Fragmento de historia:
Nos encontrábamos en un café en Berlín donde la carta presumía la historia de la ciudad; todo en ella era irresistible, y los gestos de Julia lo comprobaban. Nuestro mesero era un poco bajo, joven y curioso. "Entonces, un pay de zarzamora, strudell de manzana, Red Velvet y strud... matcha ceremonial, perdón; ¿con qué leche se lo sirvo?", "de almendras, por favor", respondí. "En seguida se los entregan". "Gracias", replicamos al mismo tiempo. "Qué buena memoria", dije apenas el mesero se alejó un poco. "Es muy amable", complementó Julia.
La charla fue amena, despreocupada, sin temor a equivocarnos, hasta que llegamos al tema de los "oaxaquitas", como ella les decía. Ese término lo había escuchado muy poco y siempre me ha provocado risa. Eso mismo le confesé. "Bueno, nunca sabremos si son de Oaxaca o Chiapas", dijo ella con ese tono irónico juguetón que abría pelones mis ojos y agudizaban mis oídos y la intuición. Sabía que sonaba un poco racista su comentario, pero me gustan las burguesas que coquetean con el racismo.
De un momento a otro, el tema de la burguesía me llevó a confesarle que crecí en barrio y le agradecía que hasta ese momento no se haya quedado con la duda de algo que dijera, alguna palabra rara. "¿Como cuál?", preguntó. "Patas de pollo tísico". Rióoojojojojo y entre que agarraba el aire preguntó qué significaba. "Los pollos llegan a enfermarse, a ponerse tísicos, y las patas se les ponen muy blancas". Volvió a reír hasta contagiarme y hasta que mis cachetes cosquillearon y dolieron un poquito.
Otras palabras más surgieron y la charla tomó un tono todavía más despreocupado. Sus codos estaban recargados sobre la mesa, apoyando sus manos en su mentón y levantando el clásico dedo pensativo que señala al cielo. Comenzó a despreocuparse hasta de su leve escote que yo veía de reojo.
Hice el chiste de su estatura. "¿Acaso me estás diciendo chaparra?". "Curiosa, diría yo". "¡¿Qué?!, curiosa es pariente de lo feo, eh". Negué con todo mi ser el sentido de ese comentario. "¡Todo lo contrario! Para mí significa diferente, y diferente es genial. Nada, nada qué ver". Ella río y lo aprobó.
¿Cuántas aprobaciones hubieron esa noche? Hasta el granito sobre nuestros labios se complementaban....
Read morePésimo servicio, fui a desayunar y en primer lugar no había ni gel antibacterial, las mesas las limpie con toallitas porque estaban llenas de suciedad. (se supone que es lo mínimo que deberían limpiar y más aún en tiempos de covid) Luego, después de unos 15 min. De pedir mi orden con una mesera llamada Andrea, me dicen que no tienen naranjas, no tienen bolillos y no tienen malteadas de chocolate (imperdonable lo de las naranjas y bolillo en plenas 10 am) me trajeron un jugo verde REBAJADO la mitad con agua, y después vino lo peor, después de que todos mis acompañantes habían terminado de comer habían pasado cerca de 50 min y no llegaba mi medio baguette de queso, hasta que finalmente me pare a ver que pasaba con mi comida porque todos tenían que irse, y me dice un muchacho en caja, que ni siquiera me lo habían preparado!!! Obviamente le dije que ni lo hiciera porque no iba a perder otra hora de mi día en esperar a que hicieran la mitad de un baguette o que ahora me dijeran que tampoco tenían queso.
Además de todo la señorita mesera parecía molesta, que pena pero de verdad jamás vuelvo y jamás los recomendaría, empezando por el riesgo de higiene que implica comer ahí, ya que evidentemente no cumplen ni con el mínimo de...
Read moreCafe Berlin has delicious coffee, fresh fruity salads and tasty baguettes. You'll enjoy the relaxed atmosphere and the beautiful interior. The terrace is a perfect place for a chilled breakfast. Don't forget to checkout the art that is all around, e.g. every table on the terrace has its own theme. Highly...
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