NO DAN HOJA DE RECLAMACIONES AL QUEDARSE CON LAS VUELTAS DE DOS ANCIANAS El viernes 12/2/22, dos clientas habituales, una señora octogenaria y otra de 74 años, al pagar sus consumiciones que ascienden a 11€, entregan por separado 50 y 20 euros y no les dan la vuelta correcta ni atienden su reclamación. El camarero, un chico joven, que alega llevar poco tiempo trabajando y no saber darles una explicación, les recomiendan que lo guarden para reclamarlo otro día que esté el responsable, el jefe.
El ticket es conjunto fue por importe de 11 euros. Se adjunta imagen.
Una de las señoras entrega 50 € y la otra 20. La vuelta a la de 20 es de10 y a la de 50 la correspondiente a haberle cobrado los 11 euros.
El miércoles 15/2/22 la hija de la señora que entregó los 50€, estando tomando un café con su madre, ve que su madre saca el ticket del viernes. Su madre le explica que habían estado el viernes día 12/2/22 con su amiga y que el camarero le dijo que guardara el ticket, para que lo presentara otro día, y le explicaran, porque le habían cobrado tanto.
La hija le pregunta a la camarera que les atiende, cuánto cuesta un batido especial, que fue lo que tomó su madre el viernes pasado, y esta le explica que 5 € dentro y 5,50 en terraza.
Se enseña a la camarera el ticket por cuantía de 11 € por 2 batidos especiales y le explica que el viernes su madre reclamó la vuelta que se le dio incorrecta.
La camarera explica que se acuerda perfectamente del dinero devuelto ese día, dado que la atendió ella. Además, que se acuerda perfectamente de ambas clientas, porque las conoce y son habituales. Afirma que la vuelta era correcta.
Se le explica que la señora fue atendida por un chico y no por ella.
Ella insiste que no, que estaba ella y otra chica, que estaban solas y que la vuelta era correcta.
Le explico que no fue así, que el chico, camarero que la atendió, dijo a las señoras que guardaran el tikect y que lo reclamaran cuando estuviera el dueño.
La camarera insiste que estaba bien la vuelta, que está sola y que no se puede parar a dar más explicaciones.
Se le explica que esa fue la misma respuesta que se le dio a su madre el día 12/2/22 y que estamos a 16/2/22 y esa no puede ser la respuesta.
La camarera, una chica joven de melena y coleta, alterada, alega que el responsable, el dueño, no le coge el teléfono, porque está con su hijo pequeño y de descansando.
Se le solicita la hoja de reclamaciones ante dicha situación, dado que no facilita forma ninguna de contactar con su jefe.
Ella explica que lleva 10 días trabajando y no sabe dónde están. Insiste que la vuelta era correcta, porque la caja siempre le cuadra. Decir, que su actitud es poco dialogante, pasota y alterada, explicando que ella tiene que trabajar, que está sola y no está para darme explicaciones ni respuestas. La misma actitud que tuvieron el viernes con las dos señoras mayores.
La camarera solicita que espere a las 17:00h, para ser atendida por el responsable siendo las 16:44. Se le explica que no va a ser posible dado que debo asistir a una videollamada. Pero se pregunta si realmente a las 17:00 va a estar el responsable (dado que quizás me planteo retrasar la videollamada). Ante la pregunta responde, que el dueño a las 17:00 no va ir al bar, que es cuando ella termina turno y entra el turno siguiente. La misma jugada que les hicieron a ambas señoras mayores el viernes 12 de febrero.
Le explico a la camarera, que mi opinión personal, por su manera de atender la reclamación, por recordar con tanta exactitud los hechos del viernes 12 de febrero siendo miércoles 15 de febrero, y a la vista que el jefe no está disponible, que se están quedando con las vueltas de aquellos clientes que consideran más vulnerables, dado el trato que me estaban dando a mí, al reclamar y la indefensión ante un reclamación tan sencilla, dado que es imposible una caja cuadrado cuando había habido un superávit.
Ante la indefensión, dado que me imposibilitan de recoger la reclamación en el libro de reclamaciones, he decido compartir mi experiencia con...
Read moreFuimos al local dos parejas y una niña de dos años. Había apenas dos mesas ocupadas en ese momento (diez de la noche) y varios (contamos hasta cuatro) camarer@s en barra y fuera de ella. Esperamos aproximadamente unos quince minutos, pero nadie ni tan siquiera se acercó a nuestra mesa a preguntar qué nos apetecía tomar, aunque de seguro nos habían visto. Transcurridos los quince minutos nos levantamos y nos fuimos por la puerta, dando las buenas noches, por supuesto, porque aunque los demás no la tengan, nosotros sí hacemos gala de buena educación. En conclusión, me da pena dar esta reseña, puesto que el "180 grados" es un local de mi barrio y nos agrada a los vecinos que continúe funcionando, por ello quiero que si algún responsable ve esta reseña lo admita como crítica constructiva, sin otro tipo de ánimo NOTA: Además, precisamente ayer noche, la pareja con la que acudimos al local eran familiares de lejos de Gijón que están de visita en nuestra ciudad, y no fue agradable que un local que les prometimos "top" nos fallara...
Read moreAyer por la tarde estuvimos tres personas en la terraza de este bar. Nos atendió una camarera mal encarada, que ya estaba discutiendo de malos modos con los ocupantes de la mesa de al lado. Le pedimos tres cervezas con limón, una de ellas con más limón que cerveza, las cuales tardó unos 20/ 30 minutos en servirnos, y por supuesto sin rastro de la cerveza con mas limón: eran las tres iguales. Además las posó encima de la mesa a golpes, de mala manera. Después nos dimos cuenta de que en todas las mesas había pincho excepto en la nuestra, por lo cual, con educación, se lo reclamamos. Ella respondió de malos modos, como una auténtica energúmena, y acabó tirándonos (literalmente) encima de la mesa una bandeja con unas patatas (en las otras mesas el pincho eran unas cazuelas y algo más). Después de soportar sus malos modos y su nula educación conseguimos que nos cobrase antes de fin de año y salimos de allí con la firme convicción de no volver jamás a poner los pies...
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