Desastroso día en el que me decidí a darle una oportunidad a este sitio. Si tuviese que ponerle un nombre sería bar de carretera que se cree tradicional.
Se puede hablar de los 10 minutos de espera que tardaron en darme mesa, de lo sobrepasadas que estaban las camareras que no daban a basto o de que la consumición mínima para tarjeta son TREINTA euros. Pero creo que es mi deber hablar de todos los otros asuntos a resolver de este restaurante.
Desde que nos indicaron una mesa con desgana hasta que vinieron a preguntar qué queríamos fueron otros 10 minutos de reloj, esta consumición llegó tras 15 minutos de espera, mientras que a otras mesas les trajeron tapa a nosotros no nos ofrecieron nada, revisando otras reseñas temí decir nada conociendo las respuestas del dueño a las críticas. Cuando pedimos, confiando en la descripción de restaurante tradicional, ya supuse que iba a tardar, pero , lo que no esperaba es que se le sumasen otros 40 minutos de espera.
Todo para traernos una ensalada, una chuleta, 10 croquetas contadas y dos huevos con patatas.
Que decir de la comida; si era difícil decepcionarme más, he decir que lo consiguieron. En primer lugar me dijeron que me cambiaban las patatas de la chuleta por ensalada como les pedí, pues en su lugar me la trajeron a parte, me cobraron por ella y me quitaron las patatas, el clásico 1x2. Luego la carne, que no me dejaron elegir el punto, supuse que estaría o poco hecha o al punto para saborear bien la calidad de la carne. Mi sorpresa fue que estaba más tiesa que la pata que sostenía la mesa. La acompañaban unos pimientos, fríos, de lata, que tenían un ligero regusto a pimiento pero principalmente sabían a agua. Las croquetas, congeladas, se puede entender por gestión del producto, pero hombre, al menos al freírlas que no se quede el centro congelado. Y luego por último, el plato que hasta un niño de 8 años sabría apañar, los huevos fritos con patatas. Auténticamente lamentables.
No puedo comentar el postre porque me di cuenta que había llegado a los 30€ para poder pagar con tarjeta.
PD. 2.70€ por una cocacola, hay que tener cara
PD. 2. Nos cobraron por dos raciones de pan ( no las pedimos ni las comimos) que traían...
Read moreNo es petfriendly, lo que limita bastante a la hora de escoger entre la abundante y deliciosa oferta de otros bares y restaurantes de Bertamiráns. Es el único que no permite perros en la terraza. Atención regular y no es aconsejable para familias con niños. Para colmo tienen a su pobre perro Labrador encerrado en una jaula pequeña lo que realmente angustia al visitante. Una pena en un lugar como Bertamiráns donde abundan familias, niños y perros. Definitivamente no recomendable.
Edito tras la respuesta del propietario, dado que es un hombre de abierto al diálogo, de buenas formas y atento a aquellos que quieran conocer su local. Entiendo señor propietario que prohíbe el ingreso a su terraza a TODAS las mascotas por eso he puesto que NO es PETFRIENDLY, he enfatizado "perros" porque, igual no lo sabe o no lo entiende, es el animal de compañia habitual para pasear y compartir momentos. Por esta razón advertí al visitante incauto de que no se haga ilusiones de ver su terraza o probar los chicharrones ya que para los que consideran a su perro (o loro, como dice usted tan bonachón) un miembro más de su familia (y no los tienen encerrados solos en jaulas diminutas como usted señor propietario, incumpliendo la ley de protección animal actual, o no lo sabe, y tener un perro en esas condiciones le parece normal) y vayan acompañados de ellos esto no será posible. No es críticar su local, es decir lo que hay en su local... No soy la única que ha escrito una reseña respecto a este tema, pero veo que la mía le ha molestado puntualmente. Lo lamento mucho, espero que algún día su política no petfriendly cambie y la situación de su perro mejore en un futuro inmediato. Estoy segura que así será, y ahí recibirá mi visita y la de los míos y borraré esta crítica. Cuide mucho a su hermoso perro, hace mucho frío y llueve mucho, él jamás lo encerraría de esa forma, imagine que ejemplo le da usted a sus hijos o nietos, la educación es algo peligroso y le puede jugar en contra algún día. Ser amable con los animales no cuesta nada, pero nos hace grandes personas. Si no lo quiere hay Asociones protectoras de animales que estarán más que encantadas de...
Read moreLo que me ha pasado hoy en este local no me ha pasado en mi vida. Entramos por la puerta y mientras estamos esperando a que nos atiendan, mi hija de tres años me pide ir al baño. No conozco el local y procedo a buscarlo. Al final de la barra hay una puerta, abierta de par en par, tras la cual había una pareja con un niño cenando en un comedor con más mesas pero vacías. Al momento, oigo un grito desde la terraza, de una señora sentada en una silla, diciéndome que, “Qué coño hago allí” a lo que muy educamente le digo que estoy buscando los baños. Me contesta, gritando y de forma muy maleducada “Si soy tonta, cómo va a estar el baño de lado de la cocina”. Automáticamente le digo que es una maleducada y me dice que la maleducada soy yo. Esto todo delante de mi hija. Unos clientes que estaban allí y escucharon y vieron todo, me dicen que no hay baños en el local. Que hay que salir fuera. Todo muy lógico, cómo iban a estar los baños al lado de la cocina?? Lo más lógico en todos los locales es que los baños estén fuera, en otro local a parte y sin señalizar (entiéndanme la ironía) Lo peor es que te encuentras unos baños cutres, sucios, y oliendo a pis que echaban para atrás. Mi hija ni quiso entrar de lo mal que olían. Vuelvo y lo que comento a la camarera lo que me pasado y me pregunta qué señora era. Le digo la única que está ahí sentada ella sola en la terraza. Su contestación fue “Aquí hay muchas señoras” No hubo disculpas por parte de NADIE en ningún momento. Parece ser, que la “señora” es la dueña del local. Directamente nos...
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