Llegamos por recomendación de TikTok, se veía prometedor, había mucha gente, te anota una señora en una libretita pequeñita que dice que la espera es de 15 min. (No es cierto), no hay menú y cuando preguntas a los meseros, te dicen que hay que esperar hasta que haces pedido en caja para que sepas las opciones. Lo cual no tiene sentido.
Como no sabes que platillos hay, hacer el pedido toma mucho tiempo y la fila se hace eterna, la chica que nos atendió, de mala gana nos explicó los panes que le señalábamos, a otros le explicaba todos los que tenían, podrían ponerle nombres a los panes y se ahorran ese trabajo.
Pagas, te dan tus panes y vas a tu mesa, muebles que se mueven (como ya dijeron en otra reseña) y verdaderamente incómodos. Sin servilletas, sin bebidas ni cubiertos.
No entiendo porque tanto misterio con la comida, hay estas opciones de platillos: huevos en cazuela, omelette, revueltos o sándwich (vi que mi vecina de mesa pidió un pan pita que se veía trágico) todos estos pueden ir con pechuga de pavo, jamón serrano o verduras (calabaza y champiñones), acompañan cada platillo con un poco de ensalada muy sencilla a la que le falta sal.
Te llevan por fin tu platillo y no vuelves a saber del mesero a menos que los llames, no te limpian la mesa con los platos sucios.
La espera, organización del personal y los platillos no valen lo que pagas.
Por último, grupos de más de 3 personas, absténganse, no hay espacio suficiente para ustedes, las mesas...
Read moreEste pequeño restaurante es bastante atípico y hay que ir con esa idea. De entrada cierran temprano, hay pocas mesas pequeñas (tal vez unas tres dentro del local y otras cinco fuera de él), la decoración y el mobiliario son muy eclécticos, el menú está escrito en un pizarrón a la entrada junto al mostrador y éste es muy limitado. Las bebidas están ricas pero no son nada extraordinario. Sin embargo, los desayunos y la panadería son una delicia. Todo es hecho in situ y es del día. Este lugar es famoso por sus panes y siempre está lleno. Diría que vale la pena la espera por la relación costo/calidad. Los empleados son atentos y amables, se mueven bastante rápido para la cantidad de comensales que suelen tener, pero hay que poner atención a la dinámica. Las porciones son bastante buenas. Aceptan pagos con tarjetas bancarias, no es apto para grupos grandes, pero es un espacio pet fríendly. Lo recomiendo sólo si te gusta experimentar, no tanto por la comida sino por el concepto. Pides y pagas directo en caja, te asignan mesa y te atienden bien, los extras del pedido original los puedes manejar directamente con el mesero. La cuenta por pareja puede...
Read moreEn un inusual círculo virtuoso, no sabría decir exactamente qué hace tan especial a Paraíso Social: si la buena onda que reina en el lugar se refleja en el resultado de los deliciosos panes y pasteles, o si las maravillas del horno producen tanta felicidad, que se crea el buen ambiente. Como sea, una cosa queda clara, ubicado en una linda casi esquina entre las clásicas palmeras de la Narvarte, este café es el lugar perfecto para desayunar o pasar por un café y algo dulce, todo hecho ahí y, sin exagerar, maravilloso. Es un pequeño espacio muy especial, que hace vida de barrio con vecinos (y, en realidad, con cualquiera que llegue y esté con ganas de una buena charla), donde el alma es Kari, la dueña y chef panadera/pastelera, tan admirable por su talento como por su buena onda, algo que se extiende a quienes atienden y comensales por igual. Lo que se ofrece es fresco de cada día (casi siempre todo se acaba), y siempre hay sorpresas o alguna cosa nueva por probar, así que vale la pena ir varias veces o, mejor aún, hacerse un cliente habitual. Paraíso Social es exactamente lo que dice su nombre, y uno de mis lugares...
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