí a recargar algunos móviles para casos de emergencia. A parte de pedirnos dos cocacolas, le preguntamos a la camarera si podíamos recargar móviles y demás... Su cara de asco y su trato tan maleducado no fueron normales... Mi compañero no sabía si el móvil estaba cargando y entre y le pregunte dónde estaban cargando. Literalmente me dijo "yo que sé a mi no me preguntes" acompañado con una cara de asco.
Es cierto que la luz está cara, pero no como para responder de manera tan contarte a tus clientes. Por cierto, nos dejamos en 40 minutos 12€.
Los batidos muy ricos. El...
Read moreEl sitio es muy acogedor pero el personal no es tan acogedor, iba con un perro y la terraza estaba mojada y entro a pedirle una balleta para secarla y me dice yo no atiendo en la terraza y le digo bueno si quieres entro yo a pedirte y a por las cosas que estoy con el perro y me dice no voy a atender y digo pues no te preocupes que me voy. Todo está conversacion con malas formas, nosotros paramos mucho aquí en cotorios y ivamos mucho pero como no es la primera vez que tienen ese trato, si podemos ahorrarnos el ir no vamos, en el rincón siempre tienen un buen trato, y en lo de Javi y carmen también...
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