Si eres amante de la cocina peruana, Mi Huarique en Gijón es una parada obligada. Este restaurante se ha ganado rápidamente el reconocimiento por su propuesta auténtica y llena de sabor, donde la frescura de los ingredientes y la maestría en la preparación brillan en cada plato.
Comenzamos con un ceviche de corvina que, desde el primer bocado, nos conquistó. El pescado estaba perfectamente fresco, marinándose en una mezcla precisa de limón, cebolla roja y cilantro, creando un equilibrio entre acidez y frescura que es la esencia del ceviche peruano. Pero la sorpresa vino con el ceviche nikkei, una deliciosa fusión de la cocina peruana y japonesa, donde la corvina se mezclaba con toques de soja y wasabi, aportando un sabor más profundo y umami, ¡un plato que te deja queriendo más!
A continuación, los patacones con carne fueron otro acierto rotundo. Los plátanos fritos estaban crujientes y dorados por fuera, y tiernos por dentro, acompañados de una jugosa carne que se deshacía en la boca. La combinación de la textura crujiente con la suavidad de la carne fue absolutamente deliciosa, y el toque de la salsa complementaba perfectamente el plato.
Finalmente, no podíamos dejar de probar los tequeños de lomo saltado, una reinvención perfecta del clásico plato peruano. El tequeño, relleno con lomo saltado, era crujiente por fuera y sorprendentemente jugoso y sabroso por dentro, con el sabor intenso de la carne y el toque de la salsa de soya y cebollas caramelizadas. Cada bocado era una explosión de sabor que nos transportaba directamente a Perú.
Para culminar esta experiencia culinaria, el postre fue un verdadero cierre de lujo: pie de maracuyá. La base crujiente y la crema suave y ligeramente ácida del maracuyá se combinaron en una armonía perfecta, creando un contraste refrescante y dulce al mismo tiempo. ¡Estaba absolutamente exquisito!
Sin embargo, aunque la comida estuvo maravillosa, tuvimos una experiencia menos que satisfactoria con el vino. Pedimos una botella que, lamentablemente, resultó ser pésima. Nunca habíamos probado un vino tan malo, con un sabor áspero y un retrogusto desagradable que desentonaba completamente con los platos tan bien elaborados que estábamos disfrutando. Aunque esto no empañó demasiado nuestra experiencia general, es algo que deberían mejorar, ya que una buena bebida es fundamental para acompañar una comida tan exquisita.
En pocas palabras, Mi Huarique es un restaurante peruano que captura la esencia de la cocina de Perú, con platos frescos, bien elaborados y llenos de sabor. Todo lo que comimos estuvo increíblemente rico, y el pie de maracuyá fue el toque final perfecto. Solo esperamos que mejoren la selección de vinos. Sin duda, volveremos para seguir disfrutando de...
Read moreEdito a 09/25 manteniendo la reseña de nuestra primera visita, hace ya mucho tiempo, en la parte inferior, para que se aprecie el contraste: Fuimos para celebrar una fecha especial como teníamos costumbre, ya que el sitio era nuestro favorito de Gijón. Nos encontramos un local frio, y con menos ambiente, nos extrañó que hubiera alguna mesa vacía. Siguiente sorpresa: comprobar que había personas que acudían con vales de "groupon". Yo lo siento mucho, pero creo que cuando hay que recurrir a este tipo de clientes es porque algo falla. Pedimos tequeños como siempre, no me pareció que tuvieran la calidad de otras veces (además, ya no hay opción de tequeños de langostino que eran algo sublime). El resto de platos, calidad como siempre, buenos sabores y presencia. El principal problema llegó cuando nos retiraron los platos (¡y vasos!) de la mesa y nadie nos preguntó si queríamos postre, creo que estuvimos aproximadamente 20' esperando a que alguna de las camareras que circulaban como pollo sin cabeza por la sala, nos atendieran, mientras las veíamos pasar de largo llegó a nosotras la dueña del negocio, que fue quién tomó nota de los postres. Acto seguido empezaron a venir en hilera una camarera tras otra, siendo un total de 3, a decirnos que las habían informado de que queríamos postre, a todas ellas hemos tenido que decirles que ya nos habían tomado nota. Queda patente la desorganización y sobre todo la falta de "lógica". Llegamos al postre, el maravilloso pie de maracuyá que me harto a recomendar a amigos y conocidos, pasará a la historia... Tamaño más pequeño, entre otras cosas porque ya no venía con el bizcocho de la parte inferior, ahora mismo es una crema de maracuyá que acidifica al no poder ser mezclada con el bizcocho. No tiene sentido pagar 6,50 por algo que además de ser más pequeño, ha perdido la esencia absoluta. Lo siento, pero así no. Llevo acudiendo desde que el local estaba en el barrio de Moreda, pequeñito pero con una esencia, calidez y calidad increíble. Pocas mesas, pero bien llevadas. Me da pena ver que aquello se ha perdido, espero que tengáis en cuenta volver a los orígenes.
Reseña anterior: -Probamos dadas las buenas opiniones y hay que decir que son totalmente acertadas. Muy buen ambiente en un local acogedor con comida diferente a la que puedes encontrar en Gijón. Hemos probado los tequeños, deliciosos con un guacamole de guarnición que creo deberían meter en carta porque está increíble. Las alitas y boneless con salsa spicy BBC y mango respectivamente, también de vicio. Las margaritas, clásica y coronita, en ningún sitio las había probado igual. Y por último una cheese cake, yo que soy de chocolate y anti cheese cake, me hubiera comido la tarta entera....
Read moreDesde mi primera visita, este encantador restaurante peruano en Gijón se ha convertido en un verdadero descubrimiento gastronómico. Ubicado estratégicamente en un rincón acogedor de la ciudad, el lugar ofrece una atmósfera vibrante y auténtica que te transporta directamente a las coloridas calles de Lima.
Al entrar, la decoración sutilmente elegante con toques de arte andino crea una atmósfera cálida y acogedora. La atención del personal es excepcional, siempre atentos y dispuestos a ofrecer recomendaciones, haciendo que cada visita sea única.
La verdadera estrella de la carta es, sin duda, el ceviche. Preparado con pescado fresquísimo, marinado a la perfección con limón, ají y cilantro, este plato es una explosión de frescura y sabores que capturan la esencia de la cocina peruana. La textura del pescado es impecable, y el equilibrio de los condimentos acompaña sin abrumar, permitiendo que el sabor natural del mar se destaque en cada bocado.
Además del ceviche, la variedad de platos que ofrece el menú es impresionante, desde los clásicos anticuchos y lomo saltado hasta innovaciones más modernas que muestran la evolución de la cocina peruana. Cada plato es una obra de arte, no solo en presentación sino también en sabor.
La selección de bebidas complementa de manera ideal la experiencia culinaria, destacando una variedad de pisco sours que son el acompañamiento perfecto para los sabores intensos y picantes de los platos.
En resumen, este restaurante no solo es el mejor peruano de Gijón, sino una joya culinaria que ofrece una experiencia auténtica y memorable. Ya sea que seas un aficionado a la cocina peruana o un curioso culinario, este lugar te garantiza una experiencia que...
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