El lema “apoya a tu cafetería Local” resuena detrás de mi cabeza ante la inevitable celeridad matutina de un lunes, que aunque maravilloso (pero de alguna manera aberrante, como si se tratase de un par de hijos gemelos siameses, amándoles en su monstruosidad ), clarea en la eterna untuosidad citadina de un asfixiante valle entre montañas. Ahí, en Colinas de San Jerónimo, un confinado vecindario que existe como isla única en medio de un océano trastornado, yace una simpática cafetería que fue recibida como redentora de una población sin cafeína, desesperada ante las patéticas opciones de gigantes multinacionales que venden café quemado como reposado en calcetín colegial. Sin embargo, como héroe falso y errante, tras unos años, Local Coffee comienza a mostrar sus fracturas y desgracias. San Jemo, una comunidad aislada y temerosa a dios, con dos o tres, arterias que desembocan en el caos vial de Monterrey, con vecinos conservadores que disfrutan de su quermese Anual en el patio de su venerada iglesia: Un vecino y su perrito caminando después de una noche insulsa de ladridos a la luna necesitan de un café puesto que han dormido excelentemente (a diferencia del infame cuya ventana encara a su patio). La señora salió a caminar con sus leggins purpura, explorando las posibilidades tras su segundo divorcio, buscando un latte (con leche ligera deslactosada). El subnormal de Paseo de los Kiwis que tiro a su madre por las escaleras y consiguió llegar a la doceava plana del periódico municipal (cual nota se intentó sepultar infructuosamente), ahora renacido en cristo, va por su tercera tasa del día. Un menudo local en donde la gente va por las tardes a irradiarse de cafeína unas cuantas horas antes de su impasible sueño superficial. Un recinto totalitario en donde la música es reproducida en un volumen absurdamente alto como arma sónica en habitación de tortura, no con pretensiones brutales para conseguir la confesión de algún recluso, si no para que el comensal abandone el lugar y no se le pasen las horas trabajando gratamente en su cafetería favorita, se trata de un sitio que te da la bienvenida y te pide que no te pongas muy cómodo, y por favor te retires cuanto antes. Esta orden es una que viene desde los más altos mandos que con puño de acero liberarán reprimendas en caso de que no se cumpla la orden (esto confirmado a través de hablillas y murmuraciones que uno escucha (si es posible escucharles por encima de ese volumen irracional)). Un sitio ahora ligeramente desahuciado, donde las plantas moribundas y raquíticas mueren sobre su tierra deshidratada y cuarteada, se muestran anémicas por falta de potasio y fosforo o algún otro elemento vital. Un triste ámbar en sus hojas como llanto y súplica: “Estoy aquí frente a ti, sin brazos con que suplicar, sin boca con cual gritar, inerme y sola, aun erguida en ese desierto frígido, mis raíces duelen y mi espíritu se agotó”. sin embargo, se trata de un cafecito madrugador con buen sabor, que abre sus puertas a las 7 de la mañana y que funge como sitio de paso, en donde lastimosamente no es placentero quedarse ahí, por lo menos actualmente. Esperando que El puño de acero reconsidere y permita modular el volumen de una lista de reproducción confeccionada y en ocasiones sin mucha personalidad; esperando que logren atender la vegetación moribunda, puesto que es inferior en espacio, ambiente y bocadillos comparándole con la otra posibilidad “LOCAL” de la colonia, EL CAMALEÓNICO (la cual sin embargo, incomprensiblemente, abre hasta las diez de la mañana, pero esa es otra historia). De ser procuradas las cualidades de Local Coffe & Records, podrían bastar para ser la primera elección al considerar la frase que resuena detrás de mi cabeza cuando no hay tiempo y se gusta de una pequeña victoria, del rito diurno, de uno de esos efímeros placeres que tejen la fábrica del día, “apoya a tu...
Read moreBeautiful place! Bigger than I had imagined. My friend and I came in to study for a bit. The coffee was tasty, I tried the ColdBrew Latte and it was nice if a little watered down due to the ice, I’d imagine. My friend tried the chamomile and lavender tea. She mentioned she didn’t really taste the lavender until the end of her cup. As for the snacks I went with a chocolate chip cookie it was sweet but not overpowering, texture was a bit hard. My friend had the mini pizza she said it was yummy but tasted more like a pastry than a pizza.
As for the studying it is a nice environment but the tables are quite small, perfect for a coffee date but if you are planning to study with another person you might find issues fitting the drinks and laptops.
Customer service great and they took next to no time at all to give us...
Read moreSimple place and decor, good for a date or meeting point. Specialized in coffee, most knowledgeable about coffee of specialized shops in Monterrey I’ve visited.
Roast was from Guerrero MX, and refreshingly medium. Prices for lattes are market, include a double shot of espresso though syrups are extra.
Coffee had a great caffeine bite after, not burnt. Roasting not by shop. Prepared as I requested, baristas fluent in extraction, gram weight of coffee, milk temperatures, concentration, and my special order of milk amount actually weighed out❤️, taken in their stride. Big smiles nice guys serving. Shop is small and fills up Vinyl record decor. Latte art is rare in Monterrey. Decent job here.
I have not yet found a coffee shop in Monterrey that nails the frothed temperature. This shop comes closest. I...
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