Encargué una tarta con una semana de antelación, enseñando una foto que tienen publicada en su propio perfil de Instagram como referencia (foto 1). Es decir, pedí expresamente que la hicieran igual. Me confirmaron que sería de bizcocho de chocolate, que no había problema y que estaría lista en la fecha indicada. Cuando fui a recogerla, me encuentro con una tarta que no se parecía en nada a la foto, ni en decoración ni en presentación (foto 2). El contraste entre expectativa y realidad era ridículo. La propia dependienta que me atendió admitió que no entendía qué habían hecho y me ofrecieron devolverme el dinero. Pero quedaban menos de 24 horas para un cumpleaños y, obviamente, no podía quedarme sin tarta. Les pedí que por favor la arreglaran y aceptaron, asegurándome que estaría lista esa misma tarde o al día siguiente por la mañana. Por precaución llamé esa misma noche y, como sospechaba, nadie sabía nada de mi pedido. Me dijeron que volviera a llamar en 20 minutos, y cuando lo hice me informaron que la tarta “se la acababan de llevar” y que no sabían si estaría lista al día siguiente porque caía en fin de semana. ¿En serio?. Otra vez me ofrecieron el dinero como solución, pero yo lo que necesitaba era una tarta para el evento, no dinero en la mano a última hora. Al final me derivaron a otra pastelería que al parecer tienen relación (Pastelería Óscar en Vecindario), donde al llegar por la mañana la primera trabajadora ni siquiera sabía de qué le estaba hablando, hasta que una compañera —muy amable, eso sí— reconoció el caso y me entregó la nueva tarta. Y otra decepción: la tarta entregada nuevamente no se parecía en nada a la foto de referencia, además era muchísimo más grande de lo que pedí (yo encargué 1 kg y me entregaron una enorme). La decoración era de principiante, las terminaciones chapuceras y lo peor descubrí que tenía más de 3 cm de bizcocho sin relleno alguno (foto 3 y 4). Tuve que recortar y “arreglarla” yo en casa para que al menos se viera algo más decente en la mesa. ¿El sabor? Aún peor. El bizcocho de “chocolate” no sabía a chocolate en absoluto, insípido, seco y sin gracia. Confiaba en que al menos estuviera rica, pero ni eso.
En resumen: Una semana de antelación no sirvió para nada. La gestión interna es un desastre. La calidad del producto no corresponde con lo que muestran en redes sociales. El resultado final fue tan malo que parecía hecho por alguien sin experiencia profesional.
Las chicas que me atendieron personalmente no tienen la culpa, pero la organización, el servicio y el producto me parecen una falta de respeto hacia el cliente. Perdí tiempo, energía y encima quedé insatisfecha en un evento importante. No recomiendo esta pastelería bajo ninguna circunstancia....
Read moreComo clienta habitual de esta cafetería , me sentí muy decepcionada con el trato que recibí de la camarera rubia con gafas y la pelirroja con un piercing en la nariz. Cuando llegué, había dos clientes en cola esperando a que les cobraran, pero la camarera atendió a un proveedor que se coló antes que a nosotros. Mientras tanto, los dos clientes en cola y yo tuvimos que esperar y ver cómo la camarera y otra dependienta conversaban con otros clientes. Cuando finalmente pude hacer mi pedido, pedí dos dulces y la camarera se tomó su tiempo para envolverlos, como si estuviera envolviendo regalos de Navidad en su casa mientras ella envolvía su atención iba hacia la conversación que ella tenía con otro cliente que ya estaba atendido por su compañera y por eso no prestaba atención a lo que hacía que era envolverme los dulces, Me fui dejando todo allí porque me sentí poco valorada y no atendida. Creo que la camarera debería haber valorado el tiempo de los demás clientes también y luego sus cosas privadas. En general, mi experiencia fue muy decepcionante por supuesto, entiendo que trabajar de cara al público puede ser difícil y estresante, y es importante tener empatía con las personas que se dedican a ello. Sin embargo, también es importante que los trabajadores valoren el tiempo de los clientes y les brinden un servicio de calidad. Como cliente habitual de esta cafetería esperaba un mejor trato y atención al cliente. En general, mi experiencia fue muy decepcionante y no volveré a visitar esta cafetería ni yo ni las distintas personas de mi trabajo a las que se lo había recomendado ya que íbamos prácticamente...
Read moreEn el momento en el que abrió fue un nuevo sitio para los del barrio tomar un café y charlar un rato, éramos cliente habituales todo los días antes o después del trabajo ,hasta para llevar a la playa era genial . En un momento dado prohibieron fumar en la terraza . las chicas empezaron a cambiar cada 3 días , un descontrol absoluto , servicio pésimo te sientes incomodo porque parece que les molesta que hayas venido . Muchas veces mesas sin recoger y no hay donde sentarse si no es una mesa sucia.Ahora para el colmo pagas al instante osea que ni vienen a atenderte a la mesa . El café mira que era bueno bueno . Ha bajado mucho ,muchas veces lo he devuelto porque sale aguado. Pastelería seca la mayoría de las veces . No tiene nada que ver con cuando abrió. Y las chicas en cuando les comentas algo solo te miran y en plan que no pueden hacer nada . Ambiente siempre en tensión . Parece que están peleadas. Yanel y Jesi son las únicas que te hacen el día . Frecuentamos de ir todos los días a quizás una vez a la semana o menos. Café 68 está en la esquina ,la panadería Maspalomas y la pata caliente el café pésimo pero al menos hay música en la teraza de...
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