LUMIERE PARADISO. Una trayectoria (heroica) de 50 años en la Terraza de verano Lumiere de Alboraia. El gerente, Enrique Riera y su familia han asistido a todos los embates de la distribución del cinema. El último ataque, la pandemia asesina, supuso una ofensiva de la que todavía se recupera el sector. El aire libre, la estacionalidad y la evolución favorable de las restricciones ha permitido que este verano Lumiere pueda estar de nuevo en órbita completa. Los responsables de Lumiere han visto el esplendor y caída del programa triple en cines de barrio y de pueblo, una especie de repliegue en cines de reestreno en barrios de clases medias. La continuidad de los cines del centro de la ciudad hasta el cambio de siglo. La sucesiva aparición de multicines. Y la huida hacia los centros comerciales. Pero Lumiere ha resistido con una tenacidad que esconde una epopeya, la brusquedad de los cambios de la exhibición y la evolución de la sociedad. Próxima a la ciudad de Valencia, desde donde siempre vinieron cinéfilos provistos de blanco y negro con habas. La construcción, somera y modesta, está cerca del casco urbano de Alboraya, en un pequeño polígono industrial. Quizás por esto Lumiere ha escapado de la especulación inmobiliaria, del cambio en las costumbres, de la irrupción del streaming... Anoche pensaba en estas siniestras diatribas con la proyección en marcha, mientras Brad Pitt destrozaba un tren bala en Kyoto. Bocadillos de lomo con pisto devoraban mis vecinos, con gran presteza, sin quitar la vista de la pantalla. Una leve brisa me trajo el olor del jazmín, que se enreda con trepadoras en los muros tapizados de vegetación en esta increíble terraza de verano, cinema y...
Read moreAyer fuimos a este lugar como clientes habituales, porque siempre hemos estado muy bien dentro, pero ayer fue un descontrol total. Tengo que decir que el dueño del local nos devolvió el dinero de inmediato, sin ningún problema y nos trató con mucho respeto, pero quiero exponer aquí nuestro problema: ayer hicimos una cola a las 9:30 bastante larga y pensábamos que no nos llegaría la entrada por todas las personas de delante, pero cuando llegamos nuestra sorpresa fue que sí y aún vendieron muchísimas más. Cuando entramos aquello era un despropósito, a tope, unos al lado del otro, sin mascarilla porque la gente va a cenar (como es lógico), todos danzando e incluso, usando sillas de más para los pies. Nosotros éramos dos personas e intentamos buscar un sitio durante 15 minutos que no estuviese pegado literalmente con otras personas, pero no hubo forma. Cuando preguntamos a varias parejas si podíamos sentarnos en unas sillas vacías dejando un hueco, nos contestaban de malas maneras diciendo que «no, distancia de seguridad». Fuimos a ver que solución nos daba y nos dimos cuenta que 5 personas tenían el mismo problema que nosotros, pero muchas más familias continuaban entrando. Un hombre de la entrada nos dijo que se esperaban mucha menos gente, unos 50 o así, pero aquello se llenaba sin control, incluso algunas personas preguntaban si podían sentarse en las mesas vacías (que no estaba permitido por la reserva aunqie aallí no hubiese nadie). Nosotros vivimos con gente muy mayor en casa, vimos tal caos que fuimos a reclamar. El dueño muy amable, nos devolvió el dinero y nos fuimos. Una decepción porque me encanta ese cine, pero en mi opinión no está preparado para la «nueva...
Read moreLa Terraza Lumiere de Alboraya es una experiencia de cine distinta, no se puede comparar a un cine actual cerrado. Es un cine al aire libre, donde se permite fumar, donde pagas muy poco, pero muy poco, por ver dos películas en lugar de una, no tiene butacas sino sillas de plástico y puedes cenar allí mismo.
Es decir que es una terraza de cine de verano y, como tal, mantiene el espíritu y la esencia de ese tipo de entretenimiento, que puede no ser para todos los gustos. Para mí sí lo es, sabiendo perfectamente a lo que voy.
Ver por apenas 4€ el día del espectador dos estrenos actuales al aire libre es una auténtica gozada. Claro está que dependes de varias cosas ajenas incluso al propio cine, como la climatología, que la luz del día desaparezca o no minutos antes de comenzar la película (suele hacerlo a los 10 minutos de la primera sesión) y que puedas coger un buen sitio dado que no son sillas numeradas.
El hecho de que siempre esté lleno y de que todos los veranos siga proyectando las mejores películas de taquilla, demuestra que el negocio funciona y que la experiencia gusta. Pero tienes que saber a lo que vas, disfrutar tanto de sus ventajas como de sus limitaciones, considerando que es una experiencia diferente, que hay que disfrutar en su totalidad. Para mí, es una cita obligada todos...
Read more