Hace poco celebré mi boda en Las Campanas Hacienda Mexicana, y aunque el lugar es precioso y tiene un encanto único que nos enamoró desde la primera visita, no puedo decir lo mismo del servicio de banquete. Aquí les comparto mi experiencia, que tuvo sus altos y sus (muy graves) bajos.
Desde el inicio, todo parecía prometedor. Reservamos con mucha anticipación porque el lugar realmente lo vale, y poco antes del evento tuvimos nuestra degustación de platillos. La experiencia fue en un espacio elegante y agradable, y la chef fue amable y nos explicó las opciones. Sin embargo, desde ahí comenzaron los detalles. Nosotros seleccionamos con antelación tres opciones de cada categoría (entrada, plato fuerte y postre) para probar, pero al final solo nos sirvieron dos entradas, y ni siquiera eran exactamente las que habíamos elegido. Fue un poco extraño, pero decidimos no darle mayor importancia porque, al final, la comida estaba rica aunque las porciones fueran pequeñas.
Elegimos nuestros platillos favoritos para el evento: una entrada de sopa de tomate con dumplings, un caneloni con salsa al piquín (que estaba increíble en la degustación) y un cheesecake con churro como postre. Todo quedó definido y nos aseguraron que habría opciones vegetarianas, como los canelonis rellenos de verduras, para quienes lo necesitaran, incluida mi esposa, la novia.
Pero el día del evento las cosas fueron un desastre en cuanto al servicio del banquete:
El servicio fue tardísimo. Nuestros invitados ya estaban desesperados por comer, y eso que teníamos algunos bocadillos extra para entretener mientras llegaba la comida.
Desorganización total en el servicio. Algunos comensales recibieron el postre mientras otros apenas comenzaban con la entrada. La coordinación brilló por su ausencia.
La calidad de la comida no cumplió.
-La entrada de sopa de tomate no tenía los dumplings, que eran la clave del plato. Sin ellos, quedó insípida. -El plato fuerte, el caneloni con salsa al piquín, llegó sin la salsa. Así de sencillo: ¡la base del sabor del platillo no estaba! Además, los canelonis vegetarianos que habíamos solicitado no se hicieron. En lugar de eso, a los vegetarianos (incluida mi esposa, la novia) les sirvieron un simple plato de espagueti insípido y mal presentado. Imaginen que a la novia de su boda le sirvan un plato de espagueti digno de un adolescente hambriento. -El postre tampoco fue como lo planeado. El cheesecake con churro que elegimos llegó sin churro. Básicamente, nada fue como se había prometido.
Cuando pedimos hablar con la chef, ella se negó a dar la cara. Nuestra wedding planner, que fue un verdadero salvavidas, tuvo que intervenir para intentar arreglar las cosas, pero ni una disculpa obtuvimos de su parte. Incluso el staff del lugar comentó que esta chef no está capacitada para eventos grandes; es más adecuada para un restaurante, pero no para coordinar un banquete para 250 personas. Lo peor del caso es que, según entendimos, la chef es socia del salón, lo que explica su falta de profesionalismo y su negativa a asumir responsabilidad.
En conclusión, el lugar es hermoso, pero el servicio de banquete dejó mucho que desear. La falta de profesionalismo y la pésima ejecución opacaron lo bonito del lugar y arruinaron una parte importante de nuestro gran día. Si están pensando en organizar un evento aquí, tengan mucho cuidado con este aspecto, porque no vale la pena pasar por esta...
Read moreEl lugar es lindo aunque le falta pintura y tiene parte del piso dañado. Karla la encargada es una persona súper prepotente, ella solo te llama para cobrarte y de mala manera y si le pides algo como limpiar el lugar se molesta y para todo te hace caras. Deberían de contratar a una persona servicial y atenta no a alguien que parece que ni le...
Read moreLa vendedora Karla y el coordinador de operaciones Francisco mis respetos, son muy amables y profesionales para hacer bien su trabajo.
El lugar está perfecto para bodas pequeñas de aprox 100 a 200 intivados, aún no es el evento pero les diré que tal me fue...
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