Hemos ido esta noche a “celebrar” el cumpleaños del 60 cumpleaños de mi madre, en la reserva nos comenta el chico que son 3 personas en turno pero que obviamente algo harán (como hacen en todos los cumpleaños) creo es una de las señas de identidad de este sitio. Para empezar la aventura preguntamos por el descuento de estudiantes ya que éramos dos en la mesa y nos dice la camarera (JAMILA O CAMILA NO SE MUY BIEN COMO ERA SU NOMBRE )que con que lo enseñe uno el carnet es suficiente, le enseña el carnet y le pide a parte el DNI, a lo que la camarera le dice con muy mala cara y muy malas formas que no conoce la UNED, que no sabe si ese carnet es válido.. nos termina diciendo que vale y supuestamente nos toma nota de la bebida, nos la toma mal y ni si quiera abre el ticket de la mesa, de este detalle nos damos cuenta porque Leire la chiquita del pelo corto que es la otra persona que nos ha atendido nos dice que no teníamos las bebidas apuntadas. Bueno no pasa nada un error lo comete cualquiera, pedimos bebidas y nos dice que nos deja dos y que ahora ( 10 minutos más tarde) nos trae las 2 que faltan, cuando volvió una bebida ya estaba gastada por causas que para mí son obvias, somos 4, tenemos sed y nos dice que es que acabamos de pedirlo y ya está vacío uno de los vasos. Pedimos la comida, todo bien y con muy buen sabor de hecho, exceptuando que la hamburguesa la cual pido con la carne bien hecha sabía a quemado. Después de esperar 20 minutos a que nuestra camarera Camila se acercara a la mesa para comentarle el sucedido con dicha hamburguesa le comento que sabe cómo a quemado y me dice que imposible, me pregunto yo cómo sabe que no era así y de verdad que pienso que simplemente fue que al pedir el punto de la carne se les ha quemado de más. Llama al encargado el cual nos dice que puede ser el pulled beef que tiene un sabor fuerte y le pido porr favor si puedo pedir otro producto ya que esa hamburguesa me ha dejado muy mal sabor de boca, no sé si ha sido ese el problema o cuál porque a raíz de ahí ha ido todo a muchísimo peor, nos dice que si aún queremos que nos cambie el plato a lo que le decimos que si sin entender nada y amablemente se levanta mi hermano para entregar unas velas a nuestra camarera para que nos las coloque en una tarta de queso aprovechando obviamente que la cumpleañera no estaba en la mesa a lo que le contesta que, en una tarta de queso no pueden poner velas y que además vale 8 euros de nuevo, con unas formas horribles. Dado que no entendemos porque la otra camarera se dirige a nosotros de esta manera, le explico a Leire que queremos PEDIR una tarta de queso y que si nos puede colocar las velas. Cuando vuelve nuestra supuesta camarera y delante de mi madre se pone a decir que en 20 años no había visto poner velas en una tarta de queso y obviamente la cumpleañera no entendía nada, por no hablar de que estaba comentando con su compañera de la barra rubia todo como si los clientes fuéramos sordos. La sorpresa final es que sacan la tarta, con 2 velas, sin ni siquiera encender, sin cantar sin nada. Hemos cantado nosotros mismos el cumpleaños feliz, hemos abonado la cuenta y por supuesto no volveremos. Es un sitio que he frecuentado en muchas ocasiones y sobretodo en fechas señaladas como cumpleaños por el buen ambiente y la comida pero es la última vez, solo hay que meterse aquí para ver que cuando quieren se esmeran en celebrar cumpleaños y cuando les apetece, NO. Hay que tener un poquito de autocrítica y si un cliente te dice esto no está bueno y no quieres cambiarlo, no lo hagas pero no lo desprecies de esta manera porque al final la que se ha llevado un mal sabor de boca y sobre todo una mala sorpresa ha sido una persona que no...
Read moreBueno, no se ni por dónde empezar. Si por las costillas secas o por la hora y media que estuvimos para que nos estafaran 58 euros. Llegamos a comer con unas expectativas bastante altas sobre este sitio, ya que era la primera vez que veníamos a fridays y nos habían hablado bastante bien. Ya se que cada restaurante se gestiona de un modo diferente y que cada uno tendrá su equipo y bla bla bla, pero creo que una cadena como está debería tener estandarizado las formas de hacer. En tal caso si todos los fridays son así, mejor ni plantearse ir a comer o cenar allí. Para empezar ojeamos la carta y nos llamaron la atención unos fingers supuestamente especiados con unas hierbas picantes (inexistente) que no tardaron en llegar. Realmente me sorprendió la eficacia en la cocina y aunque estaban un poco secos, al llevar una salsa bbq para mojarlos, mejoraron bastante para disimularlo. Para continuar pedimos unas costillas y unas frijitas de pollo tandori. Las costillas totalmente secas y frías, además de haber esperado por ellas más de 30 minutos y las frijitas estás (3 trozos de solomillo de pollo que para que se entienda diré que con un solomillo sacaron los tres trozos estos) también totalmente secos y un pelín más calientes, pero esto es porque venian en un plato de pizarra y la misma estaba caliente. Tampoco voy a entrar en que el camarero estuvo más de 20 minutos sin aparecer por la terraza (entiendo que porque el resto de comensales estaban también esperando por su comida e imagino que no sabría ni que contestar) . Para terminar al pedir la cuenta también nos tuvieron un buen rato esperando, de echo mi acompañante se levantó para volver a pedir la cuenta porque no venia nadie y yo me estaba impacientando. Total y resumen de este despropósito, 58€ por cuatro fingers de pollo, un solomillito de pollo partido en tres seco y unas costillas que debieron estar reposando en algúna parte de la cocina. Evidentemente no recomendaré este local a nadie y comparto mi experiencia sin muchos detalles más para dejar constancia del despropósito de este restaurante.
Pd. Cada bebida vale 4,40€ que aunque sea Pepsi de refill me...
Read moreDecepcionante experiencia en Fridays Nassica
Fuimos a cenar ayer y la experiencia fue lamentable desde el minuto uno. A nuestra llegada, el local estaba prácticamente vacío: no más de 6 mesas ocupadas y nosotros, junto a otra mesa, esperando a que alguien nos atendiera. Un camarero pasaba constantemente por delante mientras montaba mesas en la terraza, ignorando completamente que había gente esperando dentro. ¿Atención al cliente? Brilló por su ausencia.
Cuando por fin conseguimos sentarnos y pedir, solicitamos el NY Strip, y nos informan —con demasiados detalles— que lleva más de un mes agotado porque “no les llega en el pedido”. ¿De verdad? Cambiamos el plato por unas supuestas “2 pechugas de pollo con puré de patata”. Lo que llegó a la mesa fue un auténtico insulto: • Dos pechugas ridículas, famélicas, que entre las dos no llegarían a 100 gramos. • Un puñado de patatas fritas. • Un ramequín de salsa BBQ. • Y justo al servirnos nos avisan de que el puré también está agotado. Dos platos, dos decepciones.
El plato era más digno de un menú infantil de Vips… pero mal hecho. Llamamos a la encargada para pedir explicaciones y su respuesta fue aún peor: “Ese plato nunca lo recomiendo”. ¿Perdón? ¿Y entonces por qué está en carta? ¿Por qué nadie nos avisó al pedirlo?
Lo más preocupante es la falta total de gestión y pasotismo generalizado del personal. Un local que da la sensación de estar dejado de la mano de Dios, sin control ni estándares mínimos. Para rematar: los baños estaban en peor estado que los de un Burger King, lo cual ya dice bastante.
Una cadena como Fridays no puede permitirse este nivel de desidia. No pienso volver y, desde luego, no lo...
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