Al entrar a este restaurante, sentí que estaba embarcándome en una aventura culinaria, una que entrelazaba mi profundo amor por los animales con un toque artístico y vibrante, creando una experiencia casi onírica. El primer plato con el que me topé, una reinterpretación audaz de un taco, se sintió más como una escapada culinaria: una fusión entre una fajita de bistec y la esencia tradicional de un taco, elegantemente servida dentro del abrazo de un pan de pita. Cada aderezo introdujo una nueva capa de descubrimiento, una sinfonía de sabores perfectamente sazonados, desafiando mis nociones preconcebidas de lo que podría ser un taco. Esto fue una narrativa en un plato, una audaz partida de lo convencional que resonó con el espíritu de exploración culinaria. Agustina, nuestra camarera, ejemplificó la calidez y el profesionalismo. Su sonrisa genuina y su evidente pasión por su rol transformaron nuestra experiencia culinaria, haciéndola sentir menos como una transacción y más como una invitación a un espacio compartido de pura hospitalidad. Ella tejió comodidad y autenticidad en nuestra interacción, recordándome las conexiones y ricas historias que a menudo se encuentran en los lugares más inesperados. A nuestro alrededor, las paredes adornadas con obras de arte cautivadoras que celebraban la belleza en sus múltiples formas. Cada pieza me instó a profundizar, a perderme en su historia, creando un telón de fondo tan enriquecedor como bello. Una galería de arte de sueños y visiones, un abrazo artístico que elevó toda la experiencia. Pero lo que realmente robó mi corazón esa noche fue sin duda la gatita, una criatura juguetona y curiosa que recorría el restaurante con un aire de exploración inocente. Sus travesuras, desde perseguir bolígrafos hasta saludar cálidamente a cada nuevo visitante, me cautivaron por completo. Observar sus jugueteos, y eventualmente su pacífico sueño, acurrucada en una pequeña bola de pelo, fue por sí mismo un momento destacado. Sirvió como un recordatorio viviente de las simples alegrías que la vida tiene...
Read moreBuenas noches!!! Quería comentar la mala experiencia que pasamos en este local de comida. La comida es muy cara en relación a la porción que ofrecen y de mala calidad. Las papas fritas, secas y negras, la carne dura y con mucha grasa. Al momento del pago me informan que iba un interés del 20% en tarjeta de crédito en una cuota, a lo que decidimos pagar con débito,informándonos que teníamos que pagar con un 10% de interés a lo cual le digo que no correspondia porque era pagar como efectivo. En ese momento la señorita nos dice que el aparato que pasa la tarjeta es el que pone el interés. A lo cual le solicitó el libro de quejas,ella contesta diciéndome que ya me lo traía para poder hacer mi descargo y poder denunciar a donde corresponda, lo cual al rato me trae un cuaderno en el cual las 2 primeras hojas tenia escrito números y cuentas. Pensaron que uno no conoce lo que es realmente un libro de quejas. Luego de decirles terminaron por confirman que no disponen de tal libro. En conclusión una horrible experiencia 0...
Read more1era vez que vamos.. al pasar veníamos un lugar lindo agradable y bien... Llegamos no había nadie literal fuimos las únicas 2 personas que fuimos (domingo entre 11 - 12y30)al sentarnos la moza nos dijo si queríamos algo para ir tomando a lo que le pedimos una 7up la trajo y luego Pedimos una lasagna (12mil pesos) no tenía sabor a nada la verdad.. también pedimos un lomo (12milpesos) que decía bien sazonado con guarnición (papas fritas) el "lomo" era una hoja casi translúcida de carne que apenas tenía solo sal, solo le agregaron dos rodajas también translúcidas de limón ... Bueno estábamos de aniversario y queríamos pasarla bien no nos quejamos ni nada.. a la hora de pedir la cuenta vimos que la gaseosa 7up de 1,5 nos cobraron 7mil pesos! Y además el servicio que mesa 3mil más 34mil pesos... Sinceramente no lo recomiendo, quizás por algo estaba vacío.. Hablo desde nuestra experiencia quizás en la merienda no te afanen...
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