Como propietario de la Urbanización Las Nuevas Sirenas, me siento profundamente decepcionado por la respuesta del Bar a la queja de un vecino. Aunque reconozco que el comentario del vecino pudo no expresarse con las formas más adecuadas, en el fondo tiene razón: las molestias causadas por el ruido y el ambiente en la plaza son un problema real que afecta a muchos residentes. Vivo en esta urbanización desde hace años y conozco perfectamente a los niños que juegan habitualmente en la plaza, que son los hijos de los propietarios y forman parte de nuestra comunidad. Contrariamente a lo que afirma el bar, los niños que generan molestias no son los habituales de la plaza, sino que están relacionados con los clientes del establecimiento, algo que varios vecinos hemos constatado en múltiples ocasiones. Entiendo el esfuerzo que supone gestionar un bar, y valoro el trabajo que realizan, pero la respuesta dada al vecino es absolutamente inaceptable. Sugerir que un propietario, que paga sus cuotas y vive en esta comunidad, debería “mudarse a otra urbanización” o “comprarse un chalet” es una falta de respeto intolerable. Somos propietarios, no clientes de paso, y merecemos un trato mucho más considerado, especialmente cuando planteamos preocupaciones legítimas sobre el impacto del bar en nuestra convivencia. La plaza es un espacio compartido, pero el bar tiene la responsabilidad de garantizar que su actividad no perturbe a los residentes. El tono arrogante de la respuesta, insinuando que “seguirán aquí muchos años más” y desestimando las quejas como “insultos gratuitos”, no contribuye a una solución ni fomenta la buena vecindad. El vecino puede haberse expresado de forma poco acertada, pero su preocupación refleja un problema real que el bar debería abordar con seriedad. Pido al equipo del bar que reconsidere su forma de comunicarse y tome medidas para respetar las normativas, como los horarios de música en el exterior (que no deberían superar las 00:00, según las ordenanzas de Cartagena) y el control del comportamiento de sus clientes en la plaza. Invito al bar a dialogar con los vecinos y la administración de la urbanización para encontrar soluciones que permitan una convivencia armoniosa. Queremos disfrutar de La Manga, de la plaza y del bar, pero siempre dentro de un marco de...
Read moreHemos ido a comer todos los vecinos, la experiencia ha sido malísima, empezando por la comida, arroz malísimo dos paellas una de arroz a banda y otra de carne, la de carne sobre todo incomestible, de las siete raciones han sobrado 5 y las otras dos escarbadas, los calamares a la romana sin rebozado y muy sosos y aceitosos, los mejillones al vapor antes de pedir se le pregunta al dueño el calibre el cual nos dice que bastante grandes y la sorpresa fue que cuando los ponen pequeños aún con buen sabor, los postres tarrinas de helado jijonenca y en verdad te pone una bola diminuta, en fin total 4 familias de 4 miembros cada una con la mitad niños y la dolorosa ha ascendido a 432 euros, creo que es excesivo y más viendo como se llevan los platos llenos de vuelta y dar las quejas a los camareros que menos que salir y preguntar el problema por parte del dueño, una y no más.Ya que se el servicio no ha sido tan deseado como el tiempo en contestar a la reseña, aclarar que de los 18 comensales 4 eran niños de los cuales dos no han comido arroz, y para ser justos los postres sí que los tendrán caseros pero no se comenta si están buenos o no, y se decidió pedir helados, no por eso tienen que ser escasos,solo que sean algo más generosos acordes al precio, que el cual no es un problema y como bien dice somos clientes y no es que queramos un trato especial pero que mínimo el que merecemos, y el tema de que el arroz sea la especialidad otros años los hemos comido y han sido buenos, si no no hubiésemos repetido año tras año, pero creo que estos arroces no eran acordes a la calidad que comentas en la respuesta, agradecer la respuesta y aclaraciones tan rápidas, pero que si no se le ha comunicado en el momento las quejas no es porque no se hayan dicho, pero el simple echo de ver que más de la mitad de los platos vuelven a cocina sin tocar da señales de que algo no...
Read moreHe vuelto después de años a este bonito restaurante en la plaza de las sirenas. El ambiente en la plaza es el de siempre,me encanta ver niños y familias que dan vida a la urbanización. Respecto al local he de decir que ha perdido mucho en cuanto a calidad y sobretodo a las formas y respeto a un cliente. Me daba la sensación de que debes ser propietario de un piso para que te atiendan bien. El dueño Juan fue brusco y poco servicial con los niños hasta que vio que estaban en una mesa comiendo. Pedimos paella que estaba muy buena pero pizzas del mercadona para niños. Me fui con la sensación de que es mejor un bermut que comer. También de que te tratan de una forma u otra si eres asiduo y propietario de vivienda. Un error!! Confirmo que he comprado una propiedad este mes en la cual disfrutaré como lo hice siempre con mis hijos y mujer. Y tambien que haré lo posible por sacar lo bueno y lo malo de este local en redes sociales. Creo que Juan como me dijeron que de llamaba el dueño,tiene que dar paso a una nueva generación o directamente traspasar un local donde el ya no es útil sino una...
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