Hemos parado en Trasteverre volviendo de una escapada y buscando lo que tuviésemos más cerca porque ya apretaba el hambre. Al leer una reseña de unos vascos alabando sus croquetas... No hemos podido hacer otra cosa que ir... Y MENUDO DESCUBRIMIENTO! Lo de las croquetas es digno de mención, monumento y ovación. Increíbles. Creo que en mis 39 años no había probado unas croquetas de jamon caseras más ricas. Hemos pedido, además, las Carcamusas, que madre mía que buenas y el Tigreton, que estaba de impresión. Los postres... Ay madre. Las torrijas, recién hechas, caramelizada en la parte de arriba , tan buena... Tan dulce... Tan empapadita... Que hemos pedido otra para casa. Y lo de la tarta de queso igual, impresionante. Cremosa pero con un sabor a queso..., que se nota que lo hacen ellos(tambien hemos pedido otra para traernos) El personal es encantador, con una sonrisa constante, una servicialidad de las que se llevan dentro y no se imponen y, se nota, que tienen mimo por lo que hacen y ponen en la mesa. Que volveremos es una certeza, que lo recomendaremos a todo el mundo, una obviedad. Si pasais cerca, si os apetece comer rico, casero y de calidad,...
Read moreMi visita al Bar Trastevere fue, lamentablemente, decepcionante. Aunque el local tiene una buena reputación por su cocina casera y platos como la tosta Trastevere o el revuelto de morcilla, lo que realmente marca la diferencia en un restaurante es el trato humano. Y en este caso, fue lo más flojo.
Desde el primer momento, el ambiente se sintió tenso. El que parece ser el dueño mostró una actitud distante, incluso molesta, como si atender fuera una carga. Hubo varios gestos de desprecio que no pasaron desapercibidos. Las chicas que atendían parecían tristes, apagadas, como si el entorno laboral no les permitiera disfrutar de lo que hacen. Esto afecta directamente la experiencia del cliente: uno no solo va a comer, sino a sentirse bien recibido.
Es una pena, porque el lugar tiene potencial. Pero el servicio es parte esencial de cualquier negocio de hostelería, y aquí deja mucho que desear. Ojalá haya un cambio de actitud, porque Toledo merece espacios donde el buen trato acompañe a la...
Read moreCocina casera de gran calidad en un barrio de curritos, (como yo), donde el precio y la calidad está genial, con ricos sabores caseros y otros más novedosos. Con terraza cubierta, una atención familiar y muy agradable. Siete personas en la mesa pedimos un tigretón, unos callos, de los que no puedes dejar de mojar en la salsa. Unas croquetas, muy cremositas, de jamón. Una cazuela de setas y huevos fritos, expectacular y por último un arroz señoret terminado en horno para cuatro, donde comimos 7 personas sin problemas, con muchos tropezones el arroz en su punto y mucho sabor. Todo un descubrimiento. Por cierto si tomáis antes unas cervezas vendrán acompañadas de unas tapitas abundantes y muy ricas. Lo siento por los postres pues tenían muy buena pinta pero ninguno de los comensales podía meter más comida para el cuerpo. Otro día...
Read more