Lo primero y como suelo hacer en mis reseñas, voy a dividirla en tres puntos, el servicio, la comida y el propio lugar.
En primer lugar, hablando del local, es lo primero que llama la atención del restaurante. Su dueño fue legionario y parte de su familia es militar, y es reflejado en cada rincón del restaurante, teniendo todo tipo de escudos, banderas y simbología militar, junto a decoraciones del propio ámbito. Un lugar muy peculiar, bonito y muy limpio, de los que cada vez más, por desgracia, cuesta encontrar, clásico, con estilo y encantador.
Respecto al servicio, aquí qué decir, sobresaliente, el primer día que fuimos nos recibió Carlos, el dueño, una persona muy agradable, atenta a todo lo que necesitábamos, haciéndonos recomendaciones sobre la carta y aconsejandonos según nuestros gustos. La comida se sirve muy rápido, sin espera entre ellas y sin ningún problema. También tuvimos la oportunidad de conocer a su mujer, la cual es también encantadora, dos personas que si uno quiere ( como nosotros hicimos), se puede conversar de cualquier cosa, compartir experiencias y mantener conversaciones muy agradables sin sentirse invadidos. Sin duda tanto el servicio de sala, como en lo personal hacia ellos, un 10, un plus para los comensales que en pocos sitios hay.
Y dejando para el final, lo que probablemente sea lo más importante y por lo que se va a un restaurante, es la propia comida, y hablo de manera totalmente sincera y de manera objetiva en este tema, tal y como hago en todas las críticas gastronómicas. Aquí tanto mi pareja como yo, salimos el primer día muy sorprendidos ( fuimos al siguiente día para terminar de probar otras cositas de la carta), la comida no sólo es casera al 100x100, si no que está hecha con productos de primera calidad y una elaboración sobresaliente. De hecho le dimos la enhorabuena, ya que todos los platos nos resultaron exquisitos y sin pasar por alto, los precios tan ajustados que tienen, destacando entre todos el flamenquin de carrillada y la tosta de bacalao con cebolla caramelizada.
En resumen, un lugar que tengo guardado en favoritos, una compañía excelente y una comida de 10. Sin duda un lugar al que volveré y espero que no cambien...
Read moreStumbled upon this great place while out for an evening walk.
I was the first client of the night, the owner warmly welcomed me and suggested me a variety of tapas, explaining the ingredients in them and throwing in some good humor along the way.
I had the pleasure to try 4 different dishes, all of which were the best I’ve had during my time in Spain. You can really tell the staff care about what they do and offer up some great food.
The decoration of the place is also very interesting and I’d recommend asking the staff about it, lots of character to the room!
Even took the time to recommend me some places in the area, very kind
Do yourself a favor and...
Read moreWhile visiting Ronda we, my girlfirend and I, decided to eat somewhere outside the centre and we have encoutered this place. First we have noticed that almost all of the customers are locals, which is always a good sign. We couldnt decide what to eat and we have agreed to let them choose 10 different tapas for us. I must say that we havent tried tapases as good as here anywhere in Spain. We have eaten them all. If we ever come back anywhere near Ronda, we will come here to eat. Aside from the food, hospitality...
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