La camarera es un encanto, la comida no podemos decir lo mismo, vinimos a probar platos típicos de Cuenca y decepción, nos pusieron unos zarajos tiesos y secos, con un sabor amargoso, claramente congelados, y un ajoarriero pasable, pero para nada lo esperado, he comido unos zarajos en otro local para ver si nos sacábamos la espina y efectivamente había muuucha diferencia, no nos esperabamos este producto de tan baja calidad al ver visto comentarios de otros comensales, lo que me hace pensar que cambiarian personal en cocina o bajada de nivel, siento mucho poner 2 estrellas pero es nuestra experiencia para que el que vaya sepa lo que hay.
En respuesta al propietario, usted no sabe encajar una crítica y así poco o nada va a progresar, es un defecto muy grande, y más teniendo un negocio de hostelería, es un maleducado y está mintiendo, puesto que no es cierto que nuestro plato de zarajos fué vacío a la cocina, dejamos más de la mitad porque no era comestible, era congelado y estaba amargo, y es cierto que no comí unos zarajos así en mi vida, sin duda fueron los peores que comí, sus modales a la hora de contestar las críticas no me parecen adecuados y el que quiere confundir al cliente es usted, yo simplemente soy un usuario de esta herramienta que permite a los demas sacar conclusiones a la hora de visitar o no un restaurante, y sin duda el suyo jamás lo recomendaría a nadie, ni por instalaciones, ni por la calidad del producto...
Read morePicar algo de media tarde 2 personas que pasan un fin de semana en Cuenca. Media ración de croquetas y media de morteruelo (plato típico de Cuenca). Pedimos el morteruelo por probar y no nos gusto pero no teníamos con que compararlo. Las croquetas son fácil de las 2 o 3 peores que me he comido en toda mi vida. El camarero completamente empanado, a su bola. Nos cobraron un par de chuscos de pan que nos pusieron sin pedirlos y que fácilmente eran del día anterior. En el local había gente, típicos parroquianos de bar, eso tiende a ser buena señal pero esta vez no fue así. Una experiencia horrible, no volveré y desde luego no lo recomiendo.
En respuesta al comentario del propietario: Preguntamos por las medias raciones y nos dijeron que no había problema, que mas da freír 4 croquetas que 8. Se lo que es el morteruelo, yo mismo he dicho que es un plato típico de Cuenca y que no lo conocía. En cualquier caso creo que sus modales en la respuesta dejan mucho que desear y retratan a la perfección la educación de las...
Read moreEn la hora del mediodía, y sin haber adelantado reserva, cual caballeros errantes que hallan asilo en tierra desconocida, fuimos recibidos con la mayor cortesía y prontitud. El local, semejante a un refugio de antaño, con sus maderas nobles y luz tamizada, invitaba al reposo del alma. La abundancia de los manjares, cual festín de reyes, colmó nuestros sentidos, y el trato, tan fino como la seda, hizo que la jornada fuese un canto a la hospitalidad. En suma, un lugar digno de ser recordado como un tesoro oculto en el tiempo. Permíteme añadir a tan ilustre relato que la comida nos fue servida con una delectación que rivalizaba con los manjares de los dioses. Cada bocado era un viaje a los sabores más exquisitos, una sinfonía para el paladar que elevaba el espíritu. Así, con el trato tan digno de los más nobles anfitriones y el festín tan sublime, este lugar se erige como un edén en medio de la cotidianidad. ¡Que perdure en la memoria de los afortunados...
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