Una oda a la perfección hojaldrada: las medialunas de Backerei
Existen en el mundo de la panadería ciertas creaciones que trascienden el simple acto de alimentarse para transformarse en una experiencia sensorial, casi mística. Las medialunas de Backerei pertenecen, sin lugar a dudas, a esta categoría. No es exagerado decir que probar una de sus medialunas es sumergirse en un universo de texturas, aromas y sabores cuidadosamente orquestados para rendir culto al arte de la repostería.
Desde el primer contacto visual, estas medialunas capturan la atención como joyas doradas bajo una vitrina de cristal. Su brillo delicado, fruto de un glaseado sutilmente caramelizado, denota un acabado meticuloso y artesanal. La curvatura precisa y elegante de cada pieza revela no solo pericia técnica, sino también una devoción casi religiosa por los detalles. No hay lugar aquí para la improvisación ni la mediocridad: todo en ellas parece cuidadosamente planeado para seducir.
El primer bocado es una revelación. La capa exterior, apenas crocante, cede suavemente ante la presión de los dientes, revelando un interior etéreo, de una suavidad casi inverosímil. La masa, aireada pero firme, ofrece una resistencia mínima antes de deshacerse delicadamente en el paladar, liberando un sabor profundo, mantecoso y ligeramente dulce, que permanece como un susurro persistente de placer.
El equilibrio de sabores es magistral: ni demasiado dulce, ni demasiado neutra. Las medialunas de Backerei logran esa alquimia perfecta que hace que uno quiera volver a ellas una y otra vez, como si en cada nueva degustación se revelara un matiz distinto, una nueva razón para rendirse ante su hechizo. No abruman, no empalagan; más bien, invitan. Son la definición misma de la indulgencia medida, de la gula con elegancia.
Pero sería injusto limitar el elogio únicamente al sabor. Hay que hablar también de su textura: esa laminación minuciosa, producto de un hojaldrado impecable, que demuestra dominio absoluto de las técnicas de panadería francesa y centroeuropea, reinterpretadas aquí con identidad local. Cada medialuna es un testimonio de paciencia, fermentación controlada, y respeto por los tiempos del buen hacer.
El aroma no se queda atrás. Desde que se abre la bolsa o se cruza la puerta del local, un perfume a manteca dorada, levadura viva y azúcar apenas tostada inunda el ambiente, provocando una anticipación que pocas cosas pueden igualar. Es un llamado primario, una evocación de la infancia y del hogar, pero elevado a un nivel casi poético.
En un mundo invadido por la producción en masa y los atajos industriales, Backerei se alza como un santuario de la calidad sin concesiones. Su medialuna no es simplemente un producto más en una panadería: es un estandarte, una declaración de principios, una pieza que honra la tradición mientras se proyecta con orgullo hacia la modernidad.
En definitiva, las medialunas de Backerei no se comen: se celebran. Son una manifestación tangible de lo que sucede cuando se combinan ingredientes nobles, técnica depurada y una pasión inquebrantable por el oficio. Pocas veces una elaboración tan cotidiana alcanza semejante grado de excelencia. Quien no las ha probado, no conoce todavía todo lo que una...
Read moreAclaro que Daniel Parra es mi marido, que nunca hace compras, por algùn motivo no puedo poner mi nombre que lo escribo ahora Ana María Bianchi Comienzo: Excelente mercadería toda Siento que el dueño o el que maneja este negocio siente un profundo desprecio por sus clientes. En el km 12 se hacen colas de hasta 15 personas para poder entrar, y en màs de la mitad de los casos cuando lograste entrar " se acabaron las medias lunas o los pancitos de manteca" o lo que vayas a buscar Lo atiende una sóla empleada muy amable y con buena voluntad, pero no puede hacer más de lo que..... DE puro no tener nada que hacer , mientras esperaba en la cola, hablé con un chico que hace el reparto de la misma panadería... defendió hasta donde pudo a su empleador.... pero por supuesto se quedó sin respuestas ante mi inquisitoria.... otro que hizo lo que pudo. Por favor sr Dueño de este negocio...usted tiene buena mercadería, pero eso no lo habilita a torturar a sus clientes haciendo colas de más de media hora y al entrar comprar cualquier cosa que todavía le queda en stok.... Es una...
Read moreMe hice un viaje de 80 km para comprar pan de hamburguesas, anteriormente me había salido una partida rara (se ve que metieron los panes muy calientes a la bolsa y se pegaron todos) y otra con panes de panchos que me hicieron a pedido pero no eran buenos (muy grandes, se desgranaban mucho...imposibles de manejar), en fin, llego y hago la cola, un mundo de gente, una sola persona atendiendo, me acerco y le pregunto si tenía pan de hamburguesas (para no morfarme la cola), me responde que si...hago la cola 30 min...me toca. "Hola, pan de hamburguesas?" -No hay... -Me acabas de decir que si hay. A ésto sale otra chica del fondo y me dice que tenía un pedido grande y que si sobraban me vendían...que pase por la tarde...(vengo de un lugar a 80km no tengo esa flexibilidad) Qué se yo....entiendo que esos panes pueden hacerse a pedido, pero no vale la pena la espera para ahorrarse unos mangos. Hay mas opciones y más céntricas. La panadería no es mala, se ve que es concurrida y todo, pero tienen que mejorar algunas cuestiones en cuanto a comunicación y atención. Les...
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