Trabajo hace más de 30 años, no recuerdo cuando pude elegir no trabajar un sábado o un domingo, relegue montón de cosas para tener el mango a fin de mes. Ferias de sábado y domingo desde las 11 de la mañana hasta que no haya gente, coser hasta horas de la madrugada (Eitan de 3/4 años, levantado por el ruido de la máquina pidiendome que vaya a descansar), atender el local hasta las 20hs. de los sábados. Ir a cambiar novias los domingos. Montón de historias guardadas en la memoria y en la vida por tres décadas que me recuerdan hoy día porque enseño este oficio. Pero hubo pequeños detalles que nunca negocie como preparar el desayuno calentito en invierno, fresco en verano, el beso de la mañana o la cena en familia. Los domingos preparando y amasando la comida de cada vianda (panes, tartas, galletitas y todo lo que entrara en un tupper para el colegio) que se llevaban al trabajo o al colegio. Todo eso fue lo que más sufrí primero cuando me separé con quien estuve 12 años en pareja y después cuando el pibe se fue a vivir solo. Los momentos que ni nos damos cuenta cada día son en la memoria los que nos recuerdan todo el amor que tuvimos. Ayer fue el primer sábado que no trabaje por decisión propia, los dolores que tengo en las manos por tanto dibujar, borrar, coser, cortar y bordar, me obligan a parar un día más, porque el domingo solo no es suficiente para que se desinflamen los nervios/tendones/músculos y todo lo que competen las armas de trabajo que tengo por manos. Hace rato quiero pedirle perdón al pibe por todos los momentos en los que no estuve o porque algunas cosas tardaron más tiempo del que el esperaba, la respuesta fue de "tan buena madera" que la emoción que sentí se mezcló con la batalla hormonal que porto hace rato y por lo que ahora estoy escribiendo. Hoy salimos a caminar y desayunar de nuevo, el lugar que el quería ir abría más tarde de lo esperado así que fuimos a otro (que igual estaba en la lista de cafeterias por ir). Fuimos a Sicilia, una bella y silenciosa esquina donde Caballito y Villa Crespo se unen. Es un local donde se mezcla la decoración con las plantas y cosas tan ricas que dan ganas de volver. Pedimos jugo de zanahoria y naranja, café, 1 budín de arándanos, 2 roll (uno de pistachos) y tostón de palta, tomatitos, mayonesa y frutos secos. Tan llenos terminamos que caminamos por ahí y por allá para terminar en una feria que hay todos los domingos en plaza Irlanda comprando entre otras cosas pan de más semillas de las que sabía que había.
#cafedeespecialidad #villacrespo #sicilia
Es otra cafetería petfriendly Y el barrio es como el que se entremezcla, Caballito, lleno de perritos y dueños que salen a pasear y comer, tranquilo, de esos que invitan a caminar
Dr. Luis Beláustegui 700.
P.d.(la atención es dispersa, poquito desorganizada,al pibe le dieron ganas de ponerse la remera y atender, gajes del oficio de estar en el rubro hace poco más de un año; calculamos algo que seguro dependió del día porque estaba...
Read moreVery beautiful cafe with poor service. Five people ordered the same sandwiches and we all received absolutely different sandwiches on different bread and with different ingredients. I see this kind of service first time in my life😅. Some of sandwiches were delicious and some of them was absolutely not possible to eat. When we asked how come we all received different dishes a waiter answered, that this is normal for this cafe. If you don’t specify bread and exact ingredients they will just bring something on their...
Read moreVinimos queriendo conocer un lugar nuevo y nos vamos con una mala experiencia y decepcionados 😞
Compramos un brunch de bigbox y lo vinimos a canjear Llegó muy rápido todo y completo. Como el lugar es muy muy pequeño y estaba lleno nos quedamos en una mesita en la vereda. La comida no estuvo mal pero no fue deslumbrante: 😕
Los tostones eran más bien tostaditas (mucho más pequeños que lo que se veían en bigbox) El roll de parmesano y portobelos era un pan saborizado con forma de roll (pero no es laminado como se caracterizan los rolls)
Como los cafés de especialidad los trajeron con todo lo demás mientras comimos se fueron enfriando. Ya de por sí cuando llegaron estaban casi fríos (no a 65° como los de especialidad). Al rato de haber empezado a comer (y sin haber probado los cafés) les pedimos si se podían calentar xq estábamos afuera y se enfriaron. La moza de mala manera nos dice que no, que los cafés de especialidad se sirven tibios, que tampoco nos podía hacer otro nuevo y solo nos podía traer una jarrita de leche. Le dijimos que no los probamos (estaban con el dibujo intacto y llenos), que nunca nos había pasado eso de que no accedieran a calentarlo. Al rato viene la encargada con dos jarritas de leche caliente y nos explica lo mismo de peor manera y nos dice que si le hubiésemos dicho nos lo podía traer luego pero que el brunch sale todo junto. Intentamos "calentar" un poco el café pero no pudimos y terminamos...
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